Nuevatribuna

14 Consejos laicos para futuros inciertos

“Recomendaciones a una amiga entrañable que se indigna con algunos espectáculos humanos de ahora y de siempre. 

No desesperes aún por los destinos ajenos y se comprensiva, prudente, ecléctica, medio pensionista, cultiva brécoles y alcachofas. Se vegetariana cuando corresponda y carnívora cuando te lo manden. Predica la paz y dedícate a la gloria después si te ves en la obligación de emprender una santa guerra. Cuida a los enfermos ajenos aunque descuides los propios. Anula tus twits cada semana y borra tu historial en Facebook cada día ahora que se puede. Cuídate de los malos pensamientos políticamente incorrectos que la mente tiene penas canónicas y vigila tus espaldas. Visita frecuentemente las sastrerías del poder y cuida estar a la moda en lluvia y calor.  Recuerda aquel axioma soviético en el que un desviacionista es siempre el que sigue recto cuando el partido gira a la derecha. Se compasiva con los que no cambian de opinión fácilmente, tú que has de  dominar ese arte con magisterio. Abraza las opiniones más diversas porque alguna de ellas te servirá en cada momento. Sé consciente de que el silencio es buen consejero para aparentar inteligencia y que una mueca inapropiada te puede delatar. Saca pecho en la victoria y desaparece en la aflicción pero sin que se note tu ausencia. Y, sobre todo, no escribas lo que pienses en momentos de debilidad, pues debes recordar lo que el cardenal Richelieu nos dejo advertido cuando presumió de que le trajeran seis líneas escritas por un hombre honrado al que ya se encargaría él, con ello, de enviarle al patíbulo. Finalmente no olvides nunca el presumir de brutalmente sincera que es el recurso eterno y más eficaz de los hipócritas. Con estas virtudes nada teologales pero de gran practicidad política, además de otras que por especial día dominical no amplío, estoy seguro que podrás pisar las alfombras del poder que siempre estarán mullidas y preparadas para ti. Abrazos y que el valor amoral para emprender tales empeños te acompañe. Per sécula seculorum…