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lunes. 26.09.2022

Por un compromiso de regeneración democrática

No se puede negar la profunda involución que estamos sufriendo en España en todos los órdenes, derivada de las políticas llevadas a cabo por el Gobierno del PP...

No se puede negar la profunda involución que estamos sufriendo en España en todos los órdenes, derivada de las políticas llevadas a cabo por el Gobierno del PP, que ha significado una profunda regresión democrática como consecuencia de una lectura limitativa de los propios principios de la Constitución.

La política del PP ha utilizado la crisis para hacer una política conservadora en su globalidad que ha afectado casi todos los ámbitos de la vida ciudadana, comportando una verdadera contrarreforma en cuanto a la limitación de los derechos sociales económicos y laborales de la ciudadanía que nos ha hecho retroceder casi hasta los momentos predemocráticos.

Nada se ha escapado de la política de contrarreformas del PP, desde los derechos globales hasta los derechos individuales de las personas, todo hecho además mediante una actuación legislativa carente de debate democrático y fundamentada en el uso abusivo del Decreto Ley y el desprecio al resto de las fuerzas políticas.

Para afrontar esta situación y para dar esperanza a la ciudadanía que debería dar un fuerte compromiso de Regeneración Democrática, avalado por parte de todas las fuerzas políticas y sociales de progreso, firmado y ratificado, a fin de revocar toda la legislación antisocial y reaccionaría del PP, como base para impulsar un paso adelante y unas políticas antitéticas a las de la derecha reaccionaria que nos ha gobernado.

Se trataría pues, ni más ni menos, del compromiso de todas las organizaciones de izquierda y progresistas para derogar lo antes posible, es decir cuando el PP y la derecha pierda su mayoría absoluta, de forma urgente y sin excusas toda la involución legislativa efectuada en esta última legislatura.

A este fin se debería elaborar una propuesta de ley "ómnibus", similar a la que utilizó en Cataluña el Gobierno de Artur Mas, con la colaboración del PP, y que eliminó todos los aspectos de progreso introducidos por los gobiernos tripartitos. En este caso sería al revés, se trataría de eliminar de una vez toda la legislación involutiva del PP y la derecha.

En cuanto a la reforma legislativa, el acuerdo de las fuerzas políticas y sociales de progreso debería incluir a modo de ejemplo:

• Revocación de la última Reforma Laboral

• Revocación de la Reforma de las Pensiones

• Revocación de la LOMCE • Revocación de la Ley de Costas

• Revocación de la ley de composición de los órganos del Poder Judicial.

• Revocación de la Ley de la Justicia

• Revocación de la Ley de Estabilidad presupuestaria

• Etc.

Asimismo deberían establecerse compromisos destinados a combatir los efectos de las políticas antisociales de los populares en campos como los de la educación, la sanidad, los servicios sociales, etc., potenciando sus partidas presupuestarias.

También se deberían de establecer compromisos en temas como inversión en Investigación y Desarrollo, en potenciar las energías alternativas y el desarrollo de infraestructuras e industrias innovadoras.

El compromiso también debería abarcar a las posibles agresiones que pueda efectuar el PP en el ámbito de las libertades individuales, sea en temas como el aborto o con respecto a los derechos de las nuevas formas de vida familiar.

Otro aspecto fundamental del compromiso deberían establecerse en torno a una profunda reforma fiscal, que permita de una vez por todas a que paguen los que se han beneficiado de la crisis, las grandes fortunas, los especuladores, los defraudadores y evasores, la economía sumergida, la iglesia etc. Asimismo sería necesario que la gran banca hiciera la oportuna devolución a la sociedad de la inmensa inversión efectuada por la sociedad en su saneamiento y no correspondida por el incumplimiento de su función de intermediario financiero que deberían haber hecho llegar la financiación a la sociedad.

También habría que establecer un acuerdo para eliminar los efectos centralizadores de las políticas del PP y establecer el respeto y la potenciación del carácter plurilingüe y plurinacional del Estado.

Este Compromiso, no pretendería ser ni un Programa de Gobierno, ni una plataforma de unidad electoral, sino simplemente un compromiso político de las fuerzas firmantes para garantizar políticamente y parlamentaria la regeneración democrática que el país necesita, al margen de la fórmula de gobierno.

Es evidente que si la correlación parlamentaria lo permite podría conllevar a abrir la puerta a una Reforma Constitucional que garantizara de forma más profunda y duradera los compromisos establecidos. Pero no debería ser el objetivo básico para un gran acuerdo unitario.

Es evidente que la presentación de un compromiso de este tipo que podría ser presentado por las fuerzas sociales, los propios sindicatos confederales o la Cumbre Social a las diversas fuerzas políticas también serviría para que estas tuvieran que retratarse ante la ciudadanía con unos inequívocos compromisos electorales. La propuesta debería estar abierta a la firma de todas las fuerzas políticas que se reclaman de izquierdas o progresistas que lo deseen. La no firma también sería demostrativa de sus voluntades.

Un Compromiso para la Regeneración Democrática sería hoy en día un elemento que podría permitir elevar la moral de la sociedad, ilusionarla y avanzar en una propuesta que tenga como objetivo conseguir una hegemonía del pensamiento de progreso frente a la actual hegemonía de la derecha.

Por un compromiso de regeneración democrática