sábado 24/10/20

La Covid-19, por lógica, tendría que levantar ampollas con la vuelta al cole

El escandaloso precio de los libros, lo que más importaba en años anteriores, parece que este año no es la conversación de moda días antes del comienzo del curso escolar, la tertulia en los chats de WhatsApp del cole de madres/padres está centrada en las medidas sanitarias sugeridas, que, no adoptadas, para nuestros pequeños.

Aproximadamente seis meses después de que los estudiantes sufrieran el inesperado lapsus en su calendario escolar, quedan pocos días para que nos ofrezcan esa estampa maravillosa de besos y abrazos con sus compis con la que cada año nos muestran lo que han echado de menos a sus amigos; si alguien piensa que va a poder impedir que los menores de 3 años se intercambien chupetes, o los que tienen entre 3 y 10 se abracen, besen o cambien sus rotuladores nuevos de sus héroes televisivos, previamente chupados, y todo esto después de haber visto a adultos disfrazados de dinosaurios bajar la basura, pasear perros de plástico y diversas actuaciones lamentables en plena pandemia mundial, sinceramente, no sé en que en mundo vive. La lección que nos han dado nuestros condescendientes, en la más dura franja espacio-tiempo de la peor crisis sanitaria sufrida en cientos de años a nivel mundial, es para que mas de uno se lo haga mirar.

Que las Comunidades Autónomas tienen la plena competencia en materia de Educación es innegable, no sé cuántos Miguel Frontera van a ser necesarios en Galapagar, o cuantos relojes “Swatch” van a tener que transformar en “Rolex” al más puro estilo de quien convirtiera el agua en vino y los panes en peces, para tapar la debacle más que probable a la que nos están enviando.

Siendo residente en Móstoles y padre de un “experimento” de 7 años enfrentado a 4 posibles escenarios, me centraré en la Comunidad de Madrid presidida por Isabel Diaz Ayuso, esa mujer que, en medio de una crisis sanitaria todavía no controlada, es capaz de enviar a la cola del paro a cientos de sanitarios mientras desembolsa la friolera de un millón de pavos contratando sacerdotes, vamos, lo que viene siendo una eminencia en gestión de crisis sanitarias. Menos mal que cuenta con un equipo también a la altura de las circunstancias, Enrique Ossorio, consejero de educación de la Comunidad de Madrid, anunciaba hace unos días sin ponerse ni colorado, que la vuelta al cole estaría comprendida entre el 100% presencial y el 100% online, “arriesgado” es su nombre en clave, poco nos pasa.

La Comunidad de Madrid nos ofrece 4 posibles escenarios distintos totalmente aceptables, en los que basar las medidas sanitarias a adoptar respectivamente, se basan en 4 hipótesis distintas teniendo en cuenta la sucesión de acontecimientos, y visto que ninguno somos, o al menos yo, futurólogos, el primer paso podemos darlo por válido.

Pero ¿ahora qué?, ¿las soluciones que aportan para cada escenario son viables? Centrándome en el Escenario II, el elegido para la vuelta a las aulas, mi confianza es mínima o nula, habiendo consultado datos oficiales, basándome en las medidas adoptadas por Ayuso con anterioridad, o en sus ultimas declaraciones en las que, de manera torticera, falta a la verdad manipulando cifras y datos, todo ello maquillado por la prensa afín, dicho sea. Muy sonado ha sido el anuncio de Ayuso de la contratación de casi 11.000 docentes para este nuevo curso escolar, primera duda que me surge ¿tenemos tantos profesores para ser contratados? No, los últimos datos oficiales que he encontrado acerca de la bolsa de empleo aportados por la propia Comunidad de Madrid cifran en 1856 los docentes de infantil, y 1262 sin especialidad, ¿Cómo se llega hasta los 11.000 anunciados? Sencillo, metiendo en el mismo saco los docentes interinos que cada año se despiden al llegar el verano y se vuelven a contratar pasado este, practicando contratos de temporalidad abusivos no haciéndoles personal fijo. En Marzo de este mismo año, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha reconocido que las administraciones públicas españolas hicieron abuso de la temporalidad con la figura de los interinos, que han encadenado años de contratos temporales cubriendo puestos de trabajo estructurales, no contentos con abusar de sus contratos, encima los usamos con claros síntomas ilegítimos para, digámoslo claro, mentir con los datos de personal contratado usando a estos y tergiversando las cifras, dejando entender que son contratados como medida excepcional para hacer frente a la “ratio” recomendada por Sanidad en época de Covid-19 de, “Incremento de 200 técnicos especialistas de infantil y primaria, aumento de 1.200 maestros de educación infantil y de 2.400 maestros de otras especialidades”, tal y como dice el escenario II enviado por la propia Comunidad de Madrid. Desconozco si es viable la contratación de docentes en el plazo de una semana, pero algo me hace sospechar que no.

Y aquí viene donde la matan como diría aquel, aun siendo cierta esta contratación, ¿se cumpliría la ratio? Cuando en párrafos anteriores decía que mi confianza era mínima o nula, este es uno de los puntos en los que me baso:

  • BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO Núm. 62 de viernes 12 de marzo de 2010:
    • TÍTULO I Disposiciones de carácter general, Artículo 3. Requisitos de instalaciones comunes a todos los centros, e) Disponer como mínimo de los siguientes espacios e instalaciones: … Biblioteca, con una superficie, como mínimo, de 45 metros cuadrados en los centros que impartan la educación primaria…

Tras consultar la memoria y prescripciones técnicas del colegio de mi hijo, facilitada por el archivo municipal de Móstoles, me encuentro con que la Biblioteca tiene una superficie de 28,45 metros cuadrados, 16,55 metros cuadrados menos de lo que hace diez años ya establecía la normativa que debiera medir la estancia, estamos como para adecuar en una semana algo que no hemos adecuado en diez años.

En el caso de que fuera posible la contratación de docentes y que se dispusieran de lugares habilitados al efecto para cumplir esa ratio, que en algunos casos ya hemos visto que no se cumple ni en condiciones normales, me surgen mas dudas, ¿tenemos material físico para desdoblar las aulas y poder cumplir con la ratio? Podríamos utilizar el mismo material utilizado el año anterior siendo este trasladado a los nuevos lugares habilitados al efecto, trasladado ¿por quién? ¿cubrirá la Comunidad de Madrid estos gastos? ¿serán privatizados como estamos acostumbrados a ver? ¿Tenemos lugares que puedan ser habilitados al efecto? Respecto a la ultima cuestión, la Comunidad de Madrid ha anunciado la compra de 250 aulas prefabricadas, recordemos la polémica surgida en la Comunidad de Valencia por las aulas-contenedor, y de 60.000 mamparas, que esperemos no vengan en los mismos dos aviones que portaban material sanitario y que presuntamente no han aparecido todavía, ya que el que usara Ayuso para la foto mientras en la Asamblea de Madrid se reunían telemáticamente, era cortesía de la gestión de Compromís.        

Pensarán que no soy nada optimista y que no confió en la gestión de la cuidadora de “Pecas”, y no les falta razón, por lo que seguiré metiendo el dedo en la llaga. En el hipotético caso de que los anteriores “problemillas” fueran resueltos satisfactoriamente, es decir, tenemos lugares para desdoblar las aulas y cumplir con la ratio, tenemos material para llenarlas, tenemos profesores suficientes que den clases, ¿Quién va a limpiar esos nuevos “centros escolares”, por llamarles de algún modo?

 Esto último viene a colación de otro punto extraído del Escenario II:

  • Ampliación de contratos de limpieza de los centros y se llevará a cabo desinfección completa del centro ante casos confirmados.

Los contratos de limpieza de los centros fueron externalizados hace años, en concreto el ultimo firmado en Móstoles “casualmente” lo firma el Partido Popular 15 días antes de las ultimas elecciones municipales, el 3 de mayo de 2019 para ser exactos, “casualmente” también nos encontramos que las empresas contratadas tienen nombres bastante conocidos como “OHL, SACYR, ACCIONA”, ampliando ahora los metros a limpiar se tendrían que ampliar los contratos con dichas empresas, empresas que “casualmente” son contratadas por la Comunidad de Madrid en infinidad de ocasiones, solo hay que ver en que palco de que equipo municipal, y con quien se sienta Diaz Ayuso.

En cuanto a las ultimas medidas dictadas por la Comunidad de Madrid solo hare mención a una de ellas:

  • Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid numero 211 de 31 de agosto de 2020: 
    • 8. Gestión de casos y actuación ante brotes de COVID-19:
      • c) Se tomará la temperatura corporal a todo el alumnado y el personal de forma previa al inicio de la jornada. Cada centro docente dispondrá la forma de llevar a cabo la toma de temperatura, evitando en todo caso aglomeraciones y asegurando el mantenimiento de la distancia interpersonal de al menos 1,5 metros.

Si en lo referente al mantenimiento de la distancia interpersonal de al menos 1,5 metros, va a ser cumplido del mismo modo que en el Metro de Madrid, utilizando un poco el humor negro, puede que al final todos vayamos de Madrid al cielo.

Bajo mi punto de vista, creo que había asuntos bastante serios para ser abordados, si como ciudadano de base, desempleado, sin asesores a mi cargo, y usando únicamente un teléfono y un ordenador, he sido capaz de contestarme yo solo a mis dudas en un par de días mientras los máximos responsables de solucionar el problema de la educación de nuestros hijos no se les ve muy capacitados para cumplir sus obligaciones, no se ustedes, pero pienso que lo mismo tendríamos que mostrar más apoyo a los docentes que llevan años reivindicando una educación pública 100% y de calidad para nuestros menores, y menos tener de referentes a tertulianas como hace Ignacio Aguado, o a sacerdotes y toreros como hace la ex comunity manager de un perro propiedad de una expresidenta imputada por corrupción.

Solo un breve apunte antes de despedirme, en 2019 no habíamos sido capaces aun de controlar los piojos, ahí lo dejo.

La Covid-19, por lógica, tendría que levantar ampollas con la vuelta al cole