domingo 08.12.2019

La aventura de Pedro Sánchez

Ya lo advirtió Rufián en una entrevista televisiva y varias ocasiones más a PSOE y Podemos, hagan gobierno ustedes ahora que pueden porqué en Noviembre será mucho más difícil.

Lo cierto es que Sánchez buscaba la repetición electoral convencido de que una victoria e incremento sustancial de escaños estaba al alcance de su mano. Algunas y algunos a pesar de nuestra humildad y carencia de medios, escribimos artículos (donde generosamente nos quieren publicar), redactamos manifiestos, recogimos firmas en “change” y otros medios reclamando un acuerdo de las fuerzas políticas en torno a la moción de censura. Exigimos un gobierno de la mayoría articulado en torno al PSOE, pero con más alianzas que la de Unidas Podemos tan solo, pues no bastaba y despreciar a fuerzas nacionalistas de progreso era un error. Tratar de buscar los votos de los nacionalistas de derechas, es decir PP/Cs era hacer el ridículo, no se iba a producir ese apoyo por nada del mundo.

¿Qué ha conseguido Sánchez en su aventura? Que el PP se rearme y sean PP y VOX los únicos partidos que pueden mejorar expectativas electorales. Eso es todo. Si tras esto fuera a una gran coalición con el PP como CEOE, Botín el… desean, entonces el PSOE se queda sin futuro (que no el socialismo)

No pedimos gobierno y la no repetición electoral por capricho, sino en primer lugar porque ese era el mandato popular fruto de los resultados electorales y verlo despreciado –como Sánchez y su asesor han hecho e Iglesias ha colaborado- solo traerían abstención y división de la izquierda oficial. En segundo lugar porque España no es solo Madrid aunque así lo parezca a las fuerzas nacionalistas centralistas. En tercer lugar porque -y así lo escribimos-, una repetición electoral tan solo le habría nuevas expectativas a la derecha nacionalista de Madrid. Ya lo advirtió Casado, para ellos la repetición electoral no era problema, además eran conscientes de que le estaban torciendo el brazo a Ciudadanos en la dura competición en el seno del nacionalismo español derechista. Además la sentencia y su reacción en Cataluña eran cosa sabida. Esperar de un Tribunal Supremo claramente ultra-conservador y politizado en favor de ideologías derechistas otra sentencia era un acto de fe. A pesar de esto, Marchena y su grupo dictaron una sentencia mirando al Tribunal Europeo de derechos humanos y buscando salidas ante un previsible revolcón, que de todas formas se puede producir -pues el Reino de España es un estado con justa mala fama en materia de derechos humanos-, poniendo una colchoneta y así tratar de salvar la cara de la justicia del rey ante el mundo. Casado y Ribera esperan que las protestas y algaradas de Cataluña les hagan subir de votos en el resto del Reino de España y cultivan una xenofobia anti-catalana a la que por cierto en demasiadas ocasiones independentistas de derechas catalanes contribuyen a fomentar. La cuestión catalana está en la médula de la crisis del Estado y este es incapaz de solucionarla de forma democrática.

Pero hay algo más grave y es que Sánchez que ilusionó a sus bases con un giro hacia la izquierda y un retorno a las políticas socialdemócratas, durante una año de mandato ha dejado demasiadas cuestiones pendientes con excusas siempre, pero que en la realidad han demostrado su temor a los más poderosos al no acometer decididamente la revocación de la reforma laboral, oponerse y mediatizar una politica progresista en materia de control alquileres y precio de la vivienda, o ceder ante la mafia de las eléctricas inventando un caritativo bono social que encima sale de nuestros impuestos, mientras dichas compañías roban y siguen robando impunemente. Los crímenes machistas se multiplican y no ha habido cambios legales sustanciales. También ha tratado de distraer a las y los pensionistas con promesas a largo plazo y la verdad a una octogenaria u octogenario, lo que no le sobra es tiempo. Por tanto en políticas sociales a pesar de algunos guiños y planes paliativos o tiritas provisionales, no han convencido a las clases populares y trabajadoras. Cuando se gobierna no se puede contentar a la vez a una familia desahuciada y a Patricia Botín, ni se puede contentar a la vez al precariado y a la CEOE, lo que he visto y me puedo equivocar, es más miedo que vergüenza con los poderosos. Por tanto, como se come de realidades y no de promesas y el personal sigue sin llegar a fin de mes, a Sánchez también en ese apartado se le acumulan los problemas. Cada vez más pobreza y más desigualdad.

Entonces ¿Por qué Sánchez emprende su aventura? La misma que puede perjudicar tanto a las clases trabajadoras si mal acaba. Pues creo que por tres cuestiones, uno no le han dejado articular un gobierno de progreso y de cambio con la mayoría de la Cámara que no controlaban los nacionalistas derechistas. No le ha dejado ni la CEOE, ni Patricia Botín, ni el rey -no olvidemos un Borbón de tradición militarista e intervencionista- ni la propia configuración político-jurídica del Estado. Tampoco la burocracia de Bruselas, Francia y Alemania que con el Brexit ya tenían bastante, el Reino de España no es Portugal y ya se habían liquidado la izquierda griega. En segundo lugar porque Sánchez está acostumbrado a mandar y decidir él -jamás ha habido un secretario general del PSOE con tanto poder personal que tome decisiones de suma transcendencia y después convoque el Comité Federal- y eso con otros partidos no se puede hacer, hay que pactar, negociar y ser generoso, hay que sentarse con personas que representan legítimamente intereses que pueden dañar a la corona y el status de la transición. En tercer lugar, Sánchez decide que el “socialismo” que nació para cambiar leyes y constituciones en beneficio de la clase obrera, está aquí y ahora para defender el Estado y el rey, pero en la más conservadora de sus versiones, que nada cambie. También hay quien se lo ha puesto fácil a Pedro y lo va a pagar el 10 de Noviembre. Lo cierto es que la izquierda institucional concurre dividida, débil y con su electorado cabreado y confundido.

¿Qué ha conseguido Sánchez en su aventura? Que el PP se rearme y sean PP y VOX los únicos partidos que pueden mejorar expectativas electorales. Eso es todo. Si tras esto fuera a una gran coalición con el PP como CEOE, Botín el… desean, entonces el PSOE se queda sin futuro (que no el socialismo), así que ahora el panorama vuelva a ser lo de siempre, votar a lo menos malo, claro que ahora hay varios menos malos que donde elegir. Triste panorama, que no nos hace abandonar a quienes deseamos un cambio real y constituyente. Por eso las elecciones que no serán la solución, sino el problema, seguirán prolongando la agonía lenta del régimen y las carencias y abusos a pobres, trabajadoras pobres y la libre federación de los pueblos. Deberemos por tanto seguir articulándonos en torno al derecho a decidir, el derecho a decidir de todas y todos los habitantes de la piel de toro en lo que de verdad interesa y es que forma de estado queremos tener, porqué en este todo se enquista y nada, nada que afecte a las clases populares se soluciona en su favor.

La aventura de Pedro Sánchez