domingo 05.04.2020

Fiscalidad y elecciones europeas

¿Por qué el PP no deja su Reforma fiscal “trampa” y busca el consenso social por una reforma fiscal europea...?

Recientemente, hemos conocido un Informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) constatando el aumento de la brecha social en España, debido a la crisis: Esta noticia se une a otros Informes anteriores (Eurostat, OCDE, Banco Mundial…) en los que se evidencia como la desigualdad corroe el Proyecto europeo, cuyo pilar fundamental es el Estado de Bienestar: Una muestra clara de cómo las políticas neoliberales de la “Troika” no sólo han generado (y siguen provocando) sufrimiento, pobreza y desigualdad  para la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas de los países del Sur sino que han mostrado su inutilidad y fracaso en la recuperación del empleo.

Por el contrario, durante estos años, estamos pagando con creces los errores de estas políticas de “austeridad”, especialmente por el comportamiento especulativo de un sector financiero no regulado, cuyo “rescate” ha supuesto un coste de 1,6 millones de euros (M€) a los ciudadanos y ciudadanas europeos.(130.000 M€ en el caso de España), según ATTAC .

Uno de los principales déficits en la construcción de la Unión Económica y Monetaria, especialmente, desde la crisis iniciada en 2007, sacralizando la estabilidad del euro, ha sido la falta de una política fiscal común (armonización fiscal), imponiendo, por el contrario, “reglas de austeridad” (“recortes” sociales…) a los gobiernos nacionales más castigados por la crisis.

Mientras, el fraude fiscal en la UE representa alrededor del billón de euros anual, cantidad equivalente al 86 % del gasto sanitario en todo el continente. En España, el 8% del PIB (en torno a 90.000 M€ al año), dato sorprendente en una época de “”recortes”, con una economía sumergida en torno al 25%, según diferentes estudios.

Así, la denuncia de los Paraísos Fiscales ha sido puesta en la “agenda europea” por la lucha ciudadana, después de años de denuncias y campañas de sindicatos y movimientos sociales (ATTAC, ONGs.). La evasión de capitales es uno de los grandes problemas que tienen los Estados a la hora de recaudar sus impuestos ya que muchas personas no declaran sus ingresos reales y derivan su dinero hacia paraísos fiscales. En nuestro caso, el 94 % de las grandes empresas del IBEX 35 tienen sociedades en paraísos fiscales, además de los grandes fraudes, corrupción, “burbuja inmobiliaria” y capital opaco (“Salvados”, La 6ª, 16 de marzo, entrevista de Jordi Évole a Roberto Saviano).

En este contexto, creemos que ha pasado desapercibida una importante Directiva europea (“Matriz-filial”) contra el fraude y la elusión fiscal en el Impuesto de Sociedades, eliminando las lagunas jurídicas actuales sobre las sedes centrales de las empresas y sus filiales, que son un “coladero” por el que se van muchos impuestos. A partir de ahora, las empresas no podrán aprovechar las diferencias entre los regímenes fiscales de los Estados miembros para no tributar por  las ganancias del mismo grupo empresarial. El 72% del fraude fiscal en España lo practican las grandes empresas y las grandes fortunas, según GESTHA, Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda.

La nueva Directiva introducirá una regla común anti abuso que permitirá a los Estados miembros ignorar la ingeniería fiscal destinada a eludir los impuestos y gravar la cantidad real. España podrá recuperar miles de millones de euros con esta norma. Aquí tiene el Gobierno del PP una importante y urgente reforma fiscal que realizar (además de “armonizar” este Impuesto de Sociedades en torno al 23% “real”, media de la UE) ya que los Estados miembros deben trasladar esta Directiva a sus legislaciones antes del 31 de diciembre de 2014:

El Impuesto de Sociedades ha pasado de una recaudación de 44.800 millones de euros en 2007 a 16.600 millones de euros en 2011. Mientras, el Impuesto sobre la Renta ha pasado de 72.600 millones en 2007 a 69.800 millones en 2011. Además, entre 2007 y 2011, las rentas del trabajo han pasado de suponer el 75% de la base imponible de este impuesto a suponer el 82%. Este desequilibrio entre rentas, característico del sistema fiscal español, se ha agrandado durante la crisis, acentuando la inequidad e injusticia.

Otra asignatura pendiente es el Impuesto sobre las Transacciones Financieras (ITF) y movimientos bancarios especulativos es una  asignatura pendiente en la UE, todavía en proceso de regulación. No sólo aumentaría la recaudación sino que reducirían los riesgos de evasión y de deslocalización. Según la Comisión Europea, la introducción de tipos impositivos mínimos entre el 0,01% para los derivados (financieros) y el 0,1% para las acciones y bonos, reportaría unos ingresos adicionales de, al menos, 37.000 millones de euros, de los cuales 5.000 millones se recaudarían en España.

En definitiva, si queremos parecernos a Europa y Europa mantener y acrecentar el “patrimonio social europeo”, luchando contra la desigualdad, reduciendo la actual “brecha social” con suficientes prestaciones sociales básicas (Educación, Sanidad…) como garantía de la “ciudadanía europea”, se imponen: la armonización fiscal (Impuesto de Sociedades, ITF…), la lucha contra el fraude (eliminación de los paraísos fiscales…) y el equilibrio recaudatorio entre rentas del trabajo y rentas del capital (mediante un único impuesto personal sobre la renta y la riqueza), como principales fuentes de financiación del gasto social que reduzca las desigualdades sociales. El problema de España, se ha repetido muchas veces, no es el gasto, aunque haya que hacerlo más eficiente, (en torno a 7 puntos del PIB menor, situándonos en el puesto 20 de la UE a 27 países), sino el ingreso (recaudamos en torno a un 9% del PIB menos que nuestros vecinos).

Solo una fiscalidad redistributiva y progresiva sobre los beneficios, en el contexto de un relanzamiento de la economía europea con estímulos desde el BCE, especialmente hacia las PYMES y la economía productiva, podrá devolvernos a la senda del “modelo social europeo” con mayor igualdad y cohesión entre las personas y los territorios. Y, por tanto, con mayor paz y bienestar.

No es este el camino de la “reforma fiscal” que propone la “Comisión de Expertos”, por encargo del Gobierno del PP, que rechazan tanto UGT, como CCOO.

¿Por qué la izquierda no pone en el centro del debate de la Campaña para las Elecciones Europeas estos temas y, especialmente el PP, no deja su Reforma fiscal “trampa” (que agravaría la situación  de desigualdad actual) y busca el consenso social por una reforma fiscal “europea” que de respuesta a las necesidades de las personas y la cohesión territorial, la lucha contra la pobreza y la desigualdad?. Los ciudadanos y las ciudadanas, nuevamente, tenemos la palabra, la calle…y el voto, en defensa de la “Europa Social”…!

Fiscalidad y elecciones europeas