miércoles 11.12.2019

Las chuminadas del Banco de España

El Banco de España, esa institución que tiene el encargo oficioso de preocuparse de aquello que no debe y desatender las obligaciones formalmente oficiales.

Miguel Ángel Fernández Ordóñez le sucedió Luís María Linde en la dirección del Banco de España, esa institución que tiene el encargo oficioso de preocuparse de aquello que no debe y desatender las obligaciones formalmente oficiales. Diremos que, así las cosas, la ejemplaridad de MAFO fue notable, y camino de ello va aceleradamente este Linde. Lo que ocurre es que MAFO provocaba irascibilidad mientras que Linde nos propone hilaridad.

El máximo responsable del Banco de España planteó en su comparecencia en el Congreso de los Diputados dos cojonadas o, según se mire, chuminadas que hasta la presente nunca se habían ningún foro político, académico o patio de vecindonas.

La primera chuminada: los jóvenes deben comprarse su propia vivienda. Lo que podría significar que este caballero no sabe en qué país está viviendo, cosa que no debería extrañar a nadie. Pero que es imperdonable en un covachuelista que se precie: un profundo desconocimiento de las estadísticas. Si este hombre estuviera al tanto sabría que sólo cuatro y el cabo más la niña Leonor son las únicas personas que pueden seguir su consejo.

La segunda chuminada: Linde añade a su propuesta que los jóvenes deben tomar nota de que la mayoría de los pensionistas españoles tienen una vivienda en propiedad y de ahí extrae la siguiente chuchería del espíritu: «la pensión de jubilación es un pago en especie». Yo lo oí con estos oídos que se comerán la tierra en televisión. Dicho lo cual debió poner sus párpados como acentos circunflejos buscando posiblemente la complicidad de la sala.

Ustedes comprenderán que, al menos contra MAFO, se podía polemizar tirando de razonamientos. Pero contra este Mafo Chico lo único que cabe es llamarle al orden para que no compita con los Morancos. Ahora bien, ello no excluye una muy seria reflexión: que al frente del Banco de España esté dicho caballero es motivo de honda preocupación. En todo caso, --como diría la Aguirre-- este Linde «tiene estudios». De donde podemos inferir que siendo una persona estudiada, puede decir las mismas cojonadas que cualquier mortal que confunda el tanto por ciento con el tonto por ciento.

Las chuminadas del Banco de España