martes 22.10.2019

Navarra, ¿cumplimiento o traición?

Desde la misma noche del 26-M Navarra se ha convertido en un elemento fundamental en el puzle político. Practicando el típico juego del voy pero vengo todos los protagonistas llevan días con la técnica del despiste.

María Chivite dice blanco, Carmen Blanco negro, Ábalos matiza y lo convierte en gris, Pedro Sánchez parece que va pero realmente viene. La política del esperpento, de película de los Hermanos Marx. Aunque en las últimas horas parece que la posibilidad de aceptar la abstención de Bildu se abre camino.

Mientras, UPN (elemento fundamental de Navarra +) se volvió de repente cómplice de la posibilidad de un gobierno socialista utilizando Navarra como moneda de cambio. Yo te doy mi voto para tu investidura si tú me entregas Navarra dijeron hace unos días. No se sabe muy bien si con la aquiescencia de sus socios de Cs y PP. Sólo recordar que de los 20 parlamentarios de Navarra +, 3 son de Cs y 25 de PP.

Llevo 50 años en política y reconozco que jamás he vivido y sufrido una situación tan vergonzosa, ausente de principios y de ética no sólo en Navarra, también en el resto del estado. Creo que aún me queda un atisbo de lucidez y que entiendo perfectamente el castellano, pero juro que hay veces que les escucho con atención y no entiendo absolutamente nada.

¿Ese reparto de papeles es para intentar que decidan lo que decidan al final quedar bien?

Es lo que parece, pero simplemente recordarles, a PSN y PSOE, a Chivite y Sánchez que “Roma no paga a traidores”, que una parte de esos 70.000 navarros y navarras que les hemos apoyado (32.000 provenientes de Podemos e I-E), lo hemos hechos para que sus 11 parlamentarios colaboren en un gobierno de transversal de progreso, de colaboración de las diferentes izquierdas. Que por cierto es lo que llevan repitiendo desde hace más de un mes.

Un gobierno liderado por PSN al ser la lista más votada de ese sector, con el apoyo del resto, Geroa Bai, Podemos, I-E y Bildu. Sí, sí, Bildu, porque es un partido legal con el que, especialmente desde la desaparición de ETA, se puede dialogar, acordar y pactar

Aún recuerdo mis años de concejal y parlamentario del PSN-PSOE cuando les decía precisamente eso aleccionado por mis mayores. “Señores de la Izquierda Abertzale, cuando ya no apoyen a ETA, su violencia, todo será posible con nosotros, dialogar, pactar, acordar. ¿Y ahora qué cara se me queda?

¿O es que el PSOE puede hacerlo cuando hace unas semanas solicitó y aceptó su voto, para sacar adelante en la Comisión Permanente del Congreso los Proyectos de Ley de las medidas de los famosos viernes sociales, y el PSN ni siquiera puede aceptar su abstención para que María Chivite sea la próxima Presidenta de Navarra?

¿Es peor aceptar esa abstención que el voto de VOX que sin ningún pudor mercadean PP y Cs? ¿Por qué pueden en Madrid, capital y comunidad, arrebatar el poder a la lista más votada del PSOE y Carmena con los apoyos de los herederos del franquismo y en Navarra no podemos hacer lo mismo con quienes colaboraron en que ETA dejara de existir?

¿No recuerda Pedro Sánchez que llegó a la situación de privilegio actual gracias a una moción de censura contra Rajoy, con el apoyo entre otros de Podemos, IU, PNV y Bildu, justo los que se necesitan en Navarra? ¿Por qué él sí y Chivite no?

Cada pregunta tendrá su respuesta, pero de que sea una u otra depende que nos juguemos nuestro futuro, evitando o no otro tránsito por el desierto de 12 años como provocó el “Agostazo” de 2007, consolidemos nuestra democracia aceptando a Bildu como un partido más, o que suponga un nuevo engaño y una traición para nuestra base social.

De las declaraciones de Adolfo Aráiz su anterior portavoz en Onda Vasca, se puede deducir que EH-Bildu se lo va a poner fácil con su abstención. Eso situaría la pelota en su tejado y sería una posición de futuro para la izquierda abertzale en su intento de convertirse en la ERC de Euskadi.

Si a pesar del inconveniente de lo ocurrido en el Ayuntamiento de Pamplona, donde la lógica política e ideológica debería haber  llevado al  apoyo del PSN al actual alcalde Asirón, se abstienen para permitir el acceso de María Chivite a la Presidencia del Gobierno de Navarra, habrán avanzado muchas casillas en ese intento de normalización democrática, de ser un partido de izquierdas más.

Puede favorecer esa posibilidad que de esa votación salga un gobierno de coalición transversal, con PSN, Geroa Bai y probablemente Podemos que sitúe a Bildu en una posición de mayor comodidad, especialmente ante sus bases.

Por todo lo expuesto el socialismo de Navarra se juega en este envite la honestidad y la coherencia, cumplir con la palabra dada en las elecciones o traicionar sus principios.

Además si como parece Pedro Sánchez acaba siendo de nuevo Presidente del Gobierno, va a tener que decidir si quiere pasar a la historia como aquel  que acabó con las tensiones centro-periferia en este país y lo que pase en Navarra va a ser clave para conseguirlo.

Veremos...

Navarra, ¿cumplimiento o traición?