sábado 14.12.2019

Los presidentes del Banco de España

Miren, debe ser “una tradición de la casa” el que su presidente, ahora Luis María Linde, hable especialmente de lo que no le compete...

Miren, debe ser “una tradición de la casa” el que su presidente, ahora Luis María Linde, hable especialmente de lo que no le compete. Y que además lo hagan desde la inmoralidad que representa el exigir recortes y todo tipo de sacrificios para los que menos tienen sin inmutarse desde sus opulentas retribuciones.

En este caso, Linde plantea directamente la eliminación del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), o que se permita contratar por debajo del mismo.

Lo dice sin sonrojarse desde el cobro de emolumentos muy por encima de la media del País, y engordados además con generosas partidas de dietas y gastos de representación…

Y no, no se crean que lo diga porque a este personaje de ahora lo haya colocado el dedo portentoso del Partido Popular. Porque como les decía, debe ser inherente al cargo y parece incluso, a veces, ir más allá de quien los nombra.

Porque éste, como el anterior Fernández Ordóñez nombrado por los socialistas, han destacado por dos cuestiones: la primera, por hacer mal su trabajo de control y supervisión de Cajas y Bancos; y la segunda, por opinar y dar consejos para abaratar salarios y despidos a cualquier precio.

Y tanto al uno como al otro, les han dado igual sin embargo, los inmorales sueldos e indemnizaciones que se fueron fijando quienes sí estaban bajo su supuesto control.

Por no hablar también de en qué se convirtieron los famosos consejeros de Cajas, con retribuciones de varios cientos de miles de euros anuales, por no hacer nada y no ser responsables de nada, como hemos podido ver en sus declaraciones ante la Justicia.

¡De verdad que es indignante!

Tengan en cuenta que estamos hablando de la desfachatez de que sean precisamente estos señores, quienes piden dejar sin efecto un SMI de 645 euros al mes, para los trabajadores menos favorecidos, mientras no se han inmutado por pagos de cuatrocientos mil euros a consejeros de Cajas…

Y ya sin echar la vista atrás, y mirando solo a las obligaciones actuales que se le presuponen a éste cínico y demagogo presidente del Banco de España, cabe preguntarle dónde están las propuestas y recomendaciones (que sí le competen) para que brote el crédito, cuya falta y dificultad de acceso está ahogando a la pequeña empresa de este País.

Se les ve demasiado el plumero de la ideología neoliberal que defienden todos estos prebostes.

Unos hablan de contrato único, como fórmula para bajar los salarios, y otros de contratar directamente por debajo del SMI…, y todos a la vez hablan de la necesidad de bajar las pensiones y de hacer otra reforma laboral que acabe de suprimir los escasos derechos que dejó en pie la anterior.

Es la ideología que defienden. Porque no se crean que es la razón, la economía o la inteligencia quien dicta este tipo de propuestas; sino la ideología ultraliberal que es, precisamente, la responsable de habernos arrastrado hasta aquí y cuyas decisiones de dejar que el “mercado” se regulara solo, son el origen de la tremenda crisis especulativa financiera que nos ha traído hasta aquí.

Lo que se echa en falta es una propuesta que, desde la izquierda, combata y plantee una alternativa desde la solidaridad, que resulte creíble, europea  y anclada en la “vieja” máxima de la izquierda de la redistribución de la riqueza. 

Los presidentes del Banco de España