miércoles 22.01.2020

Silencios y rotos

El silencio va asociado a la hipocresía.Todos los protagonistas de la política española mantienen la boca cerrada ante lo incómodo. 

“El silencio es un arma eficaz. Dejé que el cristiano señor Kostert siguiese sudando al otro lado de la línea; para sentir compasión por mí era demasiado pobre de espíritu, pero alcanzó la compasión de sí mismo y finalmente contestó”.

A través de Schnier, personaje principal de Opiniones de un payaso, Heinrich Böll plasmó el manejo de la capacidad humana de callar durante la negociación. Con su pluma cargada de ética y talento literario a partes iguales, el Nobel del 72 relató cómo el sabio humorista acorralaba a uno de los tantos fariseos que denuncia en la novela.

El silencio va asociado a la hipocresía. Aunque en ocasiones los seres humanos recurramos a él cuando tenemos mucho o nada que decir; o para levantar expectativas creadas y reales antes de romperlo. Todos los protagonistas de la política española mantienen la boca cerrada ante lo incómodo.  El PP posee además la patente de manejar los silencios propios… e inducir al resto a hacer mutis por el foro. A veces por la mayoría absoluta en el Parlamento y otras por las medidas de presión a los medios. Saltarse la Ley General de la Comunicación Audiovisual para reforzar el duopolio existente en televisión; el injusto reparto de la publicidad institucional; y la precariedad de los profesionales le resultan útiles al gobierno para silenciar críticas.

Hasta el pasado viernes Jorge Fernández Díaz no dio explicaciones por su encuentro el 29 de julio con el multi-imputado Rodrigo Rato: símbolo del robo a los preferentistas.  Este dolor de muelas para Mariano Rajoy y personaje principal del “milagro español” que intentó construir Aznar… calladito se baña y navega con su yate. Es lo que tiene la impunidad, permite realizar visitas al Ministerio del Interior ante los ojos de cientos de funcionarios, o dejarse fotografiar con la marea alta y baja.

Silencio mantienen El Corte Inglés, pese a las condenas firmes por  grabar el paso de los transeúntes y vehículos;  y Jaime Botín, sorprendido cuando trasportaba Cabeza de mujer joven fuera de España. La familia banquera no se prodiga en dar declaraciones. No lo hicieron cuando salió el nombre de Emilio en la lista Falciani, o Alfredo Sáenz  recibió el indulto gubernamental de José Luis Rodríguez Zapatero.

Durante el estío el gobierno aprovecha el silencio de los españoles, y facilita el retiro dorado de Wert a París, la subida de la electricidad o la entrada vigor de La Ley Mordaza.

Silencio sobre la situación de los discapacitados. La denuncia presentada por la Coordinadora Estatal de Plataformas en Defensa de la Ley de Dependencia del Estado Español contra Mariano Rajoy ante la Fiscalía, confirma que el gobierno deja en la estacada a quienes más lo necesitan. Sólo aporta un 17 por ciento del 50 que debe completar. Consecuencia de ello: 117.000 personas murieron sin recibir la ayuda que les correspondía por ley.

Silencio ante lo próximo… y lo lejano.  El 14 de agosto se cumplieron dos años de la masacre en Rabaa al-Adawiya (Egipto). Más de 1.000 asesinados durante las protestas de los partidarios del expresidente Mursi. Tragedias similares padecen los oriundos del África subsahariana, que llegan a España para en el mejor de los casos terminar vendiendo cedés, y en ocasiones tras haber esquivado la muerte durante la travesía: la encuentran en Salou por la enésima acción irregular de los Mossos d'Esquadra. 

Silencio vergonzante por los más de 3800 suicidios  que se producen al año. Algunos nos sonrojan más, como el de Sara Calleja, quien tras 19 denuncias, tres juicios, y dos órdenes de alejamiento violadas… No aguantó tanto desamparo y ante tremendo acoso se quitó la vida.

Silencio ante la violencia machista en uno de los veranos más trágicos para las víctimas. No se ocultan los crímenes: 23 en lo que va de año. Más de 1000 mujeres asesinadas desde 1999.  Los de las jóvenes Marina Okarynska y Laura del Hoyo;  los más impactantes. Pero en fuego de artificio queda, cuando no se da difusión al fondo de este drama social.  Se trata de un doble crimen machista. Lacra para la que no hay políticas de Estado, ni grandes consensos. El PP derogó en la práctica La Ley Integral contra la Violencia de Género. Y así: obstaculizó la prevención y formación necesarias para que la sociedad española deje de normalizar algún día el crimen machista. El ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, rompió el silencio a su manera. Aprovechó las últimas muertes para defender la reforma del código penal  que "muchos grupos políticos no apoyaron”, y de paso dio inicio a la precampaña. Alonso no se refirió a las leyes que podrían haber evitado los últimos asesinatos, porque entre otras cosas… nadie se lo insinuó.

“Hoy arrastran tus ondas / turbias de pensamiento / la ceniza sonora / y el dolor del antaño./ Los ecos de los gritos/ que por siempre se fueron./ El estruendo remoto del mar, momificado.”. Federico García Lorca publicó Elegía del silencio en un verano de 1920.

El 7 de noviembre aspiramos a superar dolores, gritos, y estruendos. También a romper el silencio. Aunque no sea para siempre.

Silencios y rotos