sábado. 20.07.2024

El golpe y las palomitas

Se atribuye a Giulio Andreotti la idea de que “el poder desgasta a quien no lo posee”. Sólo cinco años después del 15M y tras cuatro años en la oposición, dos descalabros en las urnas y un intento fallido de investidura, el PSOE está al borde de la implosión.

Siempre ha habido familias, siempre ha habido corrientes y baronías, pero la línea entre quienes piden reforzar los muros de carga de la Transición y quienes no se ven apuntalando al rival histórico es ahora una frontera minada, el Despeñaperros de dos bandos que se reclaman (como en toda guerra sucesoria) legítimos herederos de las esencias.

Tras el mutis veraniego y la derrota en la investidura del candidato popular, Sánchez se dio mus por si en Euskadi o Galicia mejoraba la mano. La idea era soltar amarras y probar nuevos rumbos, con la militancia como as en la manga. Tras el fracaso en las autonómicas, el hasta ahora Secretario General ha padecido titulares, editoriales, peticiones de dimisión desde sus filas y hasta un metafórico pasillo de collejas propinadas por el salón de la fama socialista al completo.

Al final, la baza del plebiscito entre las bases le ha sonado a farol al aparato y a su valedora, Susana Díaz. El “golpe de los 17” puede enviarle definitivamente a la lona o abrir un proceso de divorcio a lo Brangelina con custodias a cara de perro para ver a quién quieren más Maddox, Andalucía, Zahara o Madrid.

Según Adenauer, “hay amigos, enemigos y compañeros de partido”. Por cierto, la frase también se atribuye a Andreotti, quien se tomaba tanta paternidad con humor. ”Excepto de las Guerras Púnicas, para las que era muy joven, me han culpado de casi todo”, decía el político italiano. Y mientras se desata la “Guerra de los Rose”, Rajoy saca las palomitas (o el cucurucho de pipas) feliz por su golpe de suerte. Allá va Don Hilarión, camino de la verbena, con la “Casta” y la Susana colgadas del brazo.

El golpe y las palomitas