jueves 22.08.2019

¿El cabreo o el miedo? ¿Abstención, voto útil, en blanco?

Es necesario votar en positivo, exigiendo unas políticas para la justicia social, conscientes sobre la ausencia de soluciones mágicas, pero con el compromiso de continuar luchando para defender los derechos de las clases trabajadoras

Estamos llegando a un punto de hartazgo o de cabreo, según el estilo que adoptamos ante la política, según la historia de cada cual. Estamos entrando en un plano de decisiones subjetivas, individuales, ante el caos de la izquierda. Estamos negando el carácter colectivo, cooperativo, solidario, de la ideología que siempre nos ha unido ante las injusticias, la explotación, la barbarie.

Parece que una gran mayoría optará por el voto sin complejos o por taparse la nariz, pero sin dudas sobre ir a votar. Pero, tengo la impresión que está apareciendo la idea de la abstención o del voto en blanco, como reacción ante la irresponsabilidad de las candidaturas de izquierdas que se multiplican

Respuestas subjetivas, reacciones duras, sin expectativas, se escuchan entre la gente de izquierdas pero también en el transporte público. Demasiadas personas expresan hartura, confusión, rabia, desconcierto y en el fondo creo que eso busca la derecha. Caos, corrupción, insultos, mentiras, exageraciones, barbaridades históricas, ¿a quién favorecen? Los medios cayendo en las trampas de los que provocan, las redes incendiadas con falsedades o temas irrelevantes para el futuro que se dibuja en las elecciones

La izquierda ensimismada en sus miserias electoralistas, embarrados en la inmediatez de la posición en las listas, algunos honestamente buscando alternativas, otros peleando por su sitio, los programas desapareciendo porque en el fondo dan igual. Nadie reconoce los errores que nos han llevado hasta aquí. Por lo general, no intento buscar culpas individuales, estas cosas se generan por las acciones o las ideas de grupos. Pero hay errores individuales y colectivos por el peso que se ha otorgado a unos liderazgos mediáticos,  hacia lo que aspiran la mayoría de los políticos. Porque en estos tiempos que corren, predomina la imagen, aunque esta semana escuchaba una conversación de dos señoras mayores en el autobús, una diciendo: - sí, sí, guapos son muy guapos todos, pero para lo que importa ¿con cuál te quedas?

Es el conflicto en el que se encuentra la mayoría de la gente de izquierdas, que duda entre votar con la nariz tapada, abstenerse o votar en blanco. ¿Son conscientes de ello los partidos de izquierdas? ¿Reconocen con precisión las acciones que han conducido a esto? Apelando al miedo a la derecha,  intentando recuperar un discurso radical, prometiendo una y otra vez medidas que no son realizables, con graves dificultades de comunicación y más división absurda. Cuando se han dado bandazos tras bandazos, dejando gobernar al PP,  creando falsas ilusiones, desaprovechando los meses de gobierno por inacción de unos y ceguera de otros en temas claves. Cuando llevamos dos o tres años con las izquierdas desnortadas, sin planes estratégicos ni ejes sólidos para las políticas públicas, es imposible no caer en las batallas cainitas.

Porque no se produce un debate ideológico, ni se analizan prioridades, ni se considera con seriedad lo que es posible y lo que no lo es. Porque, en el fondo, creen que conectan con el electorado, creen que conocen las aspiraciones de la ciudadanía, creen que saben lo que piensan y sienten las clases trabajadoras. Pero se mueven en un imaginario estereotipado, se mueven en círculos de pensamiento semejante, de vidas semejantes, viendo desde lejos las realidades sociales, a los colectivos más vulnerables o los problemas crónicos de muchos sectores de población

Personalmente comparto con CCOO la necesidad de participar en unas elecciones que serán determinantes para una mayor o menor dificultad de conseguir unas políticas que persigan los 10 objetivos presentados.

Es necesario votar en positivo, exigiendo unas políticas para la justicia social, conscientes sobre la ausencia de soluciones mágicas, pero con el compromiso de continuar luchando para defender los derechos de las clases trabajadoras. Porque ningún gobierno va a desarrollar todas las medidas que puedan garantizar una verdadera justicia social, si no contamos con la presión y la movilización que lo exija. Porque las limitaciones son muchas, los obstáculos no son fáciles de remover, paliar los efectos de tantos años de abusos no es nada sencillo. Sin engañarnos, votar incluso para evitar un gobierno de derechas, esperando no tener que lamentarnos en poco tiempo. La primera lección que aprendí en mi experiencia política juvenil fue que era preferible que te peguen con un palo de goma y nunca con uno de hierro. Jamás he compartido aquello de cuanto peor mejor, por eso votaré en positivo aunque todavía tenga dudas. Muy convencida  que cuando hay caos y cainismo en la izquierda se sufren graves derrotas, se pierden elecciones, batallas y guerras.

¿El cabreo o el miedo? ¿Abstención, voto útil, en blanco?