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martes. 16.08.2022

La izquierda y el voto del 24M

En los últimos días arrecia el vendaval de manifiestos, campañas y gestos para orientar el voto en las elecciones del próximo domingo. (Foto: Prudencio Morales)

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Foto: Prudencio Morales

En los últimos días arrecia el vendaval de manifiestos, campañas y gestos para orientar el voto el 24M. Resultan especialmente llamativas las voces y aventuras mediáticas contra Izquierda Unida de la Comunidad de Madrid, algunas de ellas urdidas en las tripas mismas de la villa olímpica. Sabemos que nada sucede por casualidad, y compartimos aquella afirmación del único presidente de Estados Unidos, que ha ganado cuatro veces seguidas las elecciones presidenciales, miembro del Partido Demócrata y de la logia George Washington, Franklin D. Roosevelt, “En la política nada sucede por accidente. Si sucede, usted puede apostar que así se planteó”.

Y efectivamente, así se ha planteado, aunque este no es el momento de desenmascarar a esta tribu de la deslealtad, que conspira desde hace tiempo en el hedor de las alcantarillas. Lo he repetido hasta la saciedad: contra IU se ha movilizado demasiada gente, tanta, que a veces me pregunto si las legiones para atacar el fuerte, no se han confundido de batalla, quizás alentados por un general sin ideas ni alma. Por cierto, recomiendo, a propósito del “fuerte”, la lectura del extraordinario artículo publicado por Almudena Grandes el pasado domingo en la revista de El País.

El martes, 19 de mayo, se difundía el último parte de una miserable campaña contra la candidatura de IU al Ayuntamiento de Madrid. Como si de una burda y zafia conspiración se tratara, sostienen los firmantes -algunos dirigentes de IU- que en la capital de España el voto progresista debe ir a Ahora Madrid, o lo que es lo mismo, se debe ningunear a IU. En realidad, llevan en esto varios meses, pero han elegido el momento oportuno para exhibir una de las peticiones más mezquinas y cicateras de la historia reciente. Porque quienes la hacen, en su mayoría, son los cómplices de que no haya fraguado en Madrid una amplia y unitaria coalición de izquierdas para derrotar a la derecha en las urnas. Trabajaron hasta la extenuación para que en lugar de coalición hubiera partido instrumental, excluyeron a IU de ese partido, exigieron a las personas de IU que quisieran ser candidatos/as instrumentales que abandonaran su militancia, y cuando faltan unos días para el 24M, los mismos le piden a IU que se retire.

Algo más que dignidad

Izquierda Unida no nació ayer. Como le contestó Raquel López, a la intrépida candidata de Ciudadanos, “no es necesario haber llegado al proceso electoral hace cinco minutos para reivindicarse como representante de la nueva e inmaculada política”. Sorprende en la actual coyuntura, que una candidata veterana como Manuela Carmena, no demuestre un poco más de coraje para decirle a sus cachorros que la libertad, como bien ella sabe, no vino sola, y que quienes la hicieron posible solo pueden sentirse orgullosos de su trayectoria, en la misma medida que las nuevas generaciones, agradecidas. Pero ha preferido liderar en silencio una candidatura arrastrada por la ola de cambio, replicando a quien no debe y esquivando el debate frente a los que en el partido que propuso su candidatura hablan del “viejo régimen o de la transición de las élites”.

Izquierda Unida de la Comunidad de Madrid, tiene los mejores candidatos. Y en su nombre, dos personas de especial valía y calidad humana: Luis García Montero y Raquel López. Cuando comento la despiadada campaña contra ellos, de manera singular, contra Raquel López e IUCM, no puedo creer lo que veo, leo y escucho.  Por un lado, nada nuevo bajo el sol al observar la reacción de ciertos portavoces de la derecha política, económica y mediática ante el sostenido ascenso que IU experimentó en las encuestas hace poco más de un año. El proyecto político de IU, su alternativa económica y fiscal, su defensa de las políticas públicas y del Estado social, su beligerancia en la lucha por los derechos civiles, y su explícita complicidad con el movimiento sindical y las mareas ciudadanas, resultan incómodos al ideario conservador y ultraliberal. La irrupción de Podemos, primero asustó un poco, y ahora ya asusta menos a estos grupos. El resultado no les puede venir mejor.

Desproporcionada, indigna y fuera de lugar resulta la campaña de supuesto corte radical y progresista  contra Izquierda Unida. El mantra es la unidad popular, una cada vez más vulnerable excusa, que sirve para encubrir un modelo de organización y de acción política tan cerca de los partidos clásicos como lejos del proyecto renovador y plural de la izquierda. Claro, que no es la izquierda lo que preocupa a Podemos, sino los votos. Y para lograr votos, mejor exprimir otras categorías como los de arriba y los de abajo y unos cuantos ajustes de lenguaje y decorado para llegar al más diverso electorado. Pero si la izquierda ya no importa e IU no tiene futuro -en palabras de sus conspicuos portavoces- ¿a qué viene tanto acoso y descalificación a sus candidatos/as?

IUCM va a salir airosa de este indecente pressing al que está siendo sometida. Raquel López va a seguir representando a la ciudadanía en el Ayuntamiento de Madrid, y Luis García Montero, elevará el tono y la calidad del debate político en la Asamblea. Y cuídense los inspiradores de tanta descalificación y acoso contra Raquel López, no vaya a ser que el 25 de mayo se vean obligados a un súbito reciclaje teatral para improvisar un inesperado diálogo. Entonces bien podría Raquel anunciar su candidatura al bastón de mando.

La izquierda y el voto del 24M