miércoles 23.10.2019

Frenemos la operación Chamartín desde toda España

La operación Chamartín o "Madrid Nuevo Norte" aprobada hoy en el Pleno del Ayuntamiento de Madrid y por unanimidad tras el empujón que le dio la anterior corporación municipal “del cambio”, no nos puede pasar desapercibida. Es un pelotazo urbanístico con toda la cuerda dada.

Sobre suelos públicos del ministerio de Fomento pues son de vías del tren -RENFE-ADIF- es decir suelo público, se construye una operación urbanística que muchas y muchos llevamos tiempo denunciando. Estos suelos propiedad de todas y todos los españoles son expropiados a precios de saldo en beneficio de bancos y constructoras para enriquecer a Madrid, es decir a ricos y empresarios de Madrid y desarrollar una megaurbe que absorbe en beneficio de sus élites patrimonio de toda la población española. Es un Madrid nos roba hecho realidad, pues la operación en nada beneficiará a Toro, Almaden o San Cugat del Valles. La España despoblada burlada con el objetivo de centrar el empleo y las oportunidades en Madrid exclusivamente. Una estafa a todo el estado español.

Este asunto, no es pues de Madrid. Ni su repercusión es sobre Madrid. Tiene el objetivo del capitalismo globalizador de centrar todo el impulso económico en varias megalipolis del mundo que tienen todos los servicios y oportunidades en detrimento del resto, también de su propia periferia.

Es una operación que se hace en beneficio exclusivo de una urbe con un oxígeno viciado y un exceso de polución peligrosa, tremendamente insostenible y es una operación a la que unos cuantos progres le dan cobertura mintiendo con supuestos beneficios sociales de cuatro parques y unos cuantos edificios de VPO, es una operación tendente a confirmar a Madrid como gran centro financiero y de servicios y capital de un desierto.

Una meseta despoblada en beneficio de esta y de otras operaciones que se concentran en grandes centros urbanos y de una colmatación inhumana, que en nada beneficia a varias Comunidades Autónomas circundantes (las dos Castillas), pero que perjudica a todas las demás.

La tendencia del capitalismo globalizador es centralizar todos los negocios en puntos muy concretos y dejar el resto del territorio abandonado a su suerte

La tendencia del capitalismo globalizador es centralizar todos los negocios en puntos muy concretos y dejar el resto del territorio abandonado a su suerte. Se trata imitar a unas pocas y muy grandes megaurbes asiáticas, a Londres o a Nueva York. Por todo esto y mucho más, esta operación debe ser denunciada y sus inspiradores y apoyos denunciados ante toda la sociedad española. 

Estamos ante un futuro de trabajo altamente cualificado pero en condiciones de precariedad y pobreza, con una legión de camareros, camareras, limpiadoras y limpiadores en régimen de semi-esclavitud en “Madrid Centro Norte”. Porque estas operaciones van ligadas a un modelo de trabajo y de sociedad que no es el que las personas que deseamos un cambio social y la justicia aspiramos. Es el mercado de los centros financieros muy competitivos entre si enemigos de lo humano y del trabajo digno excepto unos cuantos ejecutivos muy bien pagados..

Es lo que veis en las películas y series americanas de grandes edificios de oficinas con despido libre y jefes faltones y prepotentes trajeados y ricos, limpiadoras con cinco trabajos, seguratas a precio de saldo sub-contratados, además de centenares de repartidores esclavizados por plataformas digitales. Es el gran sueño capitalista. La operación Chamartín esconde más de lo que deja ver y es una vergüenza que gentes que afirman ser de izquierdas, la apoyen.

Pero es que además es un gran error urbanístico seguir creando nuevos centros y haciendo crecer ciudades ya con muchos problemas y que consumen ingentes cantidades de energía fósil y requieren después para su mantenimiento de grandes infraestructuras que al final todas y todos financiamos en beneficio exclusivo de negocios privados. Es decir que la pagaremos de nuestros impuestos aunque vivamos en Almaraz de Duero o Dehesas de Guadix.

Frenemos la operación Chamartín desde toda España