viernes 13.12.2019

Economistas olvidados que siguen vigentes

A la izquierda le iría mejor si estudiase más a los autores que menciono, al igual que los estudiantes de economía, que intoxicados por el modelo dominante no son capaces de comprender el funcionamiento de la estructura económica como un proceso dinámico e inestable

El estallido de la crisis trajo consigo la recuperación de economistas abandonados ya por la ortodoxia, como Keynes, Schumpeter, Kalecki, Minsky, pero también a Marx. De todos ellos, Minsky, un economista poskeynesiaso, era el más desconocido. Fallecido en los años noventa, se ha revitalizado con la crisis, cuyo origen y desenvolvimiento ha dado la razón a sus análisis. Resulta difícil encontrar artículos y libros, que tienen como objeto de estudio la crisis económica, que no lo citen. Muchos economistas que no lo conocían, nunca lo habían mencionado en su bibliografía, ahora sí lo hacen. Este desconocimiento e ignorancia se debía a que era un heterodoxo en relación con el pensamiento dominante. Un caso muy significativo es el de Krugman, que reconoce que no lo conocía con anterioridad.

Se ha publicado bastante sobre la importancia de recuperar a estos economistas que aportan una luz en medio de la penumbra en la que se desenvuelve la ciencia económica en la actualidad. La teoría de los ciclos económicos de Schumpeter y Kalecki es fundamental para el conocimiento de un sistema que, como el capitalista, funciona de forma cíclica, y de ahí su importancia. Keynes es el más famoso y se le puede considerar como el mejor economista del siglo XX, por eso extraña más su intento de marginarlo. Resulta, dentro de esta recuperación de su obra, importante el libro de Ann Pettifor La producción del dinero. Cómo acabar con el poder de los bancos. (Los libros del lince, 2017). La autora profundiza en la teoría monetaria de Keynes, a la que le concede gran importancia para entender el funcionamiento del sistema financiero. Así que no solo la política fiscal juega un papel relevante para estimular la demanda efectiva sino también la monetaria, que queda en ocasiones postergada frente a la anterior. Una obra que cuestiona, por tanto, el análisis convencional acerca del papel que desempeñan los bancos en la economía.

En las citas que da de autores, sobre todo de Keynes, como preámbulo de los diferentes capítulos hay una de Marx que resulta ser muy esclarecedora para la comprensión de lo que es el sistema financiero. Marx ha suscitado mucho interés al surgir la Gran Recesión, pues no en vano fue un importante analista y estudioso de las crisis económicas. Este interés se ha visto reflejado en la reedición de sus obras y la aparición de muchos libros de autores seguidores de Marx. La teoría monetaria de Marx es de gran vigencia en los tiempos actuales, aunque muchos ya le querían dar por muerto.

Se puede acudir a El capital, pero para no perderse en tan magna obra es de gran interés el libro de Harvey Guía de El capital de Marx libro segundo (Akal, 2016) fundamentalmente el capítulo V. De forma que al acercándonos a Marx se puede explicar muy bien el origen de la crisis actual. Marx a pesar de los esfuerzos que se han hecho para rebatirle sigue teniendo un gran potencial intelectual válido para la profundización en la estructura subyacente del sistema. Los escépticos sobre lo que he dicho que lean además a Terry Eaglaton Por qué Marx tenía razón (Península, 2011).

No me cabe la menor duda de que a la izquierda le iría mejor si estudiase más a los autores mencionados, al igual que los estudiantes de economía, que intoxicados por el modelo dominante no son capaces de comprender el funcionamiento de la estructura económica como un proceso dinámico e inestable. Hace falta además, añadir a estos grandes de la economía aportaciones muy relevantes que se han hecho sobre economía feminista y ecológica. Lo importante en el conocimiento es tratar de comprender y entender, y no solamente describir datos o dejar fuera de los modelos variables relevantes como el conflicto social, el poder, la concentración de la propiedad, la pobreza, el hambre y la desigualdad. Así como que la economía no se encuentra en equilibrio, sino en desequilibro, lo que conduce a la existencia de los ciclos y de las crisis.

Economistas olvidados que siguen vigentes