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miércoles. 07.12.2022

Gobierno PSOE-Podemos en C-LM: una gran oportunidad

Los socialistas manchegos van a poder demostrar que el giro propiciado por Pedro Sánchez va en serio, que tienen voluntad real de propiciar la colaboración en la izquierda y que han asumido que se acabaron los tiempos de sus triunfos por mayoría absoluta

Gobernar en coalición no es trabajo fácil. Mas aun si no hay una tradición asentada al respecto. Pero en una sociedad compleja y plural como la nuestra, en la que cada vez es menos frecuente obtener una mayoría absoluta, si se quiere estabilidad gubernamental, la fórmula de los gobiernos de coalición puede ser deseable e incluso inevitable.

Por ello es una buena noticia la sorprendente posibilidad de que en la Comunidad de Castilla La Mancha se configure un gobierno PSOE-PODEMOS. Sorprendente por ser una región cuyo Presidente autonómico no solo ha sido un baluarte de los partidarios de Susana Diaz, es que además está considerado como uno de los dirigentes socialistas menos partidarios de relacionarse con PODEMOS y con una posiciones políticas, para entendernos, más escoradas hacia el centro. A su vez PODEMOS de Castilla La Mancha se alineó en el último proceso congresual en las posiciones de Pablo Iglesias y aunque en su momento permitió la investidura del candidato socialista, con cierta frecuencia ha hecho amagos de dejar caer al gobierno del PSOE.

Por tanto, el punto de partida es difícil, pero a los políticos se les vota para que sean capaces de buscar soluciones a los problemas de la gente y no para mirar los toros desde la barrera. Además, en las últimas semanas, afortunadamente, se han abierto nuevas perspectivas de colaboración a nivel estatal entre PODEMOS y el PSOE, a raíz del triunfo de Pedro Sánchez y de una evidente reconsideración de las posiciones que habían venido manteniendo el actual equipo de dirección de PODEMOS desde la Asamblea de Vistalegre el pasado mes de febrero.

Las experiencias de gobiernos de coalición entre el PSOE y otros partidos de la izquierda han sido razonablemente buenas en el ámbito local. De hecho, las importantes transformaciones que tuvieron lugar en la mayoría de los pueblos y ciudades de España lo fueron gracias a los gobiernos PSOE-PCE a partir de las elecciones municipales de 1979. Mas complicadas han sido las experiencias de coaliciones autonómicas, en Cataluña, Baleares, Asturias o Andalucía, especialmente en estas dos últimas Comunidades donde la prepotencia socialista se sumó al sectarismo de sectores de IU haciendo fracasar las coaliciones, por cierto, con resultados bien negativos para IU.

El gobierno de coalición en Castilla La Mancha inevitablemente va a estar muy desequilibrado a favor del PSOE, dada la gran diferencia del número de parlamentarios y votos con PODEMOS. Al parecer una vicepresidencia y una consejería para PODEMOS y el resto para el PSOE. Por ello no será fácil la convivencia en el nuevo gobierno. Ese es el gran reto que tiene por delante PODEMOS, demostrar su voluntad de hacer política, mas allá de las declaraciones de principios, demostrar su capacidad de gestión en un ámbito de política social decisiva y muy significativa y demostrar su madurez para afrontar retos mucho más ambiciosos a nivel estatal.

Por su parte los socialistas manchegos van a poder demostrar que el giro propiciado por Pedro Sánchez va en serio, que tienen voluntad real de propiciar la colaboración en la izquierda y que han asumido que se acabaron los tiempos de sus triunfos por mayoría absoluta. El simbolismo que tiene que la oferta de coalición haya surgido de un dirigente socialista con el perfil de García Page, puede contribuir a despejar profundos resquemores anti-PODEMOS de otros muchos dirigentes socialistas.

A nadie se le oculta que la experiencia de Castilla La Mancha va a ser valorada en clave de si en un futuro próximo va a ser posible un gobierno de coalición PSOE-PODEMOS en España. De ahí la importancia de que la oportunidad surgida en Castilla La Mancha se consolide y funcione bien hasta el final de esta legislatura. Como también puede ayudar a que la anunciada colaboración parlamentaria entre los dos partidos en el Congreso de los Diputados, vaya concretándose y obteniendo resultados positivos.

Por esa indudable trascendencia de la experiencia en Castilla La Mancha, ya han aparecido opiniones en contra de los sectores más radicales de PODEMOS, especialmente de la corriente Anticapitalista y de personajes procedentes de IU. Opiniones sectarias que atacan por elevación a Pablo Iglesias, por su giro político de las últimas semanas y que hasta el momento afortunadamente no han hecho mella en el Secretario General de PODEMOS.

El pronunciamiento de las bases de PODEMOS de Castilla La Mancha ha sido inequívoco, casi el 80% de los votantes a favor. También sería oportuno que las bases socialistas se pronunciaran al respecto, de la forma que se considerase más idónea, lo que supondría también un mandato claro para que García Page culminara y mantuviera el pacto de gobierno de coalición con PODEMOS.

En definitiva, se abre una posibilidad muy positiva para el avance de las políticas progresistas, primero en Castilla La Mancha y después, ojalá, en toda de España, por ello tenemos que manifestar nuestro respaldo sin dudar a este gobierno de coalición.

Gobierno PSOE-Podemos en C-LM: una gran oportunidad