lunes. 26.02.2024

La paja, la viga y Podemos

Seamos sinceros, en España, en general, poco o nada se sabe de los países de Latinoamérica.

Seamos sinceros, en España, en general, poco o nada se sabe de Latinoamérica. En nuestro afán, nada reprochable, de convertirnos en miembros europeos de primera clase, no tardamos en renunciar a todo lo que nos une (además, y nada menos, del idioma) con aquellos países del sur, entre otras cosas por temor a que nuestros nuevos y ricos vecinos del norte tuvieran la tentación de identificarnos con ellos. Latinoamérica era un lastre para nosotros, una mochila de pobreza y arcaísmo para la España emergente del pelotazo. ¿Recuerdan lo de “sudaca”? ¿Y las risas que nos echamos con los coloridos jerséis de Evo Morales?

Por eso resulta sorprendente el renovado interés de políticos y periodistas por Venezuela a raíz, casualmente, de las relaciones laborales y simpatías de algunos miembros de Podemos con su Gobierno. Hasta ahora, la noticia que más expectación había causado en España sobre aquel país era la del famoso “¡Por qué no te callas!” que nuestro Borbón, con su rudeza de cazador de elefantes, le espetó al entonces presidente Hugo Chávez en una Cumbre Iberoamericana. Sin embargo, en estos últimos meses, Venezuela está en boca de todos, por supuesto, como ejemplo del mal absoluto y la amenaza pueril de lo que se nos puede venir encima (¡Que vienen los bolivarianos!). Es posible que Venezuela no tenga la democracia más saneada del mundo, y que sus políticas no nos convengan en absoluto, pero tampoco me parecen muy saneadas ni convenientes las de países como Marruecos, Arabia Saudí o China, con quienes gobiernos, majestades y empresarios de nuestro país mantienen interesantes y lucrativas relaciones. Y, sin embargo, ya ven, aquí seguimos, de momento haciendo uso de nuestra libertad de expresión y sin propinar latigazos a mujeres violadas o a blogueros (Y nadie grita: ¡Que vienen los saudís!).

Todo este jaleo mediático en torno a Podemos, las vacías acusaciones políticas, las vergonzosas “investigaciones” periodísticas sobre el pasado laboral de sus representantes en la universidad… Tenemos a Bárcenas esquiando, al partido del Gobierno metido hasta el cuello en un lodazal de corrupción, cinco millones de personas en el paro y muchas otras en situación precaria… ¿No sería mejor dejar de juzgar a otros países (ya sea Venezuela o Grecia) y abrir de verdad los ojos a la decadente realidad del nuestro? ¿Cómo era eso del ojo, la paja y la viga?

La paja, la viga y Podemos