sábado 20.07.2019

Operación canalejas

Quizá esta indignación y esta protesta airada llega tarde y se me puede acusar de no estar atento a los atropellos del urbanismo madrileño...

La creación de nuevas geografías urbanas bajo el capitalismo supone inevitablemente el desplazamiento y la desposesión.
David Harvey

Con un cierto tono profesoral, pensaba desarrollar en este artículo un discurso sobre los riesgos que encierran algunos tópicos que están de moda y están sirviendo como cobertura a planes generales y actuaciones concretas en las ciudades, tale como: “hacer ciudad en la ciudad”, “revitalizar la ciudad”, “densidad es lo bueno”, “destrucción creativa”... Directrices, consignas, todas ellas que, usadas por el poder de los mercados en manos de un capitalismo depredador, pueden servir para justificar auténticos asesinatos urbanos. La Operación Canalejas es un ejemplo presente ante nuestros ojos de la perversión del lenguaje en aras de los intereses mercantiles.

Pero no es el momento de debates disciplinares, sino el momento de la indignación y el grito frente al cinismo (más que incultura) con que políticos y técnicos de la administración municipal (con el silencio del COAM) han dado cobertura legal a una de las intervenciones más agresivas contra el patrimonio arquitectónico y, peor aún, contra el tejido social y la vida urbana en el centro simbólico de la ciudad.

Quizá esta indignación y esta protesta airada llega tarde y se me puede acusar de no estar atento a los atropellos del urbanismo madrileño. Debo reconocer esta grave falta, pero ¿cómo se ha podido mantener un silencio tan ominoso durante todo el tiempo en que se han fraguado la Operación Canalejas y los trapicheos del señor Villar Mir con nuestros gobernantes municipales? ¿Cómo no han alzado la voz de alarma los técnicos municipales, especialmente los pertenecientes a la Comisión de Patrimonio? ¿Cómo justificar el silencio del COAM, que si conocía el gran atentado no solo no lo denunció, llamando a una revuelta de la profesión, sino que le acogió en su sede de la mano del Decano? Ni siquiera tuvieron eco las palabras de Vicente Patón (Presidente de Madrid Ciudadanía y Patrimonio) que encabezaba un manifiesto titulado “Arquitectos contra la Operación Canalejas”, en el que se resaltaba el valor patrimonial-histórico del conjunto de edificios vendidos por el Banco de Santander al empresario Juan Miguel Villar Mir y en el que se denunciaba la actuación del Consejo Regional de Patrimonio Histórico de la CAM que anuló los valores de protección sobre este conjunto en aras del negocio inmobiliario.

Basta leer el documento municipal en que se da el visto bueno a la bondad de la intervención y se impulsan todas las modificaciones o, mejor, trampas legales que lo amparan, firmado por el Director General de Planeamiento, don Javier Hernández Morales, para justificar una indignada repulsa contra la operación inmobiliaria y contra los técnicos y políticos que la han avalado.

Leamos algunas frases del documento municipal:

La sociedad CCM (Centro Canalejas Madrid SL), en el inicio de del proceso, afirma que “el régimen urbanístico y patrimonial-histórico que afectaba al ámbito y a las propias edificaciones que lo conforman (…) NO SE ADECUABA A SUS CIRCUNSTANCIAS ACTUALES Y REALES”.

¿Quiere decir como actuales y reales las aspiraciones mercantiles de la CCM? Realmente es escandaloso, aunque lo más escandaloso es que unas páginas más adelante son los propios técnicos de la Comisión de Patrimonio del Ayuntamiento los que asumen este dictamen y dan el visto buena a la modificación de las normas de protección para adaptarlas a las “condiciones actuales y reales” del señor Villar Mir.

Otra lectura en la misma página de otro argumento de CCM: “el régimen actual dificulta cualquier ACCIÓN REHABILITADORA REALISTA, EFICIENTE Y ECONÓMICAMENTE VIABLE, poniendo fin al abandono de los inmuebles, frenando su proceso de deterioro”.  Valoración, de nuevo, del promotor que será asumida sumisamente por los técnicos municipales, sin una mínima crítica sobre el significado de términos como realista, eficiente y viable.

Dicho esto, el CCM solicita modificar el PGOU, el régimen de protección del patrimonio histórico y las leyes autonómicas para adecuar toda norma a las “circunstancias actuales y reales” del señor Villar Mir. Cosa que sumisamente han hecho los responsables técnicos y políticos del Ayuntamiento de Madrid y la CAM. El mercado manda sobre la política, el interés particular sobre el bien común.

Cabe reproducir aquí los argumentos suscritos por el Jefe del Departamento de Protección, la Subdirectora General de Actuaciones Urbanas y el ya citado Director General de Planeamiento, que dicen:

En resumen, se considera que, entre los beneficios que genera la aprobación de la presente Modificación Puntual (en adelante también MPG) para la ciudad de Madrid y sus ciudadanos, se encuentran la puesta en valor del conjunto de edificios que a fecha de hoy se encuentran vacíos colaborando en la revitalización del centro urbano de Madrid, la protección del Patrimonio Histórico ya que se respetan y protegen sus elementos más característicos y de mayor valor e interés mediante la reconversión de sus usos. La incorporación de un nuevo concepto hotelero no existente en la ciudad de Madrid, potenciación de la capacidad de actuación turística, comercial y de actividad económica del área central de la ciudad, y por último la mejora de las dotaciones con la posibilidad de implantar nuevos servicios de infraestructuras de transportes, posibilitando también una intervención y una operación de mejora de la estructura viaria, conforme a la estrategia municipal de sostenibilidad y movilidad”.

La única condición para resaltar aún más la excelente aportación de esta operación “en aras de una mayor satisfacción del interés general”, es la “posible implantación” de un intercambiador de transportes que enlace autobuses urbanos con el metro y el ferrocarril de cercanías. Pero después de mucho pensarlo, parece que este “posible” se ha desvanecido ya que, al parecer, supone una carga excesiva para CCM, a quien se le han regalado 1.000 m² de edificabilidad. Ya no hay intercambiador en la aprobación definitiva del ayuntamiento. Ya todo es negocio.

Para finalizar, reproduzco el siguiente párrafo:

La Comisión valora positivamente la propuesta (de CCM) en un espacio actualmente muy degradado y en desuso”, para seguir aplaudiendo que la Operación Canalejas “puede llegar a constituir un referente para la ciudad” ya que vendrá a generar “actividad económica de modo que constituya un foco de atracción social, mejorando el medio ambiente urbano”, para finalizar con este cántico a la bondad de este gran negocio afirmando que “CONSTITUYE UN EXCELENTE POSIBILIDAD PARA LA CIUDAD”. ¡¡Amén!! Para quien conozca Madrid y haya pateado la Puerta del Sol y su entorno, no hace falta resaltar la frivolidad y el cinismo de este sumiso tedeum.

¡Gracias por venir a Madrid, señor Villar Mir, para paliar el duelo que aún arrastramos por la huída del señor Adelson!

Operación canalejas