miércoles 27.05.2020

NISSAN-España: que el sindicalismo japonés no sea sólo japonés

Del sindicalismo nacional al necesario sindicalismo global
Protesta en las puertas de una factoría española de Nissan.
Protesta en las puertas de una factoría española de Nissan.

La lucha en defensa del empleo de los trabajadores de NISSAN en España, del empleo propio y del de la industria auxiliar, está entrando en una fase que puede resultar decisiva. Una fase en la que considero que el resultado sólo puede ser positivo si se consigue implicar al sindicalismo supranacional, europeo y global.

Porque se trata del grupo (“Alianza”) NISSAN-RENAULT-MITSUBISHI, el mayor fabricante de automóviles del mundo, con plantas en los cinco continentes. Esta batalla de los trabajadores de Nissan en España se enmarca en el complejo momento actual, cuando la crisis sanitaria está teniendo tan importante repercusión en las formas de vida, en el consumo y en la producción, con evidente incidencia en la industria del automóvil. Por todo ello precisamente esta batalla es tan importante y sus resultados puede acabar teniendo gran repercusión en todo el sector de la industria del auto (industria auxiliar incluida), y probablemente no sólo española.

En el día de hoy se ha producido un pronunciamiento de las Federaciones Sindicales Internacional y Europea, IndustriALL Global Union e IndustriALL Euroepan Trade Union, expresando su solidaridad con la movilización de los trabajadores de España, exigiendo a la empresa “volver a la mesa de negociaciones” en España, y afirmando “trabajaremos estrechamente con nuestras organizaciones miembros representadas en la empresa fuera de España, así como con el Comité de Empresa Europeo”.

Es una importante expresión de solidaridad sindical que sin embargo plantea alguna duda, cómo es si la mesa de negociación debe ser sólo española, y si están presentes, de forma adecuada, todas las partes implicadas, todas las partes evidentemente interesadas. Quizás para responder a esta última cuestión debería profundizarse en qué intereses son colectivos, cuáles pueden resultar corporativos en los diferentes ámbitos, y cómo hacer frente a esta posible heterogeneidad de intereses.

Por ello entiendo que, más allá de las necesarias iniciativas del sindicalismo supranacional, el sindicalismo japonés, es decir del sindicalismo de la matriz de la multinacional, tiene también una particular responsabilidad que podríamos resumir en una simple afirmación: QUE EL SINDICALISMO JAPONÉS no sea sólo JAPONÉS. 

NISSAN-España: que el sindicalismo japonés no sea sólo japonés