lunes 26/10/20

Ciudadanos en su tormenta perfecta

El primer apoyo a la prórroga del estado de alarma que votó el Grupo Parlamentario de Ciudadanos creo que fue el inicio de un largo camino ya negociado de antemano con el PSOE y, quizá, con el beneplácito de Podemos. Normalmente, los espectadores de la política vemos el resultado de la acción sobre el escenario sin tener apenas información de los ensayos previos ni de lo que ocurre entre bambalinas.

Lo que me hizo sospechar de tal entendimiento a largo plazo fue la coincidencia en el tiempo de los primeros roces de Ciudadanos con el PP en el Gobierno de Madrid y el apoyo parlamentario de Arrimadas a Sánchez en el Congreso de los Diputados, negociado a tiempo y con fortuna para evitar las exigencias de ERC. Un Gobierno en minoría no puede dejar los apoyos parlamentarios al azar o al último minuto, y el voto a favor de Ciudadanos se negoció con el tiempo suficiente para salvar la prórroga del estado de alarma. Ante un endurecimiento de las condiciones de ERC para sucesivos apoyos, el PSOE dirigió el foco a Ciudadanos, con quien además se pudo plantear una estrategia a largo plazo para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado Ya sabemos que Ciudadanos se desmarca de ese objetivo y no lo liga a las prórrogas del estado de alarma, pero ya estamos acostumbrados a los renuncios de la formación naranja y a su “no” que luego es “sí” o a su “sí” que luego es “no”.

Los roces en el Gobierno de Madrid, a cuenta de la gestión de las residencias de mayores y la denegación de traslado de los más graves a los hospitales públicos de la Comunidad, roces protagonizados por los respectivos consejeros de Política Social (Ciudadanos) y Sanidad (PP), que además salpicaron a la presidenta Díaz Ayuso por el alquiler de sus apartamentos de lujo para el confinamiento, son como los trailers de una película que pudiera venir después para justificar una ruptura de la coalición de gobierno en la Comunidad de Madrid, que conllevara la presentación de una moción de censura del PSOE y Más Madrid, apoyada por Ciudadanos, o la convocatoria de unas elecciones anticipadas. El casus belli ya está armado y no parece que el consejero Reyero(C’s) vaya a amilanarse en su defensa de la gestión de las residencias y en responsabilizar al consejero Ruiz Escudero (PP) de las denegaciones de traslado de mayores graves a los hospitales, así como de la ausencia de respuesta efectiva por parte de éste a las advertencias que hizo aquél sobre la posible ilegalidad de dichas denegaciones de traslado. Igualmente, el consejero de Sanidad del PP hizo caso omiso a las propuestas de Reyero para medicalizar las residencias de mayores o bien algunos hoteles para estos enfermos más graves, que “podrían morir de forma indigna”, como le llegó a decir en un correo electrónico.

No creo que, de momento, la estrategia de acercamiento al PSOE incluya más casus belli en otras autonomías cogobernadas entre PP y C’s, aunque nada se puede descartar en este juego de malabarismo político que dan las mayorías minoritarias. Lo que sí podría desencadenar una ruptura en dominó sería un posible cambio de gobierno en Madrid. El casus belli, en ese caso, lo serviría en bandeja Ciudadanos al PP. Sin embargo, lo que sí creo que está ya negociado es un apoyo más continuado de Ciudadanos al Ejecutivo de Pedro Sánchez, máxime cuando la mesa de diálogo con Cataluña eche a andar. Llamativa está siendo la reacción calmada de C’s ante ésta y alguna otra medida que, hace poco, habría soliviantado a los dirigentes de la formación naranja.

Ni siquiera la promesa de derogación total de la reforma laboral de Rajoy que se prometió a Bildu espantó a los naranjas de Arrimadas, quizá porque sabían que, a partir de ahora, con la radicalización del PP y Vox, sólo su partido podrá entablar puentes de diálogo con las patronales, empresas y bancos más influyentes de España, algo que se hará imprescindible para negociar y pactar la prórroga de las ingentes medidas socio-laborales y económicas que ha aprobado este Gobierno, así como nuevas medidas de choque para reactivar nuestro tejido productivo y de servicios. Llamativa es también la complacencia de Podemos con el nuevo socio parlamentario del Gobierno. Quizá se han dado cuenta de que las exigencias de ERC son inasumibles en este momento histórico y que se va a necesitar la ayuda de los empresarios para sacar adelante las medidas económicas que ellos, y también los trabajadores, necesitan.

Es en este puente con empresarios, autónomos y grandes corporaciones económico-financieras donde veo yo la utilidad que el Gobierno de Sánchez e Iglesias ha podido asignar al grupo parlamentario de Ciudadanos, bien posicionado en esos sectores, y algo de ayuda tendrá que estar dispuesto a recibir el Gobierno cuando la radicalización de PP y Vox amenaza todos los días con desestabilizar no sólo la economía nacional sino la convivencia.

En esta tormenta perfecta, hay un beneficio mutuo para ambos actores políticos y de eso son conscientes en las ejecutivas de los tres partidos que, a día de hoy, pueden llamarse progresistas (PSOE, Ciudadanos, Podemos). Facilitar el diálogo del Gobierno con sectores económicos influyentes y necesarios, además de proponer y pactar medidas legislativas en el Congreso de los Diputados, arrinconará a PP y Vox, que serán irrelevantes como mediadores en lo económico y negociadores en lo político.

Quizá la relevancia de Ciudadanos como partido moderado, conseguidor y efectivo, haga subir sus expectativas electorales y recupere un voto de centro que perderá el PP de seguir en su deriva extremista, lo que beneficiará a Vox al ser mejor identificado con dicha opción política radical. El voto de derecha moderado y centrista que discrepa de la actual estrategia de acoso y derribo de Pablo Casado, y que se refugiaría en la abstención, podría recalar en Ciudadanos, que podría recuperar parte de su electorado perdido, y ser de nuevo influyente en la próxima legislatura, si Arrimadas no repite el error de Albert Rivera.

¿Has visto, Albert, la que liaste con tu “no es no” al PSOE?  Podrías haber cogobernado con Sánchez, podrías haber dotado de mayoría absoluta parlamentaria a la legislatura más crítica desde 1979 y podrías habernos evitado a los españoles esta nueva crispación de la derecha extrema del PP, que sigue sin aprenderse el papel de opositor y que corre el riesgo de echarse al monte con la extrema derecha de Vox. ¿Te das cuenta, Albert, del papel que te tenía reservado la Historia? Tú solito lo echaste todo a perder…

Ciudadanos en su tormenta perfecta