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sábado 21/5/22

Podemos: más iniciativa política, mejor organización, más pluralismo

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Flickr Podemos

El Congreso de Vistalegre II no va a ser ni fácil, ni cómodo, ni tranquilo. Pero es que no estamos ante una organización de perfil moderado, conservador o estabilizado

La presentación la semana pasada de tres listas de candidatas y candidatos para el próximo segundo congreso estatal de PODEMOS, se ha vivido por bastantes activistas, simpatizantes y votantes con preocupación, desconcierto e incluso alarma. La inmensa mayoría de los medios de comunicación se han apresurado a cargar las tintas, adelantando que se avecina la ruptura de la organización, confundiendo sin duda sus deseos con la realidad.

Es muy posible que el mayor impacto haya sido la presentación de la candidatura de “Recuperar la ilusión”, encabezada por Iñigo Errejón, considerado de forma unánime como el segundo dirigente de PODEMOS; de hecho desde los orígenes de la organización existía ya una corriente muy estructurada, “Anticapitalistas”, sin que ello haya causado problemas de entidad.

¿Es normal que una organización con ni siquiera 3 años de vida, en su segundo congreso se enfrente a la presencia de tres listas para su máximo órgano de dirección?  

Ya he escrito en otras ocasiones que PODEMOS,  a diferencia de los demás partidos políticos de nuestro arco parlamentario, no se configuró en base a una base ideológica común, como en su día lo hicieron los comunistas, los socialistas, la derecha o los nacionalistas. Por el contrario PODEMOS es una organización que integró a gente con dos referencias básicas: el rechazo al estado de cosas en que nos encontrábamos en el año 2011 y el deseo de un cambio en profundidad (que ni siquiera estaba identificado salvo en unas pocas cuestiones muy genéricas) y de hecho los eslóganes unificadores eran tan sencillos y a la vez tan ambiciosos como “que no nos representan” y “sí se puede”.

Tres años después son casi 450.000 inscritos y en torno a 100.000 activos y bastantes cientos de cargos institucionales. Un crecimiento de esas dimensiones en ese corto espacio de tiempo, teniendo que abordar nada menos que nueve procesos electorales (Europeas, autonómicas, locales, 2 estatales y 4 de ámbito autonómico especifico), exigía, como muy bien se dijo, “correr sin atarse los cordones”.

Ahora con experiencia institucional y con responsabilidades de gobierno, en una situación tan compleja como la de nuestro país, ha llegado el momento de “atarse los cordones”. Lo que era imposible y prematuro hacer en el primer congreso de Vistalegre, hay que hacerlo en este segundo Congreso, sin que nadie sueñe con que quedara todo perfilado ni política ni organizativamente.

Y en ese contexto pensar que la enorme pluralidad y diversidad de PODEMOS no iba a tener diversas expresiones organizadas, era un espejismo y desde luego hasta hubiera sido sospechoso, mas aun en un partido que tiene como una de sus señas de identidad estar todo el día opinando sobre todo lo divino y humano en las redes, empezando por sus máximos dirigentes.

Sin embargo muchas personas se preguntan ¿pero hay tantas diferencias entre las candidaturas que encabezan Pablo Iglesias e Iñigo Errejón? ¿No estaremos ante una mera lucha por el poder? Es evidente que hay muchos más aspectos comunes, compartidos, que elementos diferenciadores; normal, forman parte del mismo partido. No hay diferencias antagónicas, ni en lo político ni en lo organizativo. Pero hay diferencias de cierta entidad, sobre todo diferencias de cómo seguir avanzando políticamente y como seguir consolidándose organizativamente. Basta leer los diversos documentos presentados por las candidaturas de Iglesias y Errejón para comprobar esos dos aspectos: no hay antagonismo, pero hay diferencias que es mejor sacarlas a la luz, debatirlas sin tapujos y sin complejos.

La experiencia aconseja que es más positivo y constructivo discutir a fondo en un proceso congresual, que ir arrastrando los problemas en el día a día de la organización. Y en este Congreso hay que lograr síntesis en lo que se pueda y pactar los desacuerdos cuando no se pueda. Es cierto que el método congresual que hoy día tiene PODEMOS es muy mejorable, ahora el Congreso queda casi reducido a un tramite de confirmación: los documentos y las candidaturas vienen aprobadas previamente; en el futuro habrá que darle una vuelta a este sistema.

¿Hay clima para lograr consensos? Es lógico que las redes echen humo a menos de una semana de Vistalegre II, PODEMOS es como es y aun no se han sedimentado suficientemente unos mecanismos tranquilos de debate, convivencia, respeto a las diferencias. Pero tiene una ventaja indudable frente a los procesos congresuales habituales: no se pone en cuestión al máximo dirigente del partido.

Quienes tenemos una larguísima historia de militancia en la izquierda sabemos de sobra que la clave de muchos congresos que hemos vivido, al final se resumía en quién iba a ser el Secretario General. Afortunadamente ese gran escollo quedó despejado muy pronto en el proceso congresual de PODEMOS, cuando Iñigo Errejón adelantó que en ningún momento se iba a presentar a la Secretaria General y que SU Secretario General era y seguiría siendo Pablo Iglesias.

El Congreso de Vistalegre II no va a ser ni fácil, ni cómodo, ni tranquilo. Pero es que no estamos ante una organización de perfil moderado, conservador o estabilizado. Es una organización en construcción, vivísima, formada muy mayoritariamente por jovenes, con menos de tres años de existencia y aun tendrá mucho que aprender y madurar, como también les esta pasando a los cargos institucionales. (No quiero volver a recordar los años que tardaron en asentarse el PCE, el PSOE, el PNV, o el PP, por no hablar de los bandazos de ERC, o el final de la UCD y de CiU).

El gran, grandísimo reto, que hay por delante es salir de Vistalegre II con más claridad en la estrategia política, con un funcionamiento organizativo mas descentralizado y democrático y un equipo de dirección plural, sólido, y con voluntad de consenso.

Estoy convencido que se va a conseguir y el día 13 de febrero la ciudadanía de nuestro país seguirá contando con un PODEMOS unido, con más capacidad política para resolver sus demandas y necesidades de las clases populares, trabajando en las instituciones democráticas y apoyando las luchas de la sociedad civil.

Podemos: más iniciativa política, mejor organización, más pluralismo