sábado 22.02.2020

Las agresiones de Trump contra España

Trump como todos los presidentes de los EE.UU en los últimos ochenta años interviene en la politica española –como en más de en medio mundo- y lo hace de tres maneras a mi leal saber y entender.

Primera, desde su total control sobre el PP y VOX a los que directamente asesora y que forman parte de su tinglado político y están a su servicio. Igualmente se traslada al menos su influencia, al ala derecha del PSOE (Felipe González, exministras y exministros miembros de la trilateral o con publicistas como Teodoro León Gros entre otros)  de forma muy clara y desde tiempos de la pre-transición. En segundo lugar con la presión y el chantaje a la economía española –cuestión que también aplica a otros países, incluso a la Unión Europea-de las que hoy se resiente de forma espacial la agricultura española y finalmente en tercer lugar, mediante la corona. La Monarquía española le debe casi más al Departamento de Estado y al Pentágono, que al propio Franco. Sin la Casa Blanca y sus maniobras interiores y exteriores la restauración de los Borbones, al menos hubiera sido muy complicada, por lo que la corona le debe mucho a los EE.UU y sus presidentes.

Trump informado directamente por su embajada, sabe perfectamente que la jugada de sus agentes PP y VOX es considerar a Sánchez ilegitimo y al rey como única autoridad del estado. Es una maniobra inconstitucional, pero idéntica a otras que se utilizan en otros estados del planeta, especialmente en Latinoamérica, solo que aquí está más atrasada.

Las visitas reales son preparadas siempre, por los gobiernos de turno. Por cierto el PP y el PSOE no solo nunca han cuestionado las vistas reales a dictaduras sanguinarias como la de Arabia Saudita u otras del Golfo Arábigo, sino que las han propiciado. Pues bien, las vistas de los borbones requieren de un trabajo previo, pues el rey, no gobierna y no es soberano, el soberano es el pueblo. Este Gobierno en poco más de un mes se ha convertido en un hábil tragador de sapos, por lo que tragarse otro le costará poco, pero aquí estamos ante una intromisión de Trump precisamente en un momento que chantajea a España con aranceles que sufren los y las agricultoras españolas, pero también trabajadores de la industria aeronáutica entre otros y en plana ofensiva politica de VOX/PP tirados al monte y curiosamente ahora, invita al matrimonio coronado a visitar la Casa Blanca señalando con honores de jefe de estado que para él quien manda en el Reino de España es el rey y no las Cortes Generales, la soberanía popular y el gobierno que de ellas emana. Vamos blanco y en Botella.

El Gobierno haría bien en comenzar a plantar cara de una vez al “amigo americano” cuya mano no debe andar muy lejos de la suspensión del Congreso de Móviles de Barcelona en una ciudad y un Estado sin ningún tipo de alerta sanitaria. Aquí hemos sido víctimas una vez más de la guerra comercial entre Trump y China.

Los agricultores echados a las carreteras, son víctimas no solo de la PAC de la UE; de las grandes superficies y del incumplimiento del Código de Comercio que ni el propio gobierno impone –define muy bien que es un precio justo- sino también de Trump con el apoyo de sus partidos aliados y de aquellas famosas sanciones a Rusia impuestas por los EEUU y Alemania de las que estamos resultando ser los únicos paganos por pelotas y carentes de vergüenza, que Rajoy impuso. En esa tesitura los reyes viajan a rendir pleitesía a un tipo que además en defensa de Boeing está poniendo en peligro a la industria aeronáutica europea y de la que las y los trabajadores sevillanos del sector van a ser sus principales víctimas.

La historia nos enseña que los imperios nunca agradecen los servicios prestados de sus vasallos, pues se consideran con derecho a intervenir donde sea y en lo que sea.

Por lo pronto solo parece quedar desear todo el éxito a Bernie Sanders en su lucha hacía la Casa Blanca, que yo como socialista le deseo de corazón, por el bien de su pueblo y de los nuestros. Al menos la “izquierda institucional” debiera tener una politica internacional e internacionalista de la que carece, con decisión y valor. Por lo pronto al menos sepamos de verdad lo que está ocurriendo. Somos marionetas de un poder imperial y estamos para favorecer los intereses de muy pocos.

Las agresiones de Trump contra España