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martes 24/5/22

Algo se mueve en la socialdemocracia europea. Caso PSF y España

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Manuel Valls y Benoit Hamon. Foto de Dreuz.info.

El Partido Socialista Francés es en estos días el centro de muchas miradas y no solo en Francia. BenoîtHamon venciendo a Valls ha roto en la primera vuelta de los comicios, el maleficio del constante escoramiento a la derecha de los partidos de la II Internacional, que inauguraran Felipe Gonzalez y el corrupto BetinoCraxi entre otros, confirmado por la tercera vía y el destructor “blairismo”.

El PSF siempre ha tenido una activa ala izquierda que procede tanto del PSU como de las figuras más a la izquierda de la SFIO (Sección Francesa de la Internacional Obrera), el antecedente del PSF. También el Laborismo británico contó con la ya mítica figura de Tony Benn y sus diputados rebeldes de la izquierda del Trabajo. Todo ese caldo de cultivo de años de resistencias oscuras, comience tal vez a ver la luz. Las clases trabajadoras y los sindicalistas europeos lo agradecerán. La operación destrucción del socialismo democrático, iniciada a derecha e “izquierda” tal vez puede de esta forma fallar. Pero para ello, será imprescindible que los personajes ligados al sistema y los grandes capitales, incrustados en esos partidos, desaparezcan por acción de sus bases y en alianza con sectores de las izquierdas socialistas y sindicalistas, fuera de ellos.

El PSF, -la SFIO-, es desde los años cincuenta un partido de cuadros, que pasó de ser el partido de la clase obrera de Francia a un partido menor que no era sino parte del puzzle de la derecha y el liberalismo para poder gobernar frenando de paso al comunismo pro-soviético a inicios de la guerra fría. Miterrandlo hizo renacer en su proyecto de la Izquierda Común, venciendo al neogaullismo de Giscard y con un programa de izquierda, que luego no fue capaz de hacer cumplir, derrotado por la gran patronal. El PCF (Partido Comunista Francés) parecía destinado a hacer desaparecer al socialismo galo. Pero por ahora a pesar de su gran crisis, el pronóstico no se ha cumplido. Puede que no sea el único ejemplo que veamos, el francés.

Hamon puede triunfar y resituar al PSF en la izquierda republicana francesa y el ecologismo de izquierdas. Pero Hamon ni es un candidato verde, ni de otra sensibilidad, es del PSF. No será fácil que venza las elecciones presidenciales –es muy difícil gracias a Valls y Hollande-, de hecho puede quedar eliminado en la primera vuelta. Pero, si reposiciona su partido en la izquierda, lo hará renacer. El sitio del socialismo democrático es la izquierda y buscar donde se pueda, alianzas con las otras izquierdas. Puede incluso buscar en unas elecciones parlamentarias, alianzas con Mélechon. Porque en Francia, tras unas presidenciales, siempre suelen haber legislativas y en estas todo es posible, sobre todo si vence Le Pen.

Hablando de Le Pen, curioso que el sistema en Francia, ataque más a Hamon que a la candidata de extrema derecha. En Gran Bretaña ocurre algo similar, Corbyn también es receptor de durísimos ataques e incluso sufrió un golpe de estado del régimen británico en su contra, orquestado por el grupo parlamentario, pero que Jeremy hizo fracasar en alianza con los sindicatos, la clase obrera y los militantes jóvenes. Golpe de estado que también en España sufrió el vacilante Pedro Sanchez y que ha valido una rebelión militante. Muchas veces se oculta que en el PSOE, Gonzalez perdió un congreso y dimitió. Que Borrell derroto ya al aparato felipista y luego dimitió fruto de una conspiración de PRISA y Gonzalez. Por tanto las rebeliones de las bases del PSOE ni son nuevas ni siempre han fracasado.

Creo sinceramente que al sistema, al capitalismo europeo y occidental, le interesan partidos socialistas y socialdemocrátas ubicados en la derecha o el centro liberal, que no fieles a sus ideas de origen e historia. Prefieren en consecuencia el avance de la extrema derecha. La operación mediática contra Corbyn y la izquierda Laborista o la producida en los EE.UU contra Sanders y el fraude de las primarías demócratas avalan esta teoría. El socialismo democrático, si es consecuente se puede convertir en un enemigo letal para las derechas neoliberales.

Si finalmente vence Hamon, Francia, Gran Bretaña e incluso Portugal pueden ser el ejemplo de una recuperación del socialismo democrático. Falta España.

Pero BenoîtHamon a diferencia de Pedro Sanchaz u otros opositores al aparato gonzalista/PSOE y gestora/PSOE, tiene programa. Ha concurrido frente a Vallls, no con un nombre, sino con un programa muy diferenciado, al igual que hizo Corbyn en Gran Bretaña.

Los y las votantes francesas en las primarias sabían quienes estaban a la izquierda y en la izquierda no solo por su nombre, sino por sus propuestas políticas.

Por eso si queremos recuperar el socialismo en España, habrá que decir y ya, que vamos hacer con los presupuestos generales del estado 2017 del PP y con el propio PP. Que se va a hacer contra los abusos y robos de las eléctricas a las clases populares. Que se hará ante la degradación tan bestia y autoritaria de los derechos laborales. Su posición ante la deuda o ante el derecho de una renta permanente para personas paradas. Que hacemos con una Unión Europea en crisis y desgastada que tan solo toma medidas que perjudican a la clase trabajadora, la clase obrera y privatiza obligatoriamente lo que es de todos, como son los bienes públicos. Eso y otras cuestiones, es lo que importa para vencer al régimen corrupto, introducido también el PSOE.

Los socialistas alternativos y republicanos, ya lo hemos hecho –programa y propuestas-, ahora lodeben hacer las bases del PSOE rebeladas contra la gestora. Lo deben hacer de inmediato. Lo debemos hacer entre todas en una conferencia socialista abierta.

Pero a pesar de todo, no me hago ilusiones, pues la socialdemocracia vinculada a la segunda internacional, tiene demasiadas ataduras con el sistema y demasiados miedos. Mientras se pretenda tan solo conseguir reformas dentro del sistema, el sistema les volverá a engullir. Miremos a Grecia.

Por eso mientras no se demuestre lo contrario creo que el socialismo debe estar presto a construir o conquistar la fuerza socialista que se alinee con la ignorada, empobrecida y denostada clase trabajadora.

Algo se mueve en la socialdemocracia europea. Caso PSF y España