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Retrato a “cabroncillo” de Beatriz Mato Otero, alcaldable del PP

Su aportación a Galicia después de siete años de ser Conselleira de Trabajo es una pérdida de un 20% del trabajo existente a su llegada y duplicar el número de personas paradas todo ello por encima de la media de las CCAA

La primera vez que vi una intervención a Beatriz Mato, alcaldable del PP en A Coruña, fue en el debate en la Comisión de los presupuestos de la Consellería de Traballo. Ella acababa de ser nombrada portavoz del PP en Traballo y yo estaba de asesor de Ricardo Varela. Había unas partidas destinadas a equipar el Centro de Nuevas Tecnologías de Conxo, en Santiago, y la señora Mato entró en tromba diciendo que dónde estaba el Centro en el que poner esa dotaciones. Le iba bien para su discurso negar la mayor, el propio Centro, y sin comprobar su veracidad, lo hizo. Le daba igual que fuese verdad o no, nunca le importó, pero le era conveniente.

Cómo se trata de un retrato a “cabroncillo”, daremos algunos de los trazos más gruesos que la definen de forma clara durante su etapa al frente de trabajo.

El primer trazo a destacar es la incapacidad de la señora Mato para abordar los problemas del trabajo

En el período en que estuvo Beatriz Mato al frente de las competencias de Trabajo, entre 2008 y 2015, Galicia perdió más de nueve millones de horas de trabajo semanales. Se perdió una de cada cinco horas que había en 2008, el 20,1%. Ese volumen de horas de trabajo equivale a 240.969 puestos y una jornada completa de 37,5 horas.

La pérdida de trabajo en el conjunto del Estado es cuatro puntos menos que la de Galicia. Si las políticas diseñadas y aplicadas por la señora Mato hubieran dado un resultado similar a las del conjunto de las comunidades autónomas, habría casi cincuenta mil puestos de trabajo a tiempo completo más.

Las personas paradas pasaron de ser 113.224 de promedio anual en 2008, a 243.260 en 2015, el último año en que estuvo la señora Mato de Conselleira. Su gestión del trabajo se cerró con 130.036 personas paradas más, un 114,8% más.

El incremento de paro que hubo en ese período en el conjunto de las comunidades autónomas fue del 94,8%, 20 puntos menos del que hubo en Galicia. Si las políticas diseñadas y aplicadas por la señora Mato hubieran dado un resultado similar a las del conjunto de las comunidades autónomas, en Galicia habría 22.683 personas paradas menos.

Este es el balance de la Señora Mato: 47.728 puestos de trabajo a tiempo completo menos y 22.683 personas paradas más que el conjunto de las comunidades autónomas. De acabar con el paro en 45 días que prometía Feijóo, a duplicarlo en siete años, con casi 23 mil personas paradas más que la media de CCAA. Ese fue el resultado de su gestión.

El segundo trazo a destacar es la incapacidad de “gestión” de Beatriz Mato

Entre 2009 y 2015 dispuso de 2.800 millones de euros para invertirlos en políticas de empleo. De esos 2.800 millones, no fue capaz de gastar 894 millones de euros, uno de cada tres euros que recibió.

En 2008 el gasto por persona parada fue de 3.223 euros; entre 2009 y 2011 fueron 1.846 los euros gastados por parada y entre 2012 y 2015 se redujo hasta 716 euros. El gasto por persona parada disminuye año tras año hasta los 594 euros de 2015. En ese año, último de Beatriz Mato como responsable de Trabajo, deja sin gastar el 46,3% del presupuesto que tenía asignado: de los 269 millones de euros asignados, deja sin gastar 125 millones de euros.

Mientras las personas paradas se duplicaron en el promedio del período en que fue Conselleira, el presupuesto por parado de 2015 pasó a ser el 27% del de 2008 y el gasto por parado bajó hasta el 18%. Por cada euro de gasto en 2015 se gastaban cinco en 2008.

Los recortes del PP de la señora Mato no solo se producen en el presupuesto, ese es solo el recorte oficial: el presupuesto para 2015 es de 186 millones de euros, 190 millones menos que los 420 millones de euros que se encontró en 2009. El mayor recorte se produce por la “incapacidad” para gastar de la señora Mato, su incapacidad para definir políticas de empleo adecuadas al mercado de trabajo. En políticas activas que no son formación deja sin gastar 67 millones de euros, el 55% de su presupuesto, y en formación para el empleo no gasta el 47%, 55 millones de euros.

Frente al gasto realizado por persona parada de 2008, 3.223 euros por persona, la señora Mato dispone de uno de cada tres euros, de 1.106 euros de presupuesto, pero solamente es capaz de gastar uno de cada cinco euros, 594 euros de gasto. La señora Mato demuestra una incapacidad de gestión altamente preocupante si pretende ser alcaldesa

El tercer trazo a destacar es su manipulación de los datos del paro registrado

En 2011 apareció una nota en las pantallas de los equipos de las oficinas de empleo que anunciaba una nueva clave “Suspensión por orientación”, la S-698. Era una clave interna de Galicia que no debía tener ninguna implicación fuera de Galicia, dado que no era una clave común con el resto de los Servicios Públicos de Empleo.

Localizados un número amplio de demandantes a quienes los Servicios Centrales les pusieron la clave S-698, se comprobó que la clave con la que se les enviaba a Madrid era de Suspensión por formación lo que implicaba en la mayor parte de los casos su no contabilización como parados. La Conselleira mentía al Ministerio de Trabajo y al Servicio Público de Empleo Estatal con tal de disminuir el paro: los parados suspendidos por “orientación” iban en los ficheros a Madrid suspendidos por “formación” aunque no habían realizado curso alguno. Una vez más la señora Mato miente: diga lo que diga, no es lo mismo un parado en orientación que en formación, su codificación tampoco ni su repercusión en el paro registrado. 

El cuarto trazo a destacar es su mentira al Parlamento en el caso de la 'operación zeta'

Cuando en 2014 explotó la Operación Zeta, Beatriz Mato entregó un listado de adjudicaciones que, entre otros extremos, afirmaba que los Planes integrados para el empleo de 2009, con un importe global de 629.500 euros, se los había concedido la Consellería de Traballo con Ricardo Varela como Conselleiro y, por lo tanto, no ella.

La baremación de las solicitudes realizada por la Consellería de Traballo le dio 82 puntos a FUNDEFO y 75 a AED, las empresas de Gerardo Crespo, subvencionando las actuaciones que habían tenido 83 puntos o más y agotando las partidas previstas en los presupuestos.

La señora Mato, conociendo quienes no recibieron subvención, hace dos ampliaciones de crédito para que las entidades vinculadas a Gerardo Crespo reciban subvenciones. Cuando las hace, sabe perfectamente quien va a recibir la subvención porque, tanto en la Orden de 28 de agosto de 2009 cómo en la Orden de 30 de septiembre de 2009, en su apartado segundo se establece que no va a haber nuevas solicitudes, sino que se utilizan las existentes y, por lo tanto, con la puntuación obtenida por cada una de ellas.

Además, en la Resolución de 22 de enero de 2010 por la que se publican las subvenciones concedidas, se establecen tres Anexos diferenciados. En el primero, en el que se conceden las subvenciones al amparo de la Orden de 30 de diciembre de 2008, las concedidas por la Consellería de Traballo, no figura ninguna empresa de Gerardo Crespo. En el segundo Anexo, las subvenciones concedidas al amparo de la Orden de 28 de agosto de 2009, aparece la FUNDEFO de Gerardo Crespo y en el tercero, las concedidas al amparo de la Orden de 30 de septiembre de 2009 aparece la Asociación de Empresarios Discapacitados, también de Gerardo Crespo.

En 2014 miente al Parlamento de Galicia porque esos programas no solamente fueron concedidos por ella, sino que para ello tuvo que hacer una ampliación de crédito y al no abrir el plazo de solicitudes, sabía quien lo iba a recibir.

La Operación Zeta, fraude en cursos de formación para el empleo y otras políticas activas, acababa de aflorar y la señora Mato pretendía que las subvenciones otorgadas por ella de forma cuasi digital recayeran en otros, mintiendo para ello al Parlamento.

Resumiento, los trazos gruesos a 'cabroncillo' indican que estamos delante de una persona que:

Se le ha acreditado mentir al Parlamento para implicar al gobierno bipartito en una trama de corrupción en la que su Consellería ya estaba implicada.

Engaña al SEPE y a todas las personas de Galicia haciendo trampas al eliminar a personas que están paradas del cómputo del paro registrado, falsificando su situación.

Muestra una fuerte incapacidad de gestión cuando deja sin gastar casi la mitad del presupuesto que debía destinar a las políticas activas de empleo, a pesar de duplicarse el número de personas paradas y reducirse en un 42% el presupuesto.

Su aportación a Galicia después de siete años de ser Conselleira de Trabajo es una pérdida de un 20% del trabajo existente a su llegada y duplicar el número de personas paradas todo ello por encima de la media de las CCAA.

Con estos trazos, ¿son los rasgos que quiere el PP y Feijoó de un alcaldesa?