miércoles 17.07.2019

La Tierra vuelve a ser plana

Hay un montón de elegidos que proclaman a los cuatro vientos que ellos realizarán la misión que dios depara a la humanidad, obstruida obstinadamente por la ciencia y la puta democracia

Amigas y amigos seguidores de esta columna o lectores circunstanciales, tengo algo importante que adelantaros: la Tierra vuelve a ser plana. Si, así como lo oís, plana como las Smart tv´s y como la Mancha. Lo que no me atrevo a asegurar, pues me faltan datos, es si es plana y gravitacional, que se mueve, o es plana, ingrávida e inmóvil, que se mueve menos que los leones del parlamento, vamos. Y esto tiene su importancia, la duda es revolucionaria.

Me hago cargo de vuestra desazón al oír esto, ya sé que han sido muchos años de aceptación y de darle vueltas a la ordenación del universo contando con fenómenos astrales que resultaban más coherentes pensando en la esfericidad de la Tierra y del resto de los plantes y los astros, pero qué le vamos a hacer, esa era una forma de ver el mundo llena de inconvenientes, una caracterización que nos llevaba a una complejidad excesiva, llena de principios y de confirmaciones muchas veces opuestas al sentido común. Y ya vale, el sentido común exige simpleza, linealidad, mente plana. Y por tanto una Tierra plana, como dios manda.

Porque lo manda dios, sino me creéis preguntad a los evangelistas, redentoristas y a todo tipo seguidores creacionistas y negacionistas, intérpretes del mundo diseñado por un dios que se reta a sí mismo incorporando el mal para entretenerse, enemigos de lo complejo como forma sustancial de la vida, adoradores de lo simple, lo asumible y lo digestible. Para todo lo demás está la fe y, según sus gestores, la master card. 

Hago estas bromitas para liberarme, pero no estoy de coña. Años y años de conflicto con lo complejo, lo diverso y lo abstruso, nos han llevado a disponer de una visión del mundo en el que lo insospechado desplaza a la presunción. Lo que parece no es y lo que es, no lo acaba de parecer. Nada es del todo cierto y dicen los filósofos que en la incertidumbre se halla el camino a la verdad. Hasta la ciencia admite que el valor central de su aportación es la de poder ser falsada, esto es contradicho por acontecimientos novedosos ¡Pero que galimatías es este! ¡Déjame ya de líos! Un negro es un negro, y una mujer es una mujer y siempre han sido inferiores, y ya está. Qué me quieres decir con eso de las categorías, las caracterizaciones y toda esa jerga que no se entiende. Un plato es un plato y un vaso es un vaso.

Que sí, que de acuerdo que aceptar la curvatura del espacio tiempo es una forma de acercarse a los insondables secretos de la vida, y que tiene sus aplicaciones prácticas que nos permitirían contemplar la posibilidad de habitar otros mundos ¿pero para qué? para trasladar al universo el conflicto de la inmigración en naves patera. Qué no, que es mucho mejor volver a las cuatro reglas. El de fuera es tu enemigo, a por él y punto. No te da la mano en una entrevista de trabajo alguien por hábito cultural, como en un caso sucedido en Suecia, y la muy aprovechada quiere que le den el puesto. Se acabó, ni trabajo ni leches, en masa a votar al partido más racista en el contorno. Que si, que los migrantes cuidan de nuestros mayores, de acuerdo pero a mis mayores los abandono yo solito, no necesito que me venga nadie a decir cómo debo negar mis manos a quienes me necesitan.

Házmelo fácil. Dime claramente que esta panda de negroides vienen a arrasar nuestros valores, poner en duda nuestros derechos y menospreciar nuestras conquistas, sí, esas que nos disteis a cambio de estar calladitos y no poner en duda jamás quién es el amo. Ese dueño amable que nos permitía hasta dudar de la única verdad: que el mundo fue hecho a imagen y semejanza de su dios creador, homogéneo, estable y universal, que sí admitió la desigualdad y las diferencias entre hombres, mujeres y viceversa, todo eso se debe a que quiso promover elementos directivos y pastorales entre sus representantes en la Tierra: hombres blancos, cristianos, con familia, fuertes vínculos con el mundo de las finanzas e inmunes a la duda moral provocada por participar en el mercado de las armas.  

Y la respuesta no se hace esperar, hay un montón de elegidos que proclaman a los cuatro vientos que ellos realizarán la misión que dios depara a la humanidad, obstruida obstinadamente por la ciencia y la puta democracia. Pregúntale a Mike Pence, el vicepresidente de Trump o a los hermanos Kazcyinski. Cuélate en los debates de fondo en los think tank europeos que tratan la cuestión migratoria desde la óptica de la fundamentación cristiana de Europa y veras de que te hablo.

Oirás lo que es un clamor fascista: de acuerdo blanquito, voy a rescatarte de tú perplejidad, vótame y yo te mostraré el camino. El único camino, el verdadero y recto camino. Pero necesito pruebas de tu lealtad sin límite: yo soy tu guía en esta y en toda otra cuestión, te pido que chilles, extradites, golpees, abandones o zancadillees para honrar a tu grey. Los otros son tu enemigo y, por cierto, la Tierra es plana.

Y se oye tronar ¡¡la más plana del planeta!!

La Tierra vuelve a ser plana