jueves 19.09.2019

La debilidad de Rajoy

Una de las consecuencias del conflicto con la mayoría parlamentaria y el Gobierno de Cataluña que está librando el Gobierno de España es la visibilidad de la debilidad de Mariano Rajoy.

El error cometido por Ciudadanos pretendiendo que el Congreso de los diputados apoye explícitamente su gestión ha sido rápidamente escondido por los medios de comunicación pero indica sin duda el camino al aislamiento emprendido por el gobierno del Partido Popular.

Ha bastado un leve gesto del Partido Socialista Obrero Español (no apoyar la moción de Ciudadanos), para reflejar que el actual gobierno no tiene mayoría parlamentaria, a diferencia del Gobierno de Cataluña que si cuenta con una mayoría exigua, pero mayoría al fin y al cabo.

El bloque de diputados que rechaza las medidas del Gobierno alcanza el número de 95 y más de 6,5 millones de votos. Insuficientes sin duda,  pero los suficientes para ejercer una fuerte presión sobre los 84 del PSOE.

Pedro Sánchez  ya ha recibido el recado de sus enemigos internos y personas tan significativas como la anterior portavoz  Soraya Rodríguez o el eterno Cipriá Ciscar, votaron con PP y Ciudadanos rompiendo la disciplina de voto. No tardarán en volver a escucharse las voces de que el PSOE debe apoyar los presupuestos ante la posible retirada del PNV en aras de las necesidades imperiosas de unidad  y de la situación política.

Si Pedro Sánchez no marca en este proceso un perfil propio y consigue identificar al PSOE en la sociedad española y catalana como un instrumento de dialogo y acercamiento de las partes va a tener muy difícil consolidar su posición.

Si sigue abrazado a Rajoy y apoyando todas y cada una de sus medidas habrá cavado su propia tumba. Para eso mejor cualquiera de sus oponentes que están convencidos de esa política.

Si alguien está sintiendo fuertes presiones para no seguir apoyando al PP y al gobierno de Rajoy es el PNV. Y no sólo por los sectores abertzales, externos a su partido sino, fundamentalmente, por los de dentro que no conciben ser cómplices de las medidas que ha adoptado Rajoy, los fiscales, el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional.

Josune Gorospe, parlamentaria del PNV ha manifestado que “dadas las circunstancias” y “preocupada por la actitud del gobierno en Cataluña”  “no están para pensar en presupuestos ni en negociaciones”

Por ello, el Gobierno de Rajoy se ha puesto a buscar aliados por todos los lados. 8,500 millones a Ciudadanos para lo que quiera y además bajada de impuestos , subida de salarios al 8% (en varios años) para contentar a los sindicatos y a los funcionarios, bajar el IVA del cine al 10%, imposible hace unos meses pero necesario ahora y,  por supuesto, a los canarios lo que pidan, etc. etc.

Aprovechando la debilidad de Rajoy, el PNV ha vuelto a poner sobre la mesa los incumplimientos del Estado y ha solicitado las 37 transferencias que según ellos están pendientes, entre ellas la seguridad social y las prisiones. Esta última solicitud, concedida en 1983 a Cataluña, imaginamos que la piden ahora con tanta urgencia ante la posibilidad de que ellos también sean encarcelados si pretenden en algún momento del futuro seguir los pasos de Puigdemont y Junqueras, a los que no será fácil jurídicamente meter entre rejas.

Mucho me temo que Rajoy en su debilidad si es necesario rompa la Caja Única de la Seguridad Social y les conceda a los nacionalistas vascos, no las 37 transferencias, sino 50 si tienen a bien proponer alguna más.

Son capaces de eso y de mucho más con tal de mantener el poder y seguir impidiendo que los Jueces en casos como Gürtell, Bárcenas, ahora Valencia, acusen al Partido Popular y se lleven por delante sólamente a soldados rasos de su organización que pagan las culpas por los dirigentes que autorizaban, programaban el cobro de comisiones  y se lucraban con los famosos sobres, de los que ya casi nadie habla.

El problema central sigue siendo la corrupción del Partido Popular y su gestión de gobierno, tanto en la época de Aznar, como en la de Rajoy. Y de eso estos señores se están yendo de rositas.

Cataluña les viene de perlas para tapar sus vergüenzas y reforzar su posición como únicos salvadores de la unidad patria.

La debilidad de Rajoy