martes 30/11/21

¿Tiene que unirse la izquierda en Madrid?

A propósito de las elecciones. ¿Todos los políticos son iguales? ¿Tiene que unirse la izquierda en Madrid?

Una placa en Sol

Mi opinión es tajante, NO, no todos son iguales, pero seamos coherentes, gran parte de la población con derecho a voto piensa que sí, y es un problema, y grande, y digámoslo claro también, ni en un mismo partido son todos iguales, de ahí la necesidad de crítica desde sus bases, y eso solo podemos hacerlo los que a las bases se nos tiene en cuenta en mayor o menor medida.

En la Comunidad de Madrid, llevando ya 25 años sufriendo a la derecha con su corrupción como forma de vida, 25 años de desmantelamiento de la sanidad pública, 25 años de robos continuados perpetrados a las arcas públicas, 25 años en los que hemos pagado hasta 17 veces las obras de la M-30 y otras tantas la M-45, nos enfrentamos de nuevo a seguir con lo mismo.

Dicen que se habla mucho de malos políticos y poco de malos electores, y es cierto, una masa aborregada sin capacidad de analizar políticamente el amplio espectro de posibilidades mas allá de Venezuela, no va a cambiar ahora su elección en las urnas, esos son caso perdido.

Me llamaba la atención una frase que Antonio “Morrú” Pachón, decía en un video, era algo como “yo soy la izquierda, todas nosotras somos la izquierda y vamos en un tren, lo más importante de quien lleva la máquina del tren es darse la vuelta de vez en cuando y ver cuantos lleva”, me hizo reflexionar al respecto de si realmente son conscientes de todos los que llevan detrás, de cuantos hemos perdido dorando píldoras, de cuantos podemos seguir perdiendo.

Por otro lado, soy de los que piensan que durante 40 años de supuesta democracia, las elecciones no se ganan, se pierden, una masa enorme de la ciudadanía ha estado realizando el voto de castigo durante años, cuando uno no ha estado a la altura de lo que creían medianamente aceptable, votaban al otro a la próxima, pero olvidamos ese cada vez mas grande porcentaje de población que se abstiene, y siendo consciente de que no puedo saber lo que piensan, me aventuraré a afirmar, sin derecho alguno, que son los del “todos son iguales”, ya sea por desencanto o por desinformación, y si se piensa así, algo está fallando.

Es obvio que la abstención beneficia a la derecha, los feligreses no fallan a la hora de acudir a la cita con la democracia después de misa, ojo, el votante fiel del PSOE, no es muy distinto, puede que se salte la misa, pero su voto, ocurra lo que ocurra, haga lo que haga y diga lo que diga el secretario general de turno, será para la gaviota o para la rosa y el puño.

Que el cuarto poder, la cloaca mediática, es una de las armas de los poderosos a la hora de acondicionar el voto, aun teniendo que utilizar los métodos mas asquerosos, insultando la inteligencia de cualquiera con dos dedos de frente, ensuciando el nombre de la profesión, lo sabemos una gran mayoría, pero sigue existiendo el “todos son iguales”, la SER, por poner un ejemplo, ha sido, es y será el peor enemigo de la verdadera izquierda. Del mismo modo veíamos como en La Sexta Noche se felicitaba en una entrevista a Nadia Calviño por los 11.000 millones de ayudas a Pymes y Autónomos, cuando en realidad ella se negaba a darlas y ha sido la cabezonería morada la que ha conseguido ese crédito, aunque el rédito electoral sea para el PSOE, no nos llevemos a engaño.

Cuando, por ejemplo, “Teruel Existe”, llega al Congreso de los diputados, es cuando tenemos que hacer un ejercicio de reflexión, la mayoría de los turolenses optaron por sus vecinos en lugar de por los mismos de siempre, o por lo nuevos, es por algo, no hace falta ser politólogo o economista para darse cuenta del desencanto que tenían, del abandono que sufrían.

Cuando un completo desconocido vestido con vaqueros y una camisa de cuadros comprada en el “Alcampo” rompe el bipartidismo, provoca que todos lo medios de prensa se pongan en su contra, que toda la clase política le señale, es por algo, su mensaje ha calado en la sociedad, la misma sociedad que bajo el paraguas del 15M se levantaba, la misma sociedad que inundaba de dignidad las clases madrileñas, pero si se ha bajado ese apoyo en las urnas, y ahora el discurso que cala es el del odio, hay que analizar el problema, dicho sea, no creo que el problema sea el de los vaqueros, pero ni el de los vaqueros es dios, ni todos los que tiene en su entorno más cercano o en la lejanía son iguales, personificar una ideología, y pensar que todos los que están bajo el mismo color hacen de igual manera la política, pienso también que es un error.

En todas las comunidades autónomas desciende la cantidad de morados votantes, el clásico discurso del casoplón, Venezuela, la niñera, o las continuas demandas presentadas a bombo y platillo, archivadas mas tarde pero no anunciadas ni con el 10% de intensidad que la querella en sí, obviamente es un problema añadido, pero no el único. Es lógico entender que, partir de cero e irrumpir con 72 diputados en el Congreso sin disponer de una base solida de partido es complicado, que se te cuelen jetas en las listas es del todo comprensible, mantener un nivel con todo el poder oligárquico en tu contra, muy difícil, pero no imposible, pensábamos que el meter el discurso del pueblo en la sede del pueblo, era imposible, se ha demostrado que SI SE PUEDE.

Aunque se me vea el plumero, con esto no es pretensión mía convencer de a quien hay que votar, para eso están las campañas electorales, parte de estas financiadas ilegalmente en el caso de los populares, es también un toque de atención a quienes tienen que convencer a una parte de la población que piensan que “todos son iguales”, los números están ahí, no hacer autocrítica solo hará que empeoren más todavía, y personalmente, es lo último que deseo por el bien de todas y todos en un futuro muy próximo en Madrid.

¿En qué cabeza cabe que se pueda gobernar con los que permiten desahucios, mantienen la ley mordaza, protegen al fugado, han tardado 40 años en sacar al enano de cuelga muros y no han puesto el más mínimo interés en derogar la reforma laboral, y no se llegue a un entendimiento en Madrid con Mas Madrid? La demagogia y la incoherencia se están vendiendo baratas en las filas de izquierdas madrileñas, parecen olvidarse de que no solo está en juego quien va en cabeza de lista, quien consigue un sillón, o si tú tienes más culpa que yo de que la derecha volviera a gobernar la capital.

Lo que está en juego es que no se repitan de nuevo más de 7.200 “fallecimientos” en residencias de mayores porque el gobierno de la Comunidad de Madrid les negó su derecho a atención médica dejándoles morir asfixiados en la soledad de sus habitaciones, lo que está en juego es que en medio de una pandemia mundial no se mantengan más de 3.000 camas hospitalarias cerradas mientras se gasta el triple de lo presupuestado en un hangar que solo atendía a 173 pacientes de media en la pasada semana, lo que está en juego es que no se imponga un pin parental digno del paleolítico, y así podría estar horas y horas, seamos coherentes y menos orgullosos y pongámonos a trabajar en lo mejor para las y los madrileños.

Por supuesto que los ERTE,s han sido un acto espectacular llevado a cabo por la preocupación para con los ciudadanos, y un ejemplo de que se puede hacer políticas sociales, han sido una medida de ayuda que la gran mayoría desconocíamos por completo, lo cual es lógico, impensable que se pudiera llegar a pensar en rescatar a las personas y no a la banca o a las autopistas.

Pero tampoco es ético no decir, que parte de la gente que cobra o ha cobrado ERTE, si esta medida no se hubiese llevado a cabo, cobrarían el paro si hubiesen sido despedidos, parte lo han sido ya de hecho, el desembolso económico sería el mismo, con la diferencia de que no se podría “presumir” de haber invertido en ayudas y de que las cifras de desempleo no han subido a pesar de una pandemia, pero seamos coherentes, a fin de cuentas, la pasta sigue saliendo del mismo sitio, de nuestros impuestos, de nuestros bolsillos, tampoco sería justo por mi parte no recordar que las cifras del paro con el partido popular eran hace 5 años las mismas que ahora, sin el fenómeno Covid, de nuevo, el beneficiado electoralmente ha sido el PSOE.

¿Acaso es casualidad prohibir manifestaciones de reivindicaciones de izquierdas, pero permitir la de la Marea Blanca? No es casualidad, el delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, vio en la Marea Blanca el momento perfecto de dar una estocada a Ayuso tras convocar ésta elecciones anticipadas.

¿A quién crucifican los empresarios hosteleros?, a Iglesias como si fuese el responsable de sus males. Den a los empresarios hosteleros en ayudas, sin trabajar, exactamente lo mismo que pagan a sus empleados en nóminas, más el beneficio obtenido en sus negocios según su declaración, ahí tienen la razón de querer seguir abiertos, pero hablando de chiringuitos y mamandurrias cada vez que se manifiestan, por si no se han dado cuenta, han sido los morados quienes han defendido a las camareras, a los repartidores de comida rápida, obviamente, no a quien se lucra a costa de denigrar a las personas.

Parece que solo escupo, y no es mi intención, líneas atrás he mencionado como en otras épocas se ha rescatado a la banca y a las autopistas, como ya dije al principio, no soy de los que piensan que “todos son iguales”, pero tampoco soy un fanático que reproduce propaganda electoral, o sin capacidad alguna para recriminar, no solo lo que no se hace con suficiente fuerza, si no para reclamar más de lo que hay, a fin de cuentas, si los tuyos no te dan lo que pides, ¿para que les votas?, ¿no estarán haciendo uso de castigo y no se dan cuenta?, recapaciten esto.

Cuando hablo de datos, es porque están ahí, si las mareas en Galicia han caído, es por algo, si en el País Vasco se ha caído es por algo, desconozco el motivo, pero buscarlo y ponerle solución no es mi trabajo, para eso deposito la confianza en quien creo representarme en las instituciones.

Más datos, Izquierda Unida, en Madrid, durante años ha mantenido los ayuntamientos que ha mantenido, en donde no le ha dorado la píldora al PSOE, ese PSOE que no es otra cosa que una máquina de absorber votantes desencantados, tanto de derechas como de izquierdas, o sin ideología definida, esa máquina de producir puestos por doquier en la administración pública, a los que podemos llamar perfectamente, estómagos agradecidos, ¿pensamos que los 14 funcionarios que se rascan la barriga en la junta de distrito de nuestro barrio van a votar algo que no sea lo que les mantiene ahí? ¿pensamos que la cantidad ingente de liberados de los sindicatos mayoritarios van a votar algo en contra de los que no sea mantener sus privilegios?

PUES NO, pero a esos no es a lo que nos tenemos que dirigir, es a los que piensan que “todos son iguales”. Tener en ayuntamientos concejales que no desempeñan una función que beneficie de ningún modo la ciudadanía, apoyando a un PSOE que opta por la privatización de servicios continuamente, en lugar de estar realizando una oposición fuerte mostrando que pueden ser la alternativa, bajo mi punto de vista es un error, el votante de esos concejales perderá encanto, puede incluso que llegue a pensar que “todos son iguales”.

Cuando el PSOE no les necesite para mantener su poltrona, cuando el PSOE tenga la oportunidad de pactar con Ciudadanos como ha intentado hacer en Murcia, irán directos a la papelera de reciclaje, su paso por el ayuntamiento no habrá servido de nada más que para mantener lo mismo de siempre, y que éste siga haciendo el mismo uso de las instituciones que lleva haciendo 40 años, el mismo que el PP, pero con otro color en su eslogan, el del bipartidismo que un 15M erradicamos los ciudadanos, el de los siervos del IBEX35, el de la privatización, el del expolio de lo público.

¿A dónde quiero llegar con toda esta chapa?

Analicemos la situación y mis líneas, a ser posible en toda profundidad, ni es una persona quien ha cambiado el espectro político, ni es un partido el que ha cambiado la dirección del país, hemos sido la población los que lo hicimos, obligamos a unas personas a plantarse en el Congreso y cambiar el sistema, ya sea desde el 15M o desde Teruel Existe, hemos sido los ciudadanos a fuerza gritos en las calles los que pusimos en jaque al clan del 78, por eso, quieren destruir a toda costa los movimientos vecinales, por eso quieren silenciarnos, porque en el fondo nos tienen miedo, tienen miedo a perder sus privilegios, a fin de cuentas, es lo único que les importa, véase a los naranjitos que iban a regenerar la política, y al mismo tiempo que denuncian la corrupción política de los gaviotos murcianos, les mantienen en la Junta de Andalucía, en Castilla y León, y en el Ayuntamiento de Madrid, o directamente se venden en la misma Murcia por un puñado de billetes.

Cojamos de nuevo el toro por los cuernos, pero no solo para criticar a los otros, si no para del mismo modo hacer lo propio con los nuestros, no consintamos que por ser de los nuestros no podamos decir a quien corresponda que lo están haciendo mal, que no están haciendo lo suficiente, o que en algunos casos no están haciendo nada, las voces criticas son las que tienen que ser escuchadas, las voces críticas son las que hacen que los problemas salgan a la luz y que esos problemas, de algún modo, puedan llegar a solucionarse, que el ejercicio de la democracia no muera el instante después de meter el sobre en la urna, que nuestras voces vuelvan a inundar las calles de nuestros barrios, municipios y comunidades, que sientan nuestro aliente, creo, desde mi humilde puesto de opinador, que es el camino, ojo, eso no quita que sigamos dando visibilidad a las mejoras y avances que sí pienso que se están en la medida de las circunstancias propiciando, tampoco es necesario que se entienda que estoy llamando a una quema de contenedores, quemados legítimamente, por cierto.

A fin de cuentas, creo que todos los que leerán esto, coincidirán conmigo en que “solo el pueblo salva al pueblo”, el bipartidismo vuelve a pegar fuerte, por muchos partidos que surjan, mediante pactos vuelven las mismas políticas a las instituciones, porque es el sistema el que gobierna y no una persona o un grupo parlamentario, es el sistema corrompido durante décadas, el mismo sistema que nos llevó a tomar las calles en masa hace unos años, el mismo sistema, que aunque algunos pensemos que una minoría sí nos representa ahora desde dentro, no deja de estar ahí tosiendo encima de ellos cada vez que procuran avanzar, empujemos de nuevo hasta hacernos creer de nuevo que aquí quien manda somos nosotras y nosotros.

No dejemos que tocar moqueta se convierta en sinónimo de relajación para NADIE, ni para los nuestros. Juan Carlos Monedero decía el otro día que desde detrás de las pancartas no se consigue todo, yo pienso que todo no, pero sí mucho, y que teniendo dentro a unos pocos es un error enorme dejar de gritar los de afuera detrás de las pancartas, tienen que escucharnos de nuevo, y sí, pienso que es el momento.

Es el momento, porque es el PSOE quien pretende silenciar todo movimiento que le adelante por la izquierda, una vez más forman el tándem perfecto, desde el otro lado de la calle, pero en plena sintonía, Almeida destruye todo el tejido popular, eliminando ayudas y cerrando centros sociales, dedicados al pueblo y gestionados por el pueblo, porque temen al pueblo.

Claro que no todos son iguales, pero por desgracia no todos pensamos igual, y a esos es a los que hay que convencer, es a esos a los que tienen que encandilar desde arriba ganándose su confianza, pero los que ya estamos convencidos también tenemos que poner de nuestra parte, y eso solo lo haremos empujando para ponerles contra las cuerdas desde afuera, para que empujen con más fuerza desde adentro, para que no se conformen con migajas, y no siempre tiene que ser formando parte del gobierno, si para eso hay que enviar a tomar por culo a cuatro ayuntamientos, que así sea. Yo, personalmente, como dije antes, no quiero concejales dorándole la píldora a quienes mantienen empresas privadas llevándoselo muerto, quiero concejales que señalen a los que mantienen empresas privadas que se lo llevan muerto, así es como verdaderamente se demuestra que “no todos son iguales”, y eso no es solo labor de una ejecutiva que tiene que vigilar a los suyos de peldaños mas cercanos al suelo, también es trabajo de los que verdaderamente vamos a sufrir el día a día, los de a pie, nosotras y nosotros.

Llegar a donde se ha llegado ha sido muy complicado, ¿vamos a perderlo ahora perdiendo el tiempo en buscar culpables de lo sucedido en Madrid, o vamos a buscar soluciones?

Madrid es una Comunidad Autónoma donde no hay circunscripciones, por lo que la vulgaridad de hablar de utilidad de voto en cuanto a porcentajes no sirve, el voto de cualquier ciudadano es igual de válido, pero mantenerse unidos en contra de esos 25 años de desmantelamiento de la sanidad pública, de esos 25 años de saqueo a las arcas públicas, de esos 25 años de corrupción, es el único modo, bajo mi criterio, de erradicar ese sistema de hacer política, y de dar la posibilidad de entrar en un gobierno al discurso del odio, del machismo y de la xenofobia, la unidad es la única posibilidad de que los que se han desencantado de concejales bisagras, es la única posibilidad de que reuniendo lo mejor de cada uno, los ciudadanos volvamos a sentirnos representados en las instituciones, es la única posibilidad de convencer a los del “todos son iguales”.

Ponía un tuit el otro día, no pensaría que tendría tanta repercusión, en ninguno momento se hizo viral, pero si noté un aumento de retuits, de me gusta, y lo que mas me gustó, muchos comentarios, no porque me dieran la razón, si no porque se creaba un debate sano, un debate a día de hoy, necesario.

La ruptura de la izquierda produce un desencanto en la población que desemboca en un claro descontento, ¿dónde termina ese suceso de acontecimientos?, en la ausencia de votos, generalmente de la izquierda, siendo beneficiada la derecha. Por el contrario, pienso que la unidad es síntoma de sintonía, que refleja confianza, pero la unidad de la izquierda, de los que anteriormente fuiste compañeros, de los que erais amigos, de los que en mayor medida pensáis igual, o muy parecido, no llegar a ese entendimiento de nuevo a fuerza de dialogo y consenso, solo tiene un final, que la derecha sea reforzada por el pensamiento generalizado del “todos son iguales”. Que nuestro sentido de voto no nos ciegue, que nuestro sentido de voto no nos silencie, que nuestro sentido de voto no frene el poder que tenemos el pueblo, tomemos las calles de nuevo y hagámosles ver que están ahí por y para nosotras y nosotros.

Solo los movimientos sociales presionan a los gobiernos, solo una lista única de izquierdas nos salvaría de la hecatombe.

¿Tiene que unirse la izquierda en Madrid?