domingo 20.10.2019

Describamos la situación

Dice Josep Pla en su Cuaderno Gris que es mucho más difícil describir que opinar. No sé si es acertada al cien por cien su apreciación, pero desde luego se aproxima, nuestro mundo se halla repleto de gentes y entes expertas en la opinión y son pocos quienes dedican algún tiempo a la tarea de describir lo que ocurre. Yo creo que este desequilibrio se debe a la dificultad de contar de manera comprobable lo que ocurre, en lugar de por qué creemos que así ocurre. Y esto, lo de describir, resulta muy importante, pues las opiniones han llegado a tal extremo de parcialidad que han dejado de trasmitir sentido, para tan solo insistir en lo conseguido. La opinión se alía con una parte, por minúscula que sea, por ridícula que sea, de cuyo sostén vive, y ésta, la parte, por tener quien la defienda, cree resultar verosímil. Tratemos de desandar ese camino pavimentado de voluntarismo y recuperemos la descripción como eje central del relato, del relato político en este caso. Adentrémonos en el último grito de nuestro acontecer, la repetición electoral.

Presentación: Tenemos nuevas elecciones en Noviembre porque las de Abril no se adecuaban a lo que sus promotores deseaban. El objetivo de las elecciones de llenar el espacio público de personas que promuevan un programa político determinado quedó reducido a la primera sentencia, llenar de personas el espacio público, al margen de cualquier otra consideración, de modo que en las pasadas, el electorado no desplegó ningún proceso soberano sino que jugó el papel de tribunal de oposiciones para determinados puestos de la administración, solo que han sido impugnadas por parte de los candidatos.

Nudo: Cada cual había preparado sus oposiciones de modo ejemplar. El PSOE encuentra en Sánchez al candidato idóneo para dar una vuelta de 360º y quedarse donde estaba, en las proximidades del 155, pero habiendo superado el árido desierto del Susanismo. La imagen que proyectaba era la de un partido conservador, que amparado en la noción de responsabilidad gubernamental, actuaba de quitacolumnista en una sociedad que sospechaba de tanta responsabilidad hacia terceros y su escasa sensibilidad ante demandas de la ciudadanía. Llega Sánchez, se da un paseo por la izquierda y listo. 

Podemos, el otro opositor bien preparado, posee el empuje del aspirante, que aupado sobre las expectativas de cambio radical que exige una buena parte de la ciudadanía, encabeza la protesta y la lleva justo hasta las fronteras del institucionalismo. Ahí se para y alianza tras alianza, consigue desdibujar el ímpetu de la base embocando su pasión en un embudo del que sale un partido hecho y derecho que apuesta por convertir su candidatura en un tiovivo en el que sólo importa lograr espacio institucional, que ya hemos llegado, sin que sepamos exactamente para qué. 

El partido marca de la derecha el PP, sin pretenderlo, describe el relato de la derecha en sus carnes. Vienen a decir, tenemos tanto que la ambición ha podido con nosotros, la avaricia ha roto el saco y ahora todo el mundo aspira a renovarse, pero el único capacitado está aquí, en Génova, así es que dejaros de idioteces, coaliguémonos en España Suma o lo que sea, pero dejaros de gilipolleces, yo tampoco creo en el feminismo del 8 de Marzo, pero existen ciertas formas, como defendió Almeida la causa machista frente a la pancarta de Vox. A Ciudadanos le han pillado copiando en las pruebas de ingreso y lo va a pagar caro. No podemos describir a Vox porque eso requiere un ejercicio de arqueología que va contra la lógica del relato.

Más madera, digo Más País, no tiene fácil descripción. Se venía venir de lejos que su líder Errejón no iba a dejar pasar el tiempo y que le salgan canas sin decir esta boca es mía, pero puestos a describir su presencia en este simulacro de proceso electoral, yo solo me atrevo a apuntar que, de no haber sido por este el vodevil de Noviembre, las inquietudes ciudadanas se habrían expresado por otra vía, no por premiar la existencia de un nuevo competidor homologado como el aceite 3 en 1 para desatascar y desoxidar.   

Desenlace: A lo que se ve no parece que muchas cosas vayan a cambiar. Todo este trajín de transformaciones que hemos tratado de describir tiene un epílogo que parece es el que realmente se deseaba y se deseaba mantener al margen de cualquier relato, sin descripción alguna. Lo cierto es que la banca se va a marchar de rositas después de los desastres y atropellos cometidos, como Botella, como los de las black. Los oligopolios van a seguir campando a sus anchas y ya tienen preparado un speech en el que la búsqueda de la dimensión óptima se convierte en una apuesta de estado y fuerza al gobierno que sea a legitimar su posición frente a los trabajadores y los consumidores. El bombeo de dinero extraído directamente de los bolsillos de la ciudadanía y de la arcas del propio Estado irá a parar a las cuentas de directivos y accionistas de estas grandes empresas que fijan las reglas del juego electoral, que exponen abiertamente quién puede estar y quién no en el Parlamento o en el gobierno…

¿Qué decís?, ¿qué esto ya es opinión? Pues quizá tuviera razón el senyor Pla y es más difícil describir que opinar, pero a mí todo esto me parece muy claro, nítidamente descrito.

Describamos la situación