sábado 30.05.2020

El secreto está en la actitud

La motivación es la principal clave que nos hace entender por qué las personas nos mantenemos tenaces persiguiendo ciertos logros

Desde que entré en Loyola no dejé de intentar bucear en las habilidades y actitudes y de esta forma descubrir, el enorme potencial que tiene el ser humano para conseguir metas que en muchas ocasiones son nuestras propias trabas las que ponen límites a las mismas.

La motivación es la principal clave que nos hace entender por qué las personas nos mantenemos tenaces persiguiendo ciertos logros que no dan ningún fruto a corto plazo pero que perseguiremos día tras día. Es la condición necesaria para llegar a lograr nuestras metas, para mejorarnos siendo nosotros mismos. Pero, ¿cómo conseguir motivarnos? La motivación es, en síntesis, lo que hace que un individuo actúe y se comporte de una determinada manera. Es un término genérico que se aplica a una amplia serie de impulsos, deseos, necesidades y anhelos. Gracias a nuestra actitud y por tanto, nuestra motivación, tendremos a  conseguir:

  • Escalar las montañas que desees 
  • Ser fuerte en momentos difíciles (le llaman resiliencia)
  • Perdonarte y perdonar
  • Mirar mas allá y hacer lo imposible, posible
  • Hacer que de las cenizas de un conflicto nazca una nueva oportunidad…

Y todo ello porque… La felicidad está en el camino que recorres no en el final 

Para conseguirlo, lo primero es intentarlo y tenemos que sacar la basura de tu mente 

No abandones nunca tus sueños… Aquello que está en el horizonte, y conseguirlo mediante la humildad que es un gran valor. Y para ello se apasionado con lo que haces… Perderás la noción del tiempo.

Tenemos que conseguir y asi lo intentamos cada día en nuestro curso de Mediación y en cada una de las clases que impartimos, “que nuestros alumnos nunca se duerman sin un sueño ni se levanten sin un motivo”, porque hay que tener en cuenta que la vida es como una bicicleta, ya que para mantener el equilibrio hace falta seguir adelante.

Tenemos que conseguir hacer cosas distintas cada día y si el plan no funciona, cambiarlo, pero nunca cambiar tus metas. Decía un filósofo que lo importante es “Insistir, persistir, resistir y nunca desistir”. Por eso necesitamos una gran riqueza mental y esta comienza en la Universidad. Loyola apuesta por ello y por conseguir que los alumnos sepan sembrar, para luego recolectar y cosechar sus frutos gracias a su esfuerzo.

Por eso puedo decir hoy en día que quiero cambiar la educación, porque somos agentes de cambio en nuestros alumnos y poner en valor lo que de verdad merece la pena y para ello nada mejor que esta fórmula:

V = (C + H) x A

Que traducida significa que el valor es igual al conocimiento más las habilidades, todo ello multiplicado por la actitud. Lo que realmente multiplica nuestro valor y el de nuestros alumnos es la actitud, trabajémosla día a día.

El secreto está en la actitud