lunes 22.07.2019

Terrorismo silencioso

El terrorismo es el uso sistemático del terror para coaccionar a sociedades o gobiernos, utilizado por una amplia gama de pseudo organizaciones políticas en la promoción de sus objetivos.

El terrorismo es el uso sistemático del terror para coaccionar a sociedades o gobiernos, utilizado por una amplia gama de pseudoorganizaciones políticas en la promoción de sus objetivos, tanto por partidos políticos nacionalistas y no nacionalistas, de derecha como de izquierda, así como también por corporaciones, grupos religiosos, racistas, colonialistas, independentistas, revolucionarios, conservadores y gobiernos en el poder (definición de la Wikipedia).

Sabido lo anterior debemos y tenemos que condenar de forma unánime todo tipo de terrorismo que intente conseguir mediante el uso del miedo aquello que no logra por vías democráticas o usando los mecanismos de los que nos hemos dotado. Pero debemos alejarnos de una vez por todas de fariseísmos e hipocresías varias, no es tolerable que nos rasgemos las vestiduras sólo cuando los crímenes ocurren a unos pocos kilómetros y en cambio nada hagamos ni sintamos cuando las víctimas están más allá. Me parece un bombardeo a nuestros cerebros el despliegue por tierra, mar y aire de los medios de comunicación,  hablando sin parar de lo acontecido en París, algunas veces rayando el sensacionalismo barato ¡sólo ha faltado desplazarse a París a Jorge Javier Vázquez y su Sálvame de Luxe! en cambio cuando las muertes son en Siria, Irak, Afganistán o Gaza no merecen ni unos segundos en cuasi ningún medio, ni gestos, ni condenas.

Visto con frialdad da la sensación, para mi terrorífica, que en el fondo y en la forma, esta tragedia tan usada viene bien a determinados gobiernos para no tener que hablar de sus graves problemas internos que están causando un castigo sin precedentes a su población, en busca de oscuros intereses que no son los generales. No hay que buscar en desiertos muy lejanos como dijo Aznar, tenía razón, aquí en nuestros país padecemos un terrorismo diario en forma de paro que produce desesperanza y carencias, desahucios asesinos que dejan a familias en la puta calle, rescates a la banca con dinero de todos, recortes en pilares fundamentales como son la educación y la sanidad, pensiones de hambre que machacan a nuestros mayores que a la vez se sienten cada vez más obligados a dar techo a sus hijos que fueron expulsados por esa misma banca rescatada a la que no pudieron pagar por no tener trabajo, jóvenes y no tan jóvenes invitados a irse de nuestro país por falta de oportunidades ahora y de futuro después, dependencia cada vez más pendiente, becas cada vez más escasas, leyes que nos amordazan y restringen nuestra libertad, amnistías fiscales para los amiguetes chorizos, desaparición de la jurisdicción universal para que sátrapas varios vivan en paz, sentencias incompresibles de esa justicia cuyos máximos dirigentes son elegidos por los partidos políticos que están hasta el borde de imputados por corrupción o han pisado la cárcel pero poquito, puertas giratorias que premian la “gestión” de políticos que deberían haber velado por el interés general y que son gratificados, no se sabe a cambio de qué, en cómodos y muy bien retribuidos sillones en consejos de administración, órganos como el Senado o las Diputaciones inútiles y que sólo existen para asegurar sueldos y prebendas a amiguetes de partido mientras se tienen que abrir los colegios en verano para que muchos niños tengan, al menos, una comida decente al día.

Desesperanza, desilusión, suicidios, angustia, eterna agonía.

¿No es todo esto terrorismo? ¿No merecemos un Pacto Antiterrorista anti ellos?

Terrorismo silencioso