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martes 24/5/22

Volver a empezar

jose-guirao

Las intenciones del nuevo gobierno, una vez superada la espantada del televisivo y deslustrado exministro de Cultura, podrían parecernos propias de una visión progresista y renovadora del país y de la vida. Sí, bien miradas, suponen un avance, una descongestión, aire limpio después de muchos años de ventanas cerradas, de espacios mal ventilados, de tantas zonas de sombra… Sanidad Universal, descarga del IVA cultural, desmontar los dos kilómetros de concertinas de las vallas fronterizas de Ceuta y Melilla… y supongo que muchas otras medidas que de forma paulatina tratarán de sacar adelante con este gobierno de circunstancias, pero cargado, al menos de momento, o simplemente al menos, de todas estas buenas intenciones. Sin embargo, en realidad, lejos de avanzar, en sentido estricto se trata de un retroceso, de una marcha atrás, porque tras el paso de ese Atila furibundo, de ese PP de mayorías absolutas, el país ha quedado tan desolado que no nos queda más remedio que volver a empezar y tratar de recuperar viejos logros, derechos conseguidos hace tiempo y que fueron dinamitados no sé si por falta de inteligencia (sería lo preferible al fin y al cabo, por más que nos duela) o por ortodoxia ideológica. Quizá, la razón sea mucho más sencilla y simplemente se tratase de una conjunción de intereses económicos, quién sabe. El caso es que, como en un bucle, volvemos al mismo punto donde estábamos hace años. Y eso con suerte, porque, como digo, solo se trata de buenas intenciones. Habrá que ver los obstáculos que todavía debemos sortear para conseguir llegar a buen puerto en este regreso al futuro. Un viaje en el tiempo que nos obliga a retroceder en busca de progreso, ¡qué paradoja! Pero España es un país paradójico como bien sabemos. Es posible que todos los países lo sean en realidad, porque la historia no hace más que mostrarnos hechos relacionados con casi todos los países del mundo que muy poco tienen que ver con la lógica. Hechos que siempre le cuestan la vida a alguien, a menudo a los mismos, si se me permite la expresión.

Así que aquí estamos, a punto de comenzar este viaje alucinante… aunque mucho me temo que, en estos momentos, para buena parte de nuestros compatriotas, el único comienzo verdaderamente importante es el del mundial. Ahí es donde se nos va la vida, y el tiempo, que quizá sean la misma cosa.

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