domingo 31.05.2020

Euskadi y Galiza (II): Flujos y reflujos

“El antiguo profesor de física (Fouché) conoce la ley cinética, según la cual una onda no puede tenerse rígida en el aire. Tiene –lo sabe muy bien- que seguir un movimiento de flujo o de reflujo”.

“FOUCHÉ”. Stefan Zweig

numeros2Una amalgama de ligereza y mala fe, convenientemente amplificada por los habituales fabricantes de opinión, ha conseguido cristalizar algunos tópicos altamente eficaces como arma política. Estos, como todo lugar común, encierran una dosis de verdad, la suficiente para velar todo lo que de falso puedan encerrar.

Así, tras las recientes elecciones autonómicas, se han entronizado como hechos irrebatibles varias deducciones extraídas de los resultados de aquellas, que sería conveniente mirar con algo más de detenimiento y complementar con algunas observaciones que van bastante más allá de los simples  matices.

Entre todos esas “verdades” ninguna más útil para la ocasión que la diaria reiteración de las sucesivas derrotas del PSOE hasta convertirlo en un nuevo mantra–“de derrota en derrota”- con el indisimulado fin de atribuírselas todas y cada una y atemporalmente a su actual secretario general.

Nadie parece querer tomarse la molestia de examinar tales resultados dentro de una serie temporal para calibrar algo más su génesis y significado. Cuestión nada baladí cuando de exigir responsabilidades se trata.

Nadie creo yo ha mencionado, por ejemplo, que en las autonómicas de 2012 en Galicia el PP se dejó por el camino más de 200 mil votos de los que obtuvo en las generales de un año antes, por más que sea indiscutible el mérito de Feijó al haber mantenido ligeramente incrementada esa cifra mermada de 2012 ahora en 2016 (más en las autonómicas que no en las generales en las que Rajoy encabezaba las listas, invirtiendo lo que ha sido siempre habitual: mayor número de votos en las segundas que en las primeras).

Por lo que al PSOE  se refiere la memoria parece ser aún más frágil, ya que por lo que se ve nadie ha querido recordar que los 293 mil votos de las autonómicas de 2012, cuando Sánchez era un perfecto desconocido, rebajaron en más de 150 mil los obtenidos en las generales del año anterior, y que esos de 2012 registraron un incremento aunque modesto (más de 50 mil votos), en junio del presente año, con Sánchez de secretario y candidato a la presidencia; para bajar el pasado 25-S hasta situarse de nuevo por debajo de lo conseguido en 2012 ( 40 mil votos menos), tras una campaña que junto a la responsabilidad de Sánchez, habrá que colocar la contribución de sus adversarios dentro de su  partido, mediante una exitosa huelga de ‘brazos caídos’.      

            

GALIZA

Desde las elecciones generales del pasado junio (26-J), el número de electores que en Galicia optaron el domingo pasado (25-S) por abstenerse creció en 131.911.

A las Mareas ( ANOVA, Podemos, EU, EQUO) les abandonaron 75.409 votantes de junio.

El Bloque Nacional Gallego (BNG-Nos), ha incorporado ahora 73.134 votantes que no tenía hace tres meses. ¿Proceden todos de Mareas? ¿Cuántos?.

Ciudadanos (C’s) pierde 86.329 votantes  y se queda con poco más de la mitad (47.609) de los que se fueron. ¿Dónde se han ido?.

El Partido Popular gallego (PP), el de Feijó , incrementa los votos de quienes en las generales votaron PP, con otros 27.000 nuevos apoyos. ¿Todos de C’s?.

Si esa fuera  la corriente de votos que en realidad ha tenido lugar, quedaría por explicar tan solo la procedencia de los 139 mil nuevos abstinentes.

Al Partido Socialista Gallego (PS de G/PSOE), le han dejado de votar en esta ocasión 93.000 votantes que sí lo hicieron al PSOE el pasado junio en las generales. ¿Viajaron todos a la abstención?.

Si así fuese, ya solo quedaría por explicar el origen de otros 46 mil abstinentes para completar la cifra de los 139 mil.

Como restando los que habrían regresado al PP, los naranjas perdieron, además,  otros 59 mil (27+59= 86), esos 13.000 de diferencia (59-46=13), indicarían que hubo otros tantos votos de este o más seguramente de los antedichos partidos que , en lugar de pasarse a la abstención lo hicieron a “Otros” (que no obtuvieron escaño) y que éstos por lo demás han aumentado en estas elecciones regionales, prácticamente en esa misma cantidad, los votos obtenidos con respecto a los que sacaron el mes de junio.

EUSKADI

La abstención en el conjunto de las tres provincias del País Vasco ha sido, en proporción, bastante parecida a la gallega. Allí 88.538 electores más han engrosado esta vez la cifra de la abstención.

Desde junio para acá PODEMOS  (PD’s) ha perdido por el camino 177.059 votantes vascos. ¿A dónde han ido a parar?.

BILDU  por su parte, ha incorporado 71.472 nuevos votantes. ¿Provenientes todos de PD’s?.¿Será el regreso tras un anterior viaje de ida?. Si así fuese aun quedaría por explicar el destino de los restantes emigrantes de PD’s ( 105.587).

El Partido Nacionalista Vasco (EAJ-PNV) ha logrado acrecentar sus apoyos con 111.449 votantes que no tuvo en las generales. ¿Cuántos corresponden a la merma de PD’s)?. ¿También viajantes de retorno? ¿Cuántos del Partido Socialista (PSE-EE/PSOE), en quien Urkullu se ha apoyado en estos últimos cuatro años de gobierno?. No es posible establecerlo con exactitud, pero teniendo en cuenta los perdidos por los socialistas (37.489), la mayor parte de aquél incremento ha de provenir probablemente de exvotantes de PD’s. Podría suponerse que 20 mil votos socialistas se han dirigido ahora al PNV, mientras que los 17 mil restantes han preferido abstenerse. El resto de la ganancia del PNV ( 91 mil votos) sería así imputable a PD’s, que a su vez , para completar su merma total habría enviado a 14 mil de sus antiguos votantes a la abstención.

Por su parte, entre PP y C’s han perdido un total de 59.246 votos, de los cuales  40.282 son los perdidos por el PP , es decir más que los 37 mil que se han dejado los socialistas, por más que se diga que estos han sido los grandes perdedores en esta Comunidad . ¿Se han ido  todos ellos en tromba  a la abstención?. Si así fuese,  el origen de los 88 mil nuevos abstinentes sería : 17 mil del PSOE, 14 mil de PD´s y 57 mil de la vieja y nueva derecha (PP+C’s).  Los otros 2 mil votos restantes , más el descenso de votos blancos y nulos (4 mil votos menos) explicarían el aumento registrado en a “Otras” opciones (sin escaño), que han visto incrementado su número desde junio en otros 5.690 votos.

Naturalmente este ejercicio, tanto en Galiza como en Euskadi, es una simplificación, cuya verosimilitud en último término será o no validada y matizada por la encuesta postelectoral que probablemente realice y publique el CIS dentro de algún tiempo. Tal simplificación consiste, sobre todo, en que no puede sino operar con saldos ya que no puede registrar flujos reales.

Hecha tal salvedad, lo importante es saber si las hipótesis en que se sustenta tienen o no consistencia, y la principal de tales hipótesis es que en tan breve periodo de tiempo como el que media entre las elecciones generales y estas últimas regionales, lo lógico es que la volatilidad y las trasferencias de votos se produzcan sobre todo entre formaciones o partidos afines entre sí y no entre los ideológicamente más distanciados.

Y a tal efecto tanto da que la procedencia de algunos de los nuevos votos conseguidos sea de antiguos abstinentes que dejan de serlo, como que el destino de los que pierden algunos partidos sea hacia la abstención o hacia otro lugar, siempre y cuando el saldo en la primera-es decir en la abstención- permanezca invariable.

Dicho de otro modo, tanto da, si el saldo en la abstención se obtiene en mayor o menor medida por sustitución de unos abstinentes por otros, ya que en la medida que así sea, es lógico suponer la afinidad de sus respectivas preferencias, la de los antiguos votantes que se quedaron esta vez en casa en vez de ir a votar y la de quienes esta vez se animaron a acercarse a las urnas.

Sea cual sea la aproximación a la realidad de los flujos supuestos y anteriormente descritos en el ejercicio aquí mostrado, lo que  de ello puede tener mayor interés es su principal intención: que no es otra que contribuir a analizar los resultados, las razones que los explican o motivan y sobre todo las enseñanzas que de ellos cabe extraer para la futura acción política de cada cual. 

Los números son siempre un recurso efectivo para tratar de engañar a los demás, lo que no está dicho en ninguna parte es que su uso – o su desconocimiento- sean también aconsejables para engañarse a uno mismo.      

Euskadi y Galiza (II): Flujos y reflujos