domingo. 23.06.2024

Pues sí, parece que santa Teresa interviene en la política española

Fuentes oficiales del desgobierno de España acaban de asegurar que Santa Teresa interviene en la política de nuestro país...

Fuentes oficiales del desgobierno de España acaban de asegurar que Santa Teresa interviene en la política de nuestro país. Lo crean o no, me niego a descartar esa posibilidad…

Y no puede ser de otro modo, pues solo alguien adicto a los alucinógenos (como bien sabemos que fue la abulense) puede orquestar la escabechina que a diario padecemos los que no somos corruptos, especuladores o, simplemente, golfos económicos.

Además, tiene lógica que en el más allá se haya producido un relevo de intercesores a raíz del papelón desempeñado por la virgen del Rocío en materia de creación de empleo. No me negarán que centenares de miles de jóvenes españoles (los más preparados) buscando empleo de camareros en Londres o París constituye un motivo para cesar fulminantemente a la virgen del Rocío. Por no hablar de las docenas, centenares de miles, caídos de las listas del INEM al perder cobertura o esperanza de trabajo.

Y si preocupa la intercesión de una santa adicta al cornezuelo del centeno (léase LSD en el siglo XXI)… ¿qué pensar si nuestro próximo mediador es San Canuto, aclamado cada diecinueve de enero?, ¿Conseguirán, en este caso, los responsables del INEM recordar donde pusieron las estadísticas del paro?, ¿Se formarán colas inmensas en las puertas de las pastelerías?, ¿Cuántos ministros perderán las llaves de su casa? De cualquier modo, fuera cual fuera la reacción ante una hipotética intercesión de San Canuto, lo seguro es que nos reiríamos más.

Por otra parte, la mediación de San Bernardo, patrón de los boxeadores, resultaría muy positiva a la hora de ajustar cuentas con quienes, cobardemente, apalean  a ciudadanos desarmados que protestan por sus derechos. Pero en términos de política general y creación de empleo en particular dudo que mejorara a las decepcionantes actuaciones de la virgen del Rocío o Santa Teresa.

Llegados a este punto, debemos recordar una peculiar disposición publicada en el BOE de cinco de julio de 1963: “Como expresión de la fe religiosa de la nación, que ha de manifestarse en los solemnes actos del XIX centenario de la venida del apóstol San Pablo a España, dispongo: Artículo único.- Se rendirá a la sagrada reliquia del brazo del apóstol San Pablo, a su llegada a España por Tarragona, los honores de capitán general con mando en plaza. El Jefe del Estado, Francisco Franco Bahamonde”.

Desde luego, no parece que el pensamiento (es un decir) de algunos haya cambiado en los últimos cincuenta años. Allá ellos si quieren creer en seres invisibles pululando en dimensiones ignotas, pero convendría que cesaran  sus delirios, supersticiones, expolio y burlas al pueblo español. De lo contrario puede que pronto empiecen a acordarse de Santa Bárbara. Y en ese caso, tal vez no les salve…  ni Dios.

Pues sí, parece que santa Teresa interviene en la política española