jueves 6/8/20

El negocio con la pandemia, la deuda

Que las enfermedades son un negocio solo hay que preguntárselo a la industria farmacéutica y ver sus beneficios cuantiosos y los sobornos, presiones e incluso violencia que pueden pagar al objeto de mantener su estatus. Lo mismo podríamos decir de las compañías de seguros privadas o la medicina privada.

Por tanto sin olvidar está cuestión y planteando que es imprescindible la medicina y los fármacos, lo humano y lo civilizado es que estos sean públicos y universales al objeto de igualar el derecho a la salud. Pero vamos más allá. La pandemia del Covid-19, que ha acelerado la recesión económica mundial que ya estaba en ciernes, está provocando cuantiosas inversiones y aportaciones de dinero público al objeto de adquirir insumos sanitarios de urgencia, apoyar a empresas en dificultades, trabajadoras y trabajadores en riesgo de despido o desempleo más ayudas en cobertura social. A esto se le añade menos ingresos por impuestos debido al incremento del paro y cierres empresariales o disminución de ingresos de empresarios y autónomos o nóminas. Por tanto los estados deben recurrir al endeudamiento. Si no hay suficientes ingresos y máxime en unos estados como los occidentales- España en primer lugar- que las tres últimas décadas se han dedicado a quitar impuestos o permitir evadir impuestos a ricos, grandes empresas, empresas y cargar solo a las clases trabajadoras y populares, con una injustica fiscal ultrajante e insultante además de mafiosa, nos encontramos con que los gobiernos por cobardes o por “estar en el ajo” se encuentran sin reservas para afrontar lo que viene. Luego deben recurrir a endeudarse. Es decir emitir letras del tesoro, bonos etc. pero sobre todo a recurrir al endeudamiento. La deuda se contrae con bancos ya sean nacionales y/o extranjeros y por tanto es dinero a cuenta que habrá que devolver. Luego aquí nos encontramos con otro pingue negocio. Los bancos ofrecen dinero porque saben que el devolver la deuda durante años y años generan intereses, réditos, posibilidad de obtener favores políticos y económicos y condicionar la politica al objeto de beneficiar los intereses de sus grandes accionistas y propietarios reales y ese es su verdadero negocio. Por tanto cuando hay posiciones derechistas que exigen menos impuestos y que ricos y poderosos empresarios no paguen impuestos, de paso están defendiendo los intereses de los bancos y de las grandes corporaciones, porque ahí es donde está el beneficio. La excusa es que la gente corriente no pague, la realidad es que una rebaja fiscal a una persona trabajadora le puede suponer 5 euros al mes, por ejemplo, pero a un  millonario cientos de miles al año. Por tanto ese es el beneficiario de las exenciones de impuestos.

Lógico y necesario es incrementar lo público, acabar con el cachondeo privatizador de España y de inicio comenzar por prohibir los paraísos fiscales, las SICAV y poner en marcha la justicia fiscal

La deuda va a subir tanto que para pagarla, serán necesarios recortes. Recortes en sanidad otra vez, en educación otra vez, repagos en medicamentos, recortes en pensiones y jubilaciones, menos prestaciones por desempleo y salarios más bajos. Se nos dirá que nos hemos empobrecido y para reconstruir la nación nos tendremos que apretar el cinturón. El problema es que hay quienes llevan décadas evadiendo impuestos, percibiendo gratificaciones y regalos fiscales a todo gas o simplemente radicando sus empresas legales en paraísos fiscales incluso dentro del mismo estado -un caso paradigmático es Madrid que ejerce un escandaloso dumping fiscal contra toda España- o pequeños estados o colonias vecinas. Por tanto el problema más grave es la deuda.

Si la Unión Europea nos facilita ayudas siendo estás son del MEDE, recuerden ustedes, será pura deuda y si son mutualizadas, ya veremos.

En esta situación lo más valiente y mejor para el bien común es suspender el pago de la deuda e incluso iniciar de una vez auditorias sobre la deuda al objeto de delimitar que tiene de legitima o ilegitima. El cualquier caso hay que hacer quitas y/o negarse al pago de la deuda pública.

Lo segundo imprescindible es dotarse de una poderosa banca pública. Banca del estado nacionalizada y si en España ya está el ICO que es por cierto quien está aportando a los bancos privados el dinero para que ellos presten las ayudas a empresas, alquileres y autónomos, ya tenemos el germen de un banco público. Esto se puede facilitar si se hace de BANKIA un banco público y dada su red de oficinas estas pueden servir para tramitaciones etc. etc.

Finalmente y hablando de banca, también esta puede ser que tenga una situación muy delicada y algo suena. Luego el pago de la deuda es otra forma de rescate bancario.

Lógico y necesario es incrementar lo público, acabar con el cachondeo privatizador de España y de inicio comenzar por prohibir los paraísos fiscales, las SICAV y poner en marcha la justicia fiscal. Evidentemente estas acciones no son solo estatales, pero es que la gran crisis capitalista mundial que ya ha estallado va a exigir hacer propuestas internacionales e internacionalistas. El socialismo en un solo país es muy, muy difícil.      

El negocio con la pandemia, la deuda