jueves. 20.06.2024

Miss y Mister Primarias

En una mezcla de la gala de “Miss y Mister Primarias” previo paso por el escaparate del “Gran Hermano” de los titulares y las charletas de sobremesa amarilla limón...

En una mezcla de la gala de “Miss y Mister Primarias” previo paso por el escaparate del “Gran Hermano” de los titulares y las charletas de sobremesa amarilla limón. Todo adornado de grandes aspavientos verbales que alaban la propia figura con la necesidad de denostar al de enfrente. Porque, como bien es sabido, no hay mejor enemigo que el de dentro de casa. Al de fuera cuesta más vencerle. Grandes vestidos de mucha costura y poco detalle para un escaparate vacuo de soluciones en el peor momento de la historia.

Medios de comunicación que ponen y destrozan candidatos sin más criterio que el de los dividendos de las empresas que sólo controla la derecha. La jugada perfecta, sin duda.

¿Por qué le llaman ideas cuando quieren decir cargos? Es algo que me pregunto cada día. Lo llaman democracia interna pero, en realidad, es “democracia de conveniencia”: si gano todo está bien pero si pierdo, el sistema es injusto. Y nunca es la fiesta de la democracia. Más bien ser acerca a la época de matanza –por las heridas que deja cada festejo democrático de éstos-.

Veo el desfile de candidatos a la entronización, a la gran gala de parabienes y palmaditas en la espalda y no sé si saben qué pasa al salir del teatro y salir a la calle.

Paro hasta límites dramáticos, millones de niños que viven bajo el umbral de la pobreza, ancianos que no pueden comer y sanar a la vez porque simplemente no lo pueden pagar, afectados por preferentes doblemente estafados: por las entidades bancarias y por un gobierno que, lejos de proteger sus derechos, se los robó con alevosía y premeditación. Mayores y dependientes sin medios para poder vivir con la dignidad que merecen, personas que se suicidan porque temen menos a la muerte que a la vida, ganaderos que comen menos que sus vacas, agricultores que lloran más que la lluvia, estudiantes que entierran los libros en montones de frustración porque la educación se convirtió en un lujo imposible de pagar.

La vida no puede ser una consecución de cargos políticos “porque yo lo valgo” desde la adolescencia hasta la senectud sin haber llorado con la gente a la que pretendes representar y sin cabrearte por las perrerías que les hacen a los demás. No se puede salir de un despacho a otro cambiando labia por llegar allá donde los coches no llegan a consolar a quien está solo y la cabeza abandonó la realidad.

Mi madre siempre me dijo que la vida era una cuestión de prioridades. De acertar con ellas, el camino es más fácil. Atender primero al que se muere frente al que sólo tiene dolor de barriga. Y el que se muere no lo hace ni por la democracia interna, ni por las primarias, ni por cualquiera que sea el modelo interno del PSOE. Se muere por las políticas llevadas a cabo por el bloque compacto que es el PP, que les permite hacer desmanes con una estrategia militar milimétrica.

Soy una militante de base con un cargo público que me obliga moralmente a velar por aquellas personas a las que represento. A velar porque cada niño tenga la posibilidad de tener libros y comedor escolar. Porque cada anciano viva de la mejor forma posible, para intentar combatir el paro, para ayudar a quien lo necesite. Muchas veces problemas de los demás me despiertan a medianoche; a veces porque angustian, otras porque aparece una idea e incluso hay veces que los nervios por celebrar una buena noticia hacen mella en la ansiedad porque llegue el momento. No hace mucho una mujer mayor me pedía que no dejara de sonreír cuando hablara porque era la esperanza de algo mejor para el futuro. ¿De verdad alguien cree que unas primarias son algo mejor que el abrazo de esta mujer?

¿Quién puede pensar en el juego de las sillas cuando lo que te rodea es un drama?

¿Quién puede desperdiciar – y sí, digo desperdiciar-  minutos de televisión hablando de primarias cuando deberíamos usarlos para denunciar el robo del trabajo de nuestros padres y abuelos y ser esa esperanza que la gente necesita de que esto se revertirá?

Compañeros y compañeras, un poco de seriedad. Un poco de responsabilidad. Un poco de respeto a quien lo pasa mal.

Seamos la solución, no parte del lastre.

Miss y Mister Primarias