lunes 06.07.2020

Regreso al futuro… La carta de navegación de un mediador

Recuerdo la película “Back to the Future” (titulada Regreso al futuro en España y Volver al futuro en Hispanoamérica) es una famosa película de ciencia ficción que en 1985 revolucionó las pantallas de todo el mundo. En este sentido y solo por recordar al lector su argumento, relata las “aventuras de Marty McFly, un adolescente rebelde e impulsivo que vive con sus padres y viaja accidentalmente al pasado desde 1985, su época, a 1955 la época en que sus padres se conocieron. Eventualmente, cambia los hechos específicos de la línea original de tiempo en que sus padres se conocieron y enamoraron, al cambiar los hechos mejora su futuro y el de su familia, Marty intenta con ayuda del Dr. Emmett Brown reunir a sus padres de nuevo para asegurar su propia existencia y la de sus hermanos”.

Y pienso, desde mi humilde atalaya de profesional en la gestión de conflictos… ¿no es eso muchas veces lo que hacemos los mediadores? Nos encontramos en una situación en la que nuestros mediados nos piden ayuda para saber cual será su futuro, o más bien, que le ayudemos a llegar a ese futuro familiar idílico que desean y necesitan. Nuestra misión consistirá, como el argumento de la película, en “regresar al futuro” buceando en las posibilidades del pasado.

Siempre digo que cuando empezamos una formación en mediación, aprenderemos a modelar nuestra “carta de navegación” de futuro como mediador, sabiendo que, representar una esfera como es la tierra, en una superficie plana, supone que haya cierta deformación de mediadas y de la realidad

Dicen que los guionistas escribieron el guión una vez reflexionaron sobre la posibilidad de haberse hecho amigo de su padre si ambos hubiesen asistido a la misma escuela.

No fue fácil que esta película viera la luz, porque el proyecto era algo ilusorio y no se sabía que acogida podría tener entre el público, al igual que no ha sido fácil el camino recorrido por los muchos mediadores que llevamos años en este mundo de la gestión del conflicto, pero al igual que la película, de gran éxito posterior a su creación, la mediación tiene un enorme futuro. Fueron varias las productoras que rechazaron el guión; y no solo este, sino los actores. Propuestas de un lado y de otro fueron analizados para los distintos roles. No se tenía claro quien o quienes eran los adecuados; ¿te suena, querido lector?. Es una misma canción con distintos protagonistas. Es saber delimitar quien o quienes deben o pueden estar inmersos no solo en el conflicto, sino en la solución de este. Yo como mediador, animo a mis alumnos a que hagan una radiografía del conflicto, donde además de posiciones, intereses y necesidades, trabajo clásico que aprehendimos desde el primer momento, determinemos quienes son personajes principales y secundarios, para saber cuando y cómo intervenir. 

La posproducción de la cinta del conflicto, nos hace pensar en todo momento en “regresar a nuestro futuro”, aquél que nos lleva el proceso de mediación

¿Qué implica ‘volver al futuro’?

“Volver al futuro no solo es ir al futuro. En realidad implica viajar al pasado y, desde ahí, ir al futuro. El problema es que, al menos hasta donde llegan los conocimientos actuales de física de la humanidad, los dos viajes no se podrían hacer en la misma máquina del tiempo. Los principios teóricos que permitirían ir al pasado no son los mismos que actuarían en un posible viaje al futuro”. Por tanto… fisicamente no, pero me pregunto… imaginariamente si ¿ y no es eso lo que hacemos en mediación?

Pero además tenemos que tener en cuenta que ir al paso no es lo mismo que ir al futuro. Podemos decir que viajar al futuro es ‘fácil’ ya que desde la teoría de la relatividad de Albert Einstein, tenemos claro que el tiempo no es uniforme en todo el universo.

La forma en la que podríamos viajar en el tiempo sería viajando a velocidades cercanas a la de la luz. Si hiciéramos un tren que nos permitiera hacerlo, el tiempo pasaría más lento para nosotros que para quienes están fuera del tren. Viajar en el tiempo de esa manera aunque sea teóricamente posible no implica que podamos hacerlo, pues no contamos con las soluciones técnicas requeridas para eso. Hoy no se sabe cómo construir un vehículo viable que le permita llevar a algún ser humano a la velocidad de la luz, y menos, que lo haga de modo que el pasajero sobreviva.

En cambio viajar al pasado es difícil (o imposible); “Hay pequeños resquicios, arrugas y vacíos en el tiempo”, escribe Hawking, los cuales son evidentes a una escala más micro que la de los átomos, “en un lugar que llamamos ‘espuma cuántica’”. Es lo que llaman “agujeros negros”. Lo cierto es que fuera de la física, que no entendemos muchas veces “los mortales”, si se pudiera viajar atrás en el tiempo, muchas cosas cambiaríamos de lo ocurrido y de lo vivido y que en los conflictos, algunos hechos ocurran antes que sus causas y no después. Pero no puedo decirte otra cosa amigo lector, que es maravilloso poder “viajar en el tiempo” con nuestros mediados; es lo único que nuestra mente y nuestra habilidad, comprende, para llevarlos a un escenario distinto de futuro. Es lo único que marca nuestra “carta de navegación en el problema.

Una carta de navegación, que me permitirá mentalmente una y otra vez viajar del pasado al futuro, aprovechando el presente. Hemos de tener en cuenta para finalizar que “una carta náutica es una representación a escala de aguas navegables y regiones terrestres adjuntas. Normalmente indica las profundidades del agua y las alturas del terreno, naturaleza del fondo, detalles de la costa incluyendo puertos, peligros a la navegación, localización de luces y otras ayudas a la navegación. Las cartas de navegación son instrumentos esenciales para la navegación náutica”. Pero ojo, siempre digo que cuando empezamos una formación en mediación, aprenderemos a modelar nuestra “carta de navegación” de futuro como mediador, sabiendo que, representar una esfera como es la tierra, en una superficie plana (aunque ya hoy en día haya programas informáticos), supone que haya cierta deformación de mediadas y de la realidad, por eso nunca existe la “mediación perfecta” sino aquella que sirve para nuestra realidad, tu realidad.

Regreso al futuro… La carta de navegación de un mediador