viernes 13.12.2019

¿Habrá gobierno de coalición PSOE-Podemos?

Igual que todo ha cambiado en seis días, todo puede volver a cambiar en tres

El pasado 15 de julio, hace sólo seis días, Pedro Sánchez daba por rotas las negociaciones con Podemos. El 18 de julio, él mismo, reabría el diálogo y en una intervención durísima contra Pablo Iglesias (no defiende la democracia, no es de fiar, no controla su partido, etc.) ponía como condición que el líder morado no debía estar en el gobierno.

Hoy domingo 21 el PSOE ha confirmado que negocian sin parar con Podemos para cerrar un acuerdo programático primero y un gobierno de coalición después. Con el programa todos dicen que no tendrán problema, con los ministerios será otro cantar. El PSOE dice que se reserva los ministerios “de Estado”, eufemismo para decir que se quedan con todo lo que consideran importante.

La derecha obviamente ya tiene el discurso hecho. El PSOE se alía con populistas, independentistas y comunistas. Vuelve el Frente Popular. Lo de Murcia o Andalucía pactando VOX, Partido Popular y Ciudadanos no es la CEDA. Es lo que necesita España para avanzar. Su indignidad y desfachatez no tiene límites

Muchos defensores de las duras palabras de Pedro Sánchez contra Pablo Iglesias y contra Podemos se han quedado estupefactos. Tanto giro en pocas horas les ha destrozado sus anquilosadas caderas. Se han dado cuenta que les falta cintura. Algunos, a tenor de los vómitos en artículos y redes sociales, deberán pasar por el quirófano y ponerse una cadera de titanio. Lo harán sin duda. La semana que viene serán los máximos defensores del acuerdo, cantarán loas a Pedro Sánchez, y dirán que gracias a su “firmeza” Pablo Iglesias ha dado un paso al lado y se ha posibilitado lo que siempre deseaban. Un gobierno de coalición con Podemos. De nada vale que se hayan desgañitado tres meses contra esa opción. Ahora será un gran éxito.

El sectarismo, la desconfianza, incluso el odio mutuo, está muy extendido en el seno de los partidos de izquierda. En este sentido el peor enemigo siempre es el último.

La derecha obviamente ya tiene el discurso hecho. El PSOE se alía con populistas, independentistas y comunistas. Vuelve el Frente Popular. Lo de Murcia o Andalucía pactando VOX, Partido Popular y Ciudadanos no es la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas). Es lo que necesita España para avanzar. Su indignidad y desfachatez no tiene límites.

De nada vale que el Partido Socialista les haya mendigado la abstención un día sí y otro también y no es de descartar que Pedro Sánchez lo siga intentando en su intervención ante el Congreso. Cargarse de razones, dicen los estrategas, para decir que al final no han tenido más remedio que mirar hacia su izquierda. Mala argumentación para defenderla con la fuerza que va a hacer falta.

De nada ha valido el postrero y agónico llamamiento de Felipe González en el mismo sentido. Ha tardado mucho más en pedir la abstención de la derecha en la investidura de Pedro Sánchez que lo que tardó en pedir al PSOE que dejara gobernar a Rajoy. Participó activamente en el derribo de Pedro Sánchez y en el fondo está claro que ahora prefiere que Pedro Sánchez se estrelle. No le perdona que le haya ganado por goleada, a él y a su “amigo” Alfonso Guerra las últimas batallas por el poder en el PSOE. Los “plumillas” de Felipe González le llaman a Pedro Sánchez de todo menos bonito.

No sé si al final habrá o no gobierno de coalición. Igual que todo ha cambiado en seis días, todo puede volver a cambiar en tres. Estamos en una situación que podríamos definir como "líquida". Falta primero conseguir los votos necesarios del PNV y otras formaciones. No parece que haya llegado el momento en que haya ministros de partidos nacionalistas catalanes o vascos. Probablemente ellos tampoco se lo plantean en las actuales circunstancias. Igual una forma de satisfacer a la derecha es nombrar un ministro del PNV. (Es broma).

¿Mencionarán algo del proceso de negociación para superar la situación de Cataluña? ¿Dirán algo de la aplicación del Artículo 155 como el PSOE está firmando en algunos ayuntamientos para llegar a acuerdos con partidos como Ciudadanos?

Una pregunta que se hacen muchos españoles es si de verdad en los tres meses que han transcurrido desde las elecciones generales no se ha tenido tiempo para hablar del Programa y se han visto obligados a esperar a las últimas cuarenta y ocho horas para de mala manera, deprisa y corriendo, ponerse de acuerdo en “menudencias” como la derogación de la reforma laboral, las pensiones, el salario mínimo interprofesional, la enseñanza y salud públicas o la política fiscal. Es cierto que había un presupuesto pactado que no pudo salir adelante. Pero un presupuesto no es un programa de gobierno.

¿Mencionarán algo del proceso de negociación para superar la situación de Cataluña? ¿Dirán algo de la aplicación del Artículo 155 como el PSOE está firmando en algunos ayuntamientos para llegar a acuerdos con partidos como Ciudadanos?

En fin un proceso poco edificante y que de salir adelante requerirá de grandes dosis de paciencia y cesión por ambas partes. Será difícil pero tendrán que intentarlo.

Si se consigue, la derecha, y no sólo la derecha, se va a lanzar en tromba contra las decisiones del nuevo gobierno sin esperar al conocido plazo de cien días de confianza.

¿Habrá gobierno de coalición PSOE-Podemos?