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martes. 16.08.2022

Rusia, Ucrania, la caverna y la “marca España”

Poco ha tardado la caverna celtíbera en excretar embustes y tópicos al albur del conflicto en Ucrania...

Poco ha tardado la caverna celtíbera en excretar embustes y tópicos al albur del conflicto en Ucrania. Hasta el punto que muchos comenzamos a pensar que la falacia conforma la esencia cavernaria y cualquier acontecimiento es solo un pretexto que les brinda el placer de mentir.

Así, comienza a circular la tendencia del “comunista Putin” o “los comunistas rusos”. Cualquier persona informada sabe que el muro cayó en 1989 y que en Rusia se instauró una suerte de capitalismo desenfrenado presidido por privatizaciones masivas, corrupción y mafia.

Pero el problema es que hay muy poca gente informada y la caverna aprovecha para confundir: los comunistas (y ya de paso, los socialistas, izquierdistas, etc.) invaden países. De modo que no tardaremos en escuchar en bares y taxis “los comunistas, o sea la izquierda, ha invadido…”.

Al hilo de lo anterior, la caverna ha aprovechado para expender otras de sus tergiversadas píldoras: “Los progres trasnochados se manifestaron cuando el NO a la guerra… ¿Por qué no se manifiestan ahora, a ver, ¿por qué?”. No faltarán descerebrados (porque en este país “gozamos” de un overbooking  de descerebrados) que repitan ese mantra.

Por mi parte, estoy convencido de que en España se producirían encendidas manifestaciones si, como ocurrió en Irak, se perpetrara un bombardeo masivo de Ucrania y el presidente del gobierno nos embarcara en su invasión.

Es evidente que nos encontramos ante dos situaciones geopolíticas muy diferentes, pero… ¿Cuánto españolito podría captar la diferencia? Por otra parte, ¿cuántos españoles saben que en Ucrania, hace poco, se produjo un golpe de estado que aupó a los nazis al poder? “Curiosamente” esto fue presentado por la caverna como “la calle toma el poder en Ucrania”. Quienes tanto se escandalizan cuando arde un contenedor o se arroja una piedra a un antidisturbios aplauden si grupos nazis recorren las calles, fusil en mano, amedrentando rusos y sembrando el terror para tomar el poder y comenzar a perseguir judíos, izquierdistas, homosexuales…

Y sí, leyeron bien, los nazis habían protagonizado recientemente un golpe de estado en Ucrania. Unos nazis tan nazis como aquellos que, en los años 30, quemaban libros, perseguían judíos y apaleaban “disidentes” y “subversivos”.

No es casualidad que, hasta la pasada intervención de Rusia, en Ucrania se estuvieran ya propinando palizas a “disidentes y comunistas” a la vez que empezaba el ataque a sinagogas. Por no hablar de la persecución de minorías como los gays, blanco fijo de todos los fanáticos.

Sin duda la derecha usará estos acontecimientos para tergiversar, sembrar consignas falsas y manipular. Pero lo terrible no es la clase de derecha que padecemos en España. Mucho más grave es la estulticia del ciudadano medio, del “españó, españó, españó”.

De este modo, tras un golpe de estado nazi se produce una invasión militar de un terreno geoestratégico por donde circula el 85% del gas consumido en Europa. Las consecuencias asustan por lo incalculable hasta el punto de temer por una tercera guerra mundial… pero, ¡no importa!, pocas horas después de la intervención militar de Putin, el tender topic de twitter excluía las tendencias “Rusia” y “Ucrania” sabiamente desplazadas por “MonoBurgos”, “golazoMessi” e “Ikertitular”… la caverna mintiendo y manipulando groseramente, el español medio tragando esas bolas, podrido de inconsciencia, absorto en el fútbol … marca España, sin duda.

Rusia, Ucrania, la caverna y la “marca España”