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martes. 16.08.2022

Mejor democracia, más política, más izquierda

Colau y Carmena nos han demostrado que hay otra manera de entender la política.

Ada-Colau-y-Manuela-Carmena

Estas dos mujeres, Ada Colau y Manuela Carmena, cada una en su estilo, nos han demostrado que hay otra manera de entender la política y han puesto de nuevo en valor algo que la izquierda tradicional habíamos ido perdiendo, que la visión y las actitudes del feminismo progresista  son mucho mas cercanas, vivas, ilusionantes, humanas y creativas. Son el resumen de las recientes elecciones que nos han traído mejor democracia, más política y más izquierda.

Aunque en la noche electoral, salvo UPyD todos estaban contentos, a medida que han ido pasando los días las cosas parecen más complejas. Y ya se pueden hacer algunas reflexiones mas sosegadas.
En el fragor de las autofelicitaciones que casi todos los dirigentes políticos se han hecho, ha pasado desapercibido el dato de la abstención. Nos estamos acostumbrando a porcentajes elevados de personas que no ejercen el más importante derecho democrático. Es cierto que en comparación con las elecciones europeas, la participación ha sido mucho mayor, pero en todo caso que más de un@ de cada tres ciudadan@s con derecho a voto se haya abstenido, con la intensa polarización política que se estaba produciendo, no es para estar satisfecho. Todavía hay muchas personas que no encuentran una representación o una motivación política para ir a votar.

En segundo lugar tiene una gran importancia que el PP haya sufrido  una sensible caída de sus votantes y sobre todo una previsible fuerte perdida de poder político. Pero a pesar de lo que han hecho en el gobierno del Estado, en las Autonomías, en los Municipios y en el seno de su propio partido y tras más de tres años de permanentes movilizaciones sociales, el castigo electoral no es el que muchas personas imaginaban. Pase lo que pase, hagan lo que hagan, la derecha en España tiene un sólido suelo electoral y es previsible que recuperen espacio para las elecciones generales a poco que hagan algunos cambios de imagen, de candidatos y que la irregular recuperación económica siga adelante.

La izquierda en sus diferentes opciones ha recuperado terreno en su conjunto, pero el punto de partida era tan bajo sobre todo para los socialistas, que tampoco hay que exagerar el avance. Porque, además, el notabilísimo éxito de Compromis (por cierto una organización consecuencia de la intolerancia y la rigidez de IU), de las diversas formulas unitarias en el ámbito municipal y la expansión de PODEMOS, tiene todavía que cristalizar en buenos pactos que permitan transformar en acción lo que se ha logrado en las urnas. Habrá que esperar algunas semanas para ver si toda la izquierda se comporta con inteligencia política, para consumar en cambios de gobiernos y de políticas el apoyo electoral recibido.
Y en ese panorama hay una nefasta realidad: el desastre de IU. No puede ser un consuelo el manejo de los datos de concejales que hizo Cayo Lara la noche del 24 de mayo. Ni son admisibles los ataques feroces que diversos sectores de IU se están dirigiendo para explicar la derrota electoral, lo que presagia una mala digestión de la misma. Porque si el desastre se hubiera limitado a Madrid, podría vincularse a la guerra interna o en otro sentido los resultados de Extremadura consecuencia de su inexplicable apuesta sosteniendo al PP. Pero la desaparición en la Comunidad Valenciana o en Murcia y la reducción en otras Comunidades Autónomas (con la única resistencia digna en Asturias), reflejan que los problemas de IU son de fondo y generales.

Y lo peor del caso es que mucha gente de izquierdas ha dejado de ver a IU como una opción a considerar. Es verdad que en la noche del 24 de mayo personas que votaron a Gabilondo o a PODEMOS se han lamentado de que IU se haya quedado fuera de la Asamblea de Madrid, lo que ha impedido que la izquierda logre la mayoría absoluta. Pero son mas quienes piensan que votando a IU, han tirado su voto a la papelera. Y a ver quien les convence de lo contrario en las elecciones generales. En otras palabras, IU ha dejado de contar como una opción real.

Es cierto que aun conserva muchos cargos públicos y presencia institucional, pero la refriega política que se avecina puede ser la puntilla. Como también lo puede ser ese espejismo de hacer ahora guiños a toda prisa  a PODEMOS y a las plataformas unitarias que en mayor o menor medida estos han impulsado. O mucho me equivoco o PODEMOS nos va a decir a la gente de IU que queramos pactar con ellos, que de uno en uno, con el DNI en la boca y a portarse bien. Y es lógico. Ellos son los ganadores y nosotros los perdedores.

IU solo puede remontar el vuelo si trabaja donde los demás tienen carencias y eso fundamentalmente es el sindicalismo de clase, donde aun tenemos muchas amistades y simpatías. Pero prácticamente hemos perdido el apoyo de las ONGs, de los movimientos ecologistas, de los nuevos movimientos sociales y vecinales y desde luego no nos hemos preocupado de los católicos progresistas. Recuperar credibilidad y apoyos exige la paz interna y una profunda renovación de formas de comportamiento interno y externo. Manuela Carmena podría dar un cursillo a las direcciones de IU al respecto, a la vez que demostrar que la renovación no es una mera cuestión de poner jóvenes en la dirección o en las listas sino de cambiar de actitudes.

IU tenemos que hacer una reflexión, rápida, pero serena, rigurosa y sin orejeras y pensar en la mejor estrategia para el triunfo de las fuerzas progresistas en las elecciones generales, que ni puede ser una copia mimética de las experiencias municipales unitarias ni tampoco un empeño dogmático en presentarnos en solitario. IU debemos asumir  que hoy y mas aun en el futuro la izquierda en España va a ser mas plural, en la que vamos a estar en franca minoría, y con la que vamos a tener que relacionarnos evitando tanto el autismo dogmático  como  el seguidismo apresurado. Y que no podemos descartar que en los próximos años tengamos que optar entre ser cabeza de ratón o rabo de león.
En lo que respecta a PODEMOS,  esta recibiendo ataques desde la derecha y desde la izquierda y son muchos los que dicen que se ha quedado lejos de sus expectativas. Es posible, pero lo importante es que ha conseguido un triunfo incuestionable para una organización que hace algo más de un año cabía en un taxi. Ahora tienen una enorme y difícil responsabilidad ante sí. Deben ser exigentes y firmes  en las negociaciones, para no desdibujarse ni perder la confianza de sus seguidores, pero saber muy bien donde esta la raya que no pueden cruzar, que es sustituir a los gobiernos del PP y posibilitar alternativas de progreso. Confío en que lo harán bien.

A los socialistas el electorado les ha dado una nueva oportunidad de recuperar poder político. Pero el mensaje ha sido muy claro, salvo excepciones, ese poder político ya no lo será en exclusiva y tendrán que pactar y encima cumplir lo pactado, algo a lo que no todos están muy acostumbrados. En términos musicales el resultado del PSOE ha sido “allegro ma non troppo”. Tienen importantes agujeros negros y sobre todo no pueden volver a defraudar otra vez, como hicieron con la segunda legislatura de Rodríguez Zapatero. Tienen que asumir otra forma de gobernar, de ser fieles a sus compromisos y a los pactos que puedan alcanzar con sus posibles aliados políticos, incluido PODEMOS. Y ello es incompatible con repetir machaconamente que son la primera fuerza de la izquierda y que son la clave de gobiernos progresistas. Ello es  rigurosamente cierto, pero no facilita  un buen clima de negociación mostrarse tan prepotentes, cuando además han perdido casi 700.000 votos.

Por ultimo tenemos a Ciudadanos. Otro indiscutible éxito, que nadie puede minusvalorar. Ahora tienen que montar un partido en toda España, acertar en sus pactos, donde tendrán que hilar finísimo. Albert Rivera es un político capaz, que aun con sus errores y falta de experiencia, aprende y crece a toda pastilla. Que no son de centroizquierda es evidente, pero tampoco van a ser, como dicen algunos la muleta o marca blanca del PP, porque eso sería suicida y Rivera no tiene precisamente esa vocación.

Y por ultimo. Siento una gran satisfacción personal de que la izquierda plural de Xativa (socialistas, Izquierda Unida y Compromis) haya ganado por goleada y mandado a la calle (y posiblemente a la cárcel) al corrupto Rus. Ahora me hará mucho más ilusión pasear por las viejas calles de esta hermosa ciudad.

Mejor democracia, más política, más izquierda