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domingo. 03.07.2022

La lucha por la supervivencia: Hotel Bauen

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Imagen: resumenlatinoamericano.org

Si en Buenos Aires existe hoy un símbolo de lucha, entre la clase trabajadora y el capitalismo neoliberal, es el Hotel BAUEN. La lucha es desigual, como David (los trabajadores) contra Goliat (el capital especulativo y el gobierno de la nación).

La crisis de 2001 trajo consigo la ruina y cierre de muchas empresas. Una de ellas fue el Hotel Bauen (parte financiado con dinero público), que ya iba arrastrando pérdidas hacía unos cuantos años. Como en otras empresas, los trabajadores decidieron que, antes de quedarse sin empleo, lo mejor sería intentar hacer viable el Hotel a costa de muchos sacrificios y solidaridad, pero se quería salvar el empleo de muchas familias.

La agrupación de empresas recuperadas (empresas que sus dueños han quebrado y los trabajadores y las trabajadoras han decidido continuar trabajando y ponerlas a flote, cambiando la forma de gestionarlas y con la participación activa de las personas que trabajan en ellas) ayudó, desde marzo de 2003, en formar y asesorar al personal a reflotar el hotel, a que éste generase ganancias y 130 empleos vivos en estos momentos. El nombre actual del hotel es Cooperativa Hotel Buenos Aires Una Empresa Nacional, para continuar manteniendo el acrónimo BAUEN, ya que éste pertenece a sus antiguos propietarios.

Después de años de incertidumbre, el 26 de noviembre de 2015, la Cámara de Diputados dio media sanción a la Ley de expropiación y se pudo enviar al Senado para su aprobación definitiva. Dicha ley resguarda el trabajo de la cooperativa del Bauen y les permite continuar gestionando legalmente el hotel; pero no fue hasta la noche del 1 de Diciembre de 2016 que el Senado ratificó el acuerdo. ¿Qué significa el acuerdo? Tal y como indican en su comunicado los trabajadores, “130 puestos de trabajo del Hotel Bauen, emblema de la ciudad de Buenos Aires, están en peligro. La empresa fue recuperada por sus trabajadores en 2001 y se convirtió en cooperativa, tras haber sido vaciada por sus dueños ese año”, el acuerdo del Senado les da la tranquilidad jurídica.

Lamentablemente, la felicidad en la casa del pobre dura poco. Los intereses económicos, ideológicos y de clase que representa el gobierno del Presidente Macri no pueden tolerar esa deriva hacia la gestión obrera y el presidente decide, en plenas vacaciones veraniegas, sacar un decreto anulando los acuerdos del Parlamento y del Senado. Además han instigado a que la jueza Paula Hualde, del juzgado comercial 9, fije una fecha de desalojo de los trabajadores de la cooperativa BAUEN para el 19 de abril.

Este gesto muestra claramente cuáles son los intereses de los gobernantes neoliberales argentinos, pero puede ser trasladado a cualquier país del planeta donde esté gobernando esta ideología y, dejar claro que quien manda es el capital. No pueden tolerar que ejemplos como el BAUEN u otras empresas recuperadas sirvan de ejemplo, si debe demostrar que los trabajadores pueden gestionar, y muy bien, las empresas en las que trabajan, hecho que puede utilizarse para cuestionar la existencia de los “patrones” o de “altos ejecutivos” que se apropian del excedente que generan dichos trabajadores.

A nivel general, se está viendo una fuerte ofensiva desde los centros de poder económico para continuar el proceso de extracción del capital aunque eso implique un proceso de empobrecimiento de las personas que viven en la sociedad. Dichos líderes se mueven a corto plazo, el objetivo es hacerse ricos y más ricos, sin mirar las consecuencias sobre el resto de la sociedad.

Por este motivo, la lucha del hotel recuperado BAUEN, bajo la forma de cooperativa, resulta muy importante, es un símbolo, su derrota significará una derrota de la clase trabajadora.

En la asamblea de los trabajadores y trabajadoras del Bauen, realizada el pasado 9 de marzo, decidieron continuar plantado batalla a la decisión unilateral y caciquil del Presidente Macri. Para ello buscaran el apoyo de todos y todas las trabajadoras de las empresas recuperadas ya que, si cae el Bauen, seguirán las otras como piezas de dominó. Buscaran el apoyo de los parlamentarios y parlamentarias, senadores y senadoras- Repartirán información a la sociedad y mantendrán un nutrido grupo de personas en el hotel para evitar que llegue el desalojo con nocturnidad y alevosía.

Curiosamente, ninguno de nuestros líderes y medios de comunicación españoles, en la visita realizada por el Presidente Macri y su señora a España, le preguntaron por estos problemas de la sociedad argentina. Como siempre, los intereses del capital están en una dimensión diferente a los intereses de la mayoría de la población. Resulta irónico que mientras las trabajadoras y trabajadores intentan mantener sus empleos, los dirigentes políticos no tienen ningún pudor en sacrificarlos. Supongo que a ellos esos problemas les quedan muy lejanos.

La lucha por la supervivencia: Hotel Bauen