lunes 14.10.2019

PGE: Pensar en educación, ciencia e innovación o pensar en elecciones

Si queremos un país próspero y no quedarnos fuera del progreso, las políticas de investigación, desarrollo e innovación deben tener un peso importante, para planificar de forma adecuada el futuro del país, a medio y largo plazo

Los presupuestos son un momento decisivo, para determinar, cada año, los apoyos que tiene el partido gobernante, incluso antes de que se presente el proyecto de presupuestos ya hay posicionamientos en contra. No es el análisis presupuestario lo que determina el voto, sino el rédito electoral que se consigue con la decisión de votar a favor o en contra.

En esta ocasión el Gobierno presenta un presupuesto expansivo, después de muchos años de recortes, un presupuesto verdaderamente inversor, y no exclusivamente en infraestructuras, que suben casi el 40%, también tiene una importante inversión en conocimiento, que es lo más valioso que puede tener un país. Si queremos un país próspero y no quedarnos fuera del progreso, las políticas de investigación, desarrollo e innovación deben tener un peso importante, para planificar de forma adecuada el futuro del país, a medio y largo plazo. El objetivo debe ser transformar la sociedad del ladrillo, en sociedad del conocimiento.

Es éste, un presupuesto en el que se produce un incremento del 8% en ciencia e innovación, un aumento del 21% en personal investigador, y una destacada subida en el capítulo de educación del 5,9%. Aun así, podría haber sido más expansivo, si no hubiera obligado, el veto del senado, a reducir el objetivo de déficit, del 1,8% al 1,3%; teniendo que reducir más de 6.000 millones de euros.

Acertaba Pedro Sánchez, cuando hace unos días, decía en Canarias, que quien no apoye los presupuestos, estará renunciando a mejoras en la calidad de vida de las personas, porque además del crecimiento en políticas educativas y de investigación, estos presupuestos presentan un gasto social del 57,3%, con relación al total del presupuesto, el mayor desde el año 2009. Con un incremento en dependencia del 59%.

Pero cuando los grupos parlamentarios tienen que tomar la decisión de votar a favor o en contra ¿están pensando verdaderamente en el bienestar de las personas,  o piensan en forzar la convocatoria de elecciones?, la contestación no es difícil, en el caso de algunos partidos, como Ciudadanos y el PP, su único objetivo es que se convoquen elecciones cuanto antes, no les preocupa que estos presupuestos mejoren la calidad de vida de las personas, les preocupa que si se alarga la legislatura, les pueda ir peor electoralmente. Es poner delante de los intereses del país, los de su propio partido, esa es su prioridad, conseguir el poder a cualquier precio.

Es cierto que el incremento de gasto, conlleva una subida de impuestos, pero son las grandes empresas y grandes fortunas las que soportarán en mayor medida este incremento, concretamente las empresas cuya cifra de negocios sea superior a 20 millones de euros, tendrán una tributación mínima del 15%, independiente de las bonificaciones que  se puedan aplicar. A las fortunas superiores a 10 millones de euros se les incrementa un 1% en el Impuesto de Patrimonio. Las rentas mayores de 130.000 euros anuales tendrán una subida del IRPF, concretamente un incremento del marginal del 2% (del 45 al 47%) y para los que ganen más de 300.000 €, un 4% de incremento marginal, llegando al 49%. Además se crea un impuesto nuevo a las transacciones financieras, cuya capitalización bursátil sea superior a 1.000 millones de euros. Es decir pagarán más quienes tienen más.

El único coste que tendrá para los bolsillos de la mayoría este presupuesto, será la subida del diésel, un incremento que excluye a los transportistas y agricultores; aun así, un incremento en el precio del gasoil de 20 céntimos por cada 100 km. recorridos, no es un coste excesivo, para unos presupuestos que además de tener un gran carácter social, marcan la tendencia hacia un país que apuesta por la investigación y el conocimiento.

El verdadero crecimiento y desarrollo de la sociedad sólo se puede llevar a cabo con conocimiento, los países más avanzados son los que tienen un PIB en educación más elevado y normalmente coincide con los que invierten más en investigación, porque un país que tiene que importar conocimiento, genera un déficit mucho mayor que el económico.

PGE: Pensar en educación, ciencia e innovación o pensar en elecciones