lunes 10/8/20

Los PGE 2015 solo consolidan la desigualdad, el desempleo y la desprotección social

Sanidad y dependencia mantienen sus presupuestos congelados conforme a los planes de recorte de 2013.

El Gobierno ha vendido las cuentas públicas de 2015 como las de la "consolidación de la recuperación", sin embargo la realidad es que siguen la senda del ajuste, ya que la partida que tiene mayor peso es la de los pagos de intereses de la deuda pública. Para 2015, la cifra se situará en el entorno del 100,3%, en línea con los objetivos de Bruselas. Los pagos por intereses de la Deuda del Estado en 2015 alcanzarán 35.490 millones de euros (El total de gasto de los PGE para 2015 es de 440.074 millones de euros).

Con los nuevos presupuestos el Gobierno se desentiende por completo de los desempleados: retira 5.648 millones de euros de políticas de empleo que aportaba el Estado, un 36% de los fondos que se destinaban en 2011.

El paro ha crecido un 32,1%: la reforma laboral del PP ha costado 1.681.000 puestos de trabajo. Si se hubiera mantenido el nivel de gasto por parado de 2011, en 2015 prácticamente se debería duplicar la asignación destinada a paliar el desempleo.

Sin embargo, el cinismo del Gobierno no entiende del sufrimiento de los que menos tienen. En palabras de Montoro: “esto se hace con el único objetivo de que casen las cifras de déficit y bajar los impuestos de quienes más renta tienen”. Dicho de otro modo: se eliminan prestaciones y posibilidades de encontrar trabajo a los parados para bajar impuestos a los ricos. 

El Gobierno sitúa pues la previsión presupuestaria de España a nivel de inmoralidad estructural: contraviene el mandato constitucional de garantizar la asistencia y prestaciones sociales suficientes ante situaciones de necesidad, especialmente en caso de desempleo. Recorta Montoro sin pestañear 7.219 millones de euros del gasto en prestaciones cuando el 75% de los desempleados ni siquiera cobran prestación.

Y todo esto en un escenario en el que la creación de empleo neto es inexistente, como lo confirma el informe sobre el mercado de trabajo elaborado por Meta4 junto a la escuela de negocios IESE que desmonta las teorías del Gobierno sobre la recuperación, al constatar que en España actualmente se reparte el empleo en lugar de crearse. 

El Gobierno no solo desprotege a los desempleados, también a los alumnos de entornos sociales desfavorecidos cuyo presupuesto prácticamente desaparece. Recorta en Educación un 20%, un recorte de casi 570 millones en cuatro años. Los costes de la educación pasan a las familias pues endurecen las becas, la universidad pierde calidad –8.200 trabajadores menos en dos años– y así nuestro sistema educativo se convierte en un foco creciente de generación de desigualdad social.

Y más desigualdad: mientras el salario mínimo y el sueldo de los funcionarios permanecen congelados y se reduce en un 22,6% la dotación para el Fondo de Garantía Salarial, el Gobierno sube un 3,2% (20 millones de euros) el sueldo de los altos directivos del Estado, sus directivos: cargos políticos y asesores de los Ministerios y otros organismos de la Administración Central y altos directivos de las empresas públicas del Estado.

Tampoco se salva nuestro derecho a la vivienda (el 26% menos que la partida de un año antes). Ni la política energética: El Gobierno destina el 74% del presupuesto de Industria y Energía a financiar el sistema eléctrico (las compañías eléctricas), nada para la ciudadanía.

Y con todo, estos presupuestos que certifican la ausencia palpable de cualquier atisbo de recuperación, corren el riesgo de no cuadrar: los expertos creen que las cuentas públicas para este 2015 (triunfalismo eufórico de Montoro) sobrevaloran los ingresos. Y ya sabemos lo que hace el PP cuando no se cumple el objetivo de déficit... 

Pero todo esto al PP no le importa. Su interés está en quienes pagan más del 40% de IRPF, su electorado. Sus políticas están destinadas a los ricos: les bajan los impuestos, a costa del recorte a desempleados. Nadie debería olvidar esta inmoralidad del Gobierno en noviembre del año que viene, cuando de nuevo, con todo el cinismo del que son capaces, vengan a pedirnos el voto.

Los PGE 2015 solo consolidan la desigualdad, el desempleo y la desprotección social