lunes. 04.03.2024

La Batalla de Madrid... Otra vez

Por fin Madrid recupera la posición política de la que, desde 1979, había sido desahuciada por los llamados grandes partidos nacionales y por otros menores  no menos abandonistas de la escena política madrileña. 

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Por fin Madrid recupera la posición política de la que, desde 1979, había sido desahuciada por los llamados grandes partidos nacionales y por otros menores  no menos abandonistas de la escena política madrileña. En la batalla por el ascenso al poder el PSOE destinó entonces a algunas de sus primeras espadas: Enrique Tierno Galván, Joaquín Leguina y José Barrionuevo entre ellas. La UCD no se quedo atrás: Herrero de Miñón, Álvarez del Manzano, Florentino Pérez participaron en la primera corporación democrática. Y el PCE menos todavía, Ramón Tamames, Cristina Almeida y Eduardo Mangada por ejemplo. Eran tiempos de transición y allí se vivieron esperanzas y desvelos (entre ellos la noche del 23 F) que marcaron parte de la estabilidad democrática y auguraron el futuro inmediato de algunos de los partidos presentes en aquel momento.

Desde la progresiva pérdida de poder del PSOE, a partir de 1982, Madrid ha sido una especie de pasarela, sin alfombra roja, de estrellas efímeras de la izquierda en una permanente y frustrante carrera por descabalgar al PP de su reiteradas mayorías absolutas. "Tamayazos" aparte la izquierda madrileña jamás presentó batalla potente (en forma de líderes y recursos políticos) a la hegemonía popular en ambas instituciones y sin entrar a los muchos porqués alguno habrá de destacarse.

Uno de ellos, tal vez el más principal, es que la izquierda (tanto el PSOE como IU) presente en ambas instituciones no vivía mal en la oposición. O dicho de otra manera,  se adaptó a ser la leal oposición de su majestad. Si no fuese así no se explica la constante y reiterada forma de no "plantar cara" al poder municipal del PP, ni con personalidades dignas de suficiente crédito político entre los madrileños (que los ha habido siempre y fueron rechazados por cada cúpula en el poder) ni con los proyectos o medios necesarios para convencer a un electorado cada vez más desmovilizado y abstencionista.

Y de repente, una espectacular conjunción astral cambia el panorama plano en que nos encontrábamos. No ajeno al convulso y cambiante panorama político actual. ¿No nos quejábamos de una astenia política insoportable de las nuevas generaciones y se llamaba al voto de los abstencionistas? Pues parece que la cosa se mueve pero no en el espacio estático y cerrado que venía heredado de un "menage a trois" cada vez mas obsoleto y que siempre daba la victoria a la derecha.

Y ahora,  los partidos tanto los emergentes como los clásicos apuestan de nuevo por una confrontación de líderes potentes, medios y proyectos propios de una transición hacia otro escenario en estos años desconocido. Unos, eso sí, con mas fortuna que otros. Dicho esto no voy a dedicar demasiadas líneas a las candidatas de la derecha. Básicamente porque no es mi problema como elector de izquierda. No quiero discernir del porque debe perder el poder  la gente a la que no he votado nunca y jamás me he sentido "defraudado" por eso, como es práctica farisea generalmente aceptada.

En el PSOE nadie quiere ahora escuchar como un partido que optó en su Congreso de Julio por la opción de no hacer primarias, con participación de los electores en el mes de noviembre de 2014, para "centrarse en las elecciones municipales al servicio de los ciudadanos y no en estériles debates internos", ha llegado extenuado a este proceso y con cambios "in extremis" en sus candidaturas, desaprovechando  el enorme tirón de credibilidad democrática que ello hubiese supuesto. En todo caso, han corregido el tiro y presentado un extraordinario candidato para la Comunidad de Madrid. En el Ayuntamiento un mediático y competente economista no parece una mala opción para competir

PODEMOS ha dado sin duda un buen campanazo. El que no quiera ver que no lo vea pero lo terminara viendo. Un partido que ha sufrido una permanente crítica en los meses pasados por su bisoñez, el desprecio a la transición y los supuestos actos impropios de sus principales dirigentes, presentan a primarías. -repito a primarias-  a una candidata de solvencia profesional y democrática intachable para competir en el Ayuntamiento de Madrid. Podrá presumir de ser la candidata mas legitimada que ninguna otra por sus propios electores y eso ayudará también a su compañero de ticket en  la Comunidad que por desconocido se verá apoyado por eso y por su sigla.

IU, organización que por historia y antecedentes merece más que  respeto vive en un permanente sin vivir. Los errores de perspectiva de sus "sensibilidades" han alcanzado tal nivel que han quedado desautorizados para una buena parte de sus electores. Parece que desde su antecesores PCE y hasta nuestros días la izquierda por ellos representada se afana cada año en una "semana santa" particular en el que aparecen crucificados sus principales dirigentes. Y en el camino de ese Gólgota se agarran a la poesía. Un gran candidato para un proyecto en crisis profunda. Una pena si no contáramos con su presencia en la Comunidad. En el Ayuntamiento, francamente...

Y para terminar con lo emergente por el centro pongamos que hablo de Ciudadanos. La tabla de salvación del voto moderado del centro derecha para superar tanto disparate a su diestra. Candidatos desconocidos pero amparados en el conocidísimo  y valorado Albert Ribera. Gente joven y aparentemente solvente sin demasiadas aristas. Con un irresistible olor a UCD. Lo mismo el ejemplo de Adolfo Suarez sirve para algo al futuro centro derecha democrático. Nunca es tarde en proporción a la dicha que puede producir. Del otro "espacio" político de centro denominado  UPyD, sin comentarios. Hay tumbas que se cavan solas.

¿Que porque no hablo de Esperanza Aguirre? Por lo antes dicho y porque ella sola es una mina: "Franco era Socialista" "Gallardón un megalómano" "yo no era de AP" son sus últimas perlas y se esperan más. Uno ha llegado a la conclusión de que la candidata del PP no es tal sino también su oposición. Lo probable es que el PP -actual- tenga bastantes votos con ella pero no su "representación" en la alcaldía si fuese alcaldesa. Esto ya pasó antes con otro partido. Va para entendidos... En cualquier caso, otro peso pesado en la contienda.

Solo queda una incógnita aplicable en todos los casos ¿Por quién irán acompañados? Porque la solvencia real de esas candidaturas vendrá determinado por ello fundamentalmente. A ese "loro" habrá que estar bien atentos. Mucho.

En resumen Madrid, de nuevo, presenta credenciales para una buena batalla política. Pasarán o no pasarán, pero los madrileños, por fin, son de nuevo protagonistas de su propio destino... ¡A las urnas! ¡A las urnas! Qué alegría...

La Batalla de Madrid... Otra vez