domingo 15.09.2019

Las consecuencias de la moción de censura

En términos netamente jurídicos la moción de censura ha supuesto el cierre definitivo de un proceso político que fue la transición

La moción de censura que llevó al PSOE a la Moncloa, ha traído luz a muchas operaciones que se habían planteado y a las que estábamos empezando a acostumbrarnos y, lo que es peor, a aceptarlas con bastante resignación. Destacaré tres, en este artículo.

La primera de ellas hace referencia a medios de comunicación que ponían en duda el liderazgo de Pedro Sánchez y que el PSOE no tenía un proyecto para España; sustituyendo el liderazgo y la falta de proyecto del PSOE por Ciudadanos. En esas andaba El País cuando se nos vino la moción de censura. Al día siguiente de ganar la moción, la editorial del país titulaba: “Un gobierno inviable” y se despachaba en el artículo con una aseveración como la siguiente: “Asistimos, en realidad, al duelo entre dos políticos sin futuro (en referencia a Rajoy y Sánchez)”. Si alguien puede mantener –hoy- que el liderazgo de Pedro Sánchez (ese líder sin futuro…) está puesto en duda, es que vive en otro planeta. Pero esta afirmación nos deja claro hasta donde llegaba la paranoia con el líder socialista.

La segunda consecuencia que dejó al descubierto el triunfo de la moción, es que las instituciones españolas gozan de una fortaleza que ha dejado a medio mundo –como dice mi madre- boquiabierto. La Constitución española, el instrumento por el que regimos nuestra vida en sociedad, por el que fijamos nuestros derechos de ciudadanía y por el que defendemos nuestra libertad, está más vigente que nunca. Me atrevo a decir, que en términos netamente jurídicos la moción de censura ha supuesto el cierre definitivo de un proceso político que fue la transición. En efecto, cuando todos estábamos analizando qué consecuencias podría tener el hecho de llegar a la Presidencia a través de una moción de censura, los hechos y la normalidad de unas instituciones fuertes y vigentes nos dieron la respuesta.

Y la tercera de las consecuencias, es la transparencia en los partidos políticos. El Partido Popular, que cada cierto tiempo nos daba la lata con las primarias (indicando que eran un desastre…) resulta que no les queda más remedio que subirse al carro de la modernidad, despertada por una moción de censura que les ha llevado a la oposición y llaman a primarias para elegir a su nuevo Presidente. Hemos pasado de 800.000 afiliados a una votación de 67.000 –un 7,5% aproximadamente-. Resulta increíble que se nos haya mentido de forma tan descarada, bochornosa y sin escrúpulos… ¡pero en qué cabeza cabe informar de una cantidad cercana al millón! (es para pensárselo). Con esta apertura, ducha fría de realidad, se enfrenta el PP a las primarias. En este sentido, sería bueno que los candidatos y candidatas a la Presidencia del PP, también se apuntaran a la transparencia y a la verdad, que se den cuenta que ha llegado un tiempo nuevo en política. Esto de que uno es de Aznar y otros no, sencillamente es ridículo. Salvo García-Margallo –de origen demócrata cristiano- los demás son el claro resultado del aznarismo, les guste más o menos.

Las consecuencias de la moción de censura