lunes 26.08.2019

¿Cómo va la economía navarra con el cuatripartito de izquierdas?

El próximo 24 de mayo se cumplen dos años de las elecciones municipales y autonómicas. En Navarra, como consecuencia de aquel resultado, gobiernan cuatro partidos. 

Según los datos de la EPA y del IEN*, Navarra sigue siendo la comunidad autónoma con la tasa de paro más baja de España y ha creado porcentualmente el doble de empleo que la  media española. Crece un 3,1% interanual del PIB, por encima del resto del Estado que lo hace al 3%, ha rebajado el endeudamiento de empresas y familias del 99,9% del PIB en 2014 al 87,4% en 2016 y próximamente el gobierno foral, siguiendo el camino que indican entidades como la Kutxa y el BBVA, revisará al alza las previsiones de incremento del PIB de 2017, sobre todo gracias al tirón de los sectores industrial, agrícola y construcción.

¿Dónde han quedado los mensajes catastrofistas de que un gobierno presidido por Uxue Barkos, con abertzales de izquierdas, podemitas y otros iba a hundir la economía navarra? La realidad contradice sus previsiones, afortunadamente para los navarros.

El Vicepresidente del Gobierno de Navarra, Miguel Laparra, a pesar de esos buenos datos matiza: “Pese a todo sigue siendo necesario aumentar la cantidad y calidad del empleo, reducir la brecha de género y procurar la inserción en el empleo de colectivos con especiales dificultades como los jóvenes, parados de larga duración y personas en riesgos de exclusión”. Esta opinión refleja prudencia,  y no triunfalismo, a la par que preocupación por los más débiles y por los que tienen dificultad para incorporarse a la recuperación económica.

Con una tasa de paro de 10,25%, 1,6% menos que en la Comunidad Autónoma Vasca y 8 puntos por debajo de la media española el plural gobierno navarro sigue invirtiendo en la creación de empleo y en políticas activas de apoyo a sectores como las nuevas tecnologías.

Cabe preguntarse ante esos datos si la actitud del PSN-PSOE  fue la correcta en el momento de la conformación del gobierno actual de Navarra. El PSN ha seguido en estos últimos dos años la práctica pendular que practicó con UPN sin definir un perfil propio. Primero rechazo total y exagerado, después colaboración poco explicada y por fín dudas permanentes sobre cuáles serán sus próximos pasos.

En el año  2007, cuando había una mayoría para gobernar entre Nafarroa Bai (12), PSOE-PSN (12) e I-E (2), después que el  PSN había tomado la decisión de desalojar a UPN del gobierno, la dirección estatal del PSOE dirigida por José Luis Rodríguez Zapatero y José Blanco, prohibió dicho acuerdo y permitió el desgobierno de UPN, 4 años más. El PSN entró durante un tiempo al gobierno con UPN y esto supuso la puntilla para los socialistas navarros. De 12 diputados en aquellas elecciones actualmente se han quedado en 7 y es irrelevante en la política navarra. Ni es gobierno, ni es oposición.  Nada hace pensar, en las circunstancias actuales, que vuelvan a levantar cabeza y habrá que esperar a la evolución general del PSOE después de sus primarias y del próximo Congreso.

Si alguien preguntase ahora a José Luis Rodríguez Zapatero (Miembro del Consejo de Estado) o a José Blanco (Eurodiputado) que opinan de aquella decisión, a la luz de sus resultados, seguramente se saldrían por la tangente con argumentos incomprensibles para cualquier navarro, volviendo a explicar que gobernar con Nafarroa Bai les hubiera supuesto perder diputados en otros sitios como Andalucía o Castilla-La Mancha.

A nadie sorprende por otra parte que el Partido Socialista de Euskadi esté gobernando en la actualidad  con el PNV, y mire hacia otro lado como si no fuera con ellos el tema de las negociaciones del presupuesto del Estado con el PP. Hace pocos meses pactar con los que quieren romper España era alta traición y ahora se ve con normalidad.

En el debate que actualmente mantiene el PSOE algunas voces han indicado que se puede elegir entre el modelo de Portugal, gobernar con otros partidos de izquierdas o el modelo de Francia de gobernar mirando hacia la derecha. Los resultados están ahí. Un Partido Socialista Portugués cada día más fuerte y un Partido Socialista Francés demolido y casi desaparecido.

Hay un tercer escenario posible que es el de Navarra. Si el PSOE sigue aferrado a ser secundario del PP, dejarle gobernar por activa o por pasiva, y no plantear una política clara progresista y unas alianzas consecuencia de esas propuestas, probablemente camine hacia la irrelevancia, dejando que otros partidos ocupen su lugar. 

Los errores se pagan y los errores graves, como el del 2007 en Navarra, de gobernar con la derecha y no cambiar absolutamente nada, se pagan muchísimo.

* Instituto Económico de Navarra

¿Cómo va la economía navarra con el cuatripartito de izquierdas?