viernes. 19.04.2024

¿Mejora de verdad el empleo en España?

El gobierno y los economistas que lo jalean han echado las campanas al vuelo al ser publicados los últimos datos de afiliación...

El gobierno y los economistas que lo jalean han echado las campanas al vuelo al ser publicados los últimos datos de afiliación a la Seguridad Social en España.

Es verdad que desde 2011 no se había creado neto en el mes de febrero que es un mes difícil pero de ahí a deducir que hay un cambio sustancial de tendencia y una mejora cualitativa en la situación del empleo me parece que hay una gran distancia. A partir de los datos que proporciona el Ministerio, y a la espera de poder comprobar lo que indique la Encuesta de Población Activa, hay que subrayar algunas cuestiones importantes.

En primer lugar, no se puede olvidar que lo que acaba de publicarse son datos referidos a afiliaciones a la Seguridad Social. Por tanto, solo reflejan matizadamente la situación del empleo. Una persona, por ejemplo, que esté pluriempleado, es decir, que trabaje un par de horas por la mañana y otro par de horas por la tarde en otro lugar, constaría dos veces.

Por otro lado, aunque la variación interanual en el número total de afiliados es efectivamente positiva, pues aumenta en un total de 61.557 afiliaciones, hay que tener en cuenta otras consideraciones para poder hacerse una idea global.

La media del total de afiliados ha pasado de 19.881.956 en diciembre de 2011 a 18.850.470 en diciembre de 2013 y a 18.828.345 en febrero de 2014. Es pronto, pues, para concluir que ha cambiado clara y definitivamente la tendencia.

El 72,18% (44.433) de esas nuevas afiliaciones corresponde a trabajadores autónomos y solo 16.852 (27,37%) al régimen general. Y de éste último, 5.337 pertenecen al Sistema Especial Agrario y 5.121 al Sistema Especial de empleados del hogar.

El 38,5% de las nuevas afiliaciones netas del Régimen General en el mes de febrero de 2014 respecto al anterior corresponde a Educación (16.564), el 50% a Hostelería (10.811) y Construcción (10.663) y el 19% a Industria (aunque en este sector se perdieron 20.617 afiliaciones en el último año).

En una sola provincia (Jaén) se ha incrementado el número de afiliaciones en el último año en una cantidad (34.512) equivalente al 56,06% del total de las nuevas afiliaciones (61.557) para España en su conjunto. En Andalucía las afiliaciones han aumentado en ese mismo periodo en 45.749 (74,35% del total). Sin embargo, Jaén perdía 9.000 afiliaciones en febrero de 2014 respecto al mes anterior y Andalucía en su conjunto 1.008.

Del incremento total de afiliaciones en febrero de 2014 respecto al mes anterior, el 44% corresponden a las registradas en tres provincias: Huelva (19,5%), Barcelona (16%) y Alicante (8,5%). Y el 80% a esas tres más las comunidades uniprovinciales de Baleares (15%), Madrid (13%) y Murcia (8,5%).

A finales de enero de 2014 hay 8.799 empresas más que en enero de 2013 pero 13.928 menos que en diciembre de 2013, 60.658 menos que  en febrero 2011 y 29.672 menos que en febrero de 2012.

En resumidas cuentas, estos datos indican que tras la mejora de febrero hay tendencias que no pueden ser olvidadas y que, por tanto, podrían sacarse conclusiones diferentes a las del gobierno y sus ideólogos.

1. Los avances son muy pequeños, a veces prácticamente no significativos, y eso indica que hay factores estructurales que siguen impidiendo que se genere empleo salvo de forma coyuntural y deslabazada en todo el territorio.

2. Es cierto que se está produciendo una cierta inflexión en los datos del mercado de trabajo pero a partir de ellos no se puede deducir que esté mejorando el empleo pues hay que considerar otras circunstancias.

3. Los incrementos de afiliaciones se dan de forma muy concentrada, lo que puede indicar que más bien se trata de enclaves (como en el caso del empleo vinculado a provincias como Jaén y Huelva dedicado a recolecta agraria temporal) o de respuestas a factores incidentales que no constituyen un proceso efectivo y sostenido de creación de empleo.

4. El incremento de afiliaciones registrado no tiene por qué reflejar un incremento neto de empleo en sentido estricto (de más horas trabajadas) sino un cambio en la contratación, un reciclaje contractual de la población trabajadora que en realidad era lo que buscaba la última reforma laboral. La ausencia de datos para poder evaluarla con detalle impide, hasta ahora, sacar conclusiones más concretas y rigurosas al respecto.

Sin embargo, esta hipótesis podría venir confirmada por varios hechos.

- Las afiliaciones aumentan, sobre todo, en sectores muy dados al empleo parcial y muy precario, como el de hostelería. O en el de educación, en donde el hecho de que hayan aumentado tanto las afiliaciones a pesar de los recortes indica que puede estar llevándose a cabo un proceso muy generalizado de reconversión contractual.

- Además, porque la proporción tan elevada del crecimiento de afiliaciones correspondientes a trabajadores autónomos en realidad muestra que se está externalizando cada vez más la actividad laboral y que se tiende a des-salarizar las relaciones de trabajo. Lo que de ningún modo se puede considerar positivo.

5. En cualquier caso, y volviendo a la primera idea con la que empezaba este texto, lo más importante es tener en cuenta un hecho fundamental: para evitar que la rotación contractual que pueda estar realizándose en el mercado de trabajo no nos despiste, haciendo que más afiliaciones nos parezcan que en realidad hay más empleo (es decir, más personas empleadas y durante más horas), lo importante es vincular el análisis de los datos laborales a los de la economía en su conjunto y, particularmente, a los relativos a la demanda interna y externa, pues es de ésa de la que viven las empresas que contratan a los trabajadores. Y eso, por supuesto, aparte de considerar la variable ingreso de la que no voy a acuparme aquí

6. Lamentablemente, los datos (actividad sectorial, ventas de grandes empresas, exportaciones, etc.) nos muestran sin lugar a dudas que la demanda está deprimida. Por tanto, es imposible que de verdad se esté creando empleo neto salvo, como he aventurado, de modo muy incidental o vinculado a enclaves que no hacen red ni forman una estructura económica capaz de tirar del conjunto de la economía.

Eso significa que sigue pendiente la tarea de poner en marcha otro tipo de políticas para salir de esta situación. En otros trabajos me he referido a ellas y lo importante es que, además de formularlas, haya sujetos políticos y empuje social capaces de ponerlas en marcha.

¿Mejora de verdad el empleo en España?