miércoles 29/9/21

PSOE en la encrucijada

El PSOE ha descartado una y otra vez cualquier posibilidad de acuerdo con el P.P consciente que de realizarse supondría su suicidio político.

El resultado del pasado 20-D dibujó un nuevo mapa político en nuestro país, que hacía posible la formación de un gobierno nuevo que abordara un giro sustancial en relación a la política antisocial del gobierno anterior que había golpeado durísimamente a una amplia mayoría social en beneficio de corruptos corruptores y grandes poderes económico-financieros. Un nuevo gobierno que a la vista de los resultados parecía razonable pudiera formarse en torno a PSOE y PODEMOS que habían sumado el apoyo de casi once millones de ciudadanos ( 10.720.026) y ciento cincuenta y nueve escaños.

Por primera vez en nuestra democracia el PSOE no aparecía como fuerza hegemónica en el espectro de la izquierda, pues ésta se mostraba más plural que nunca con dos formaciones (PSOE Y PODEMOS) con un apoyo electoral muy similar; esta cuestión no debería ser minusvalorada en ningún caso por la dirección socialista. La incapacidad del PSOE para analizar y entender la enorme importancia del 15-M así como las duras medidas adoptadas por el gobierno de Zapatero en mayo de 2010 han ido mermando el apoyo electoral que tradicionalmente el partido socialista recibía y que en la actualidad aún no ha recuperado. En mi opinión la nueva situación política derivada de los resultados del 20-D podría convertirse en una gran oportunidad para recuperar esos apoyos si se transmite a la ciudadanía la firme voluntad de realizar políticas de izquierda que permitan rearmar una sociedad maltrecha como consecuencia de las agresiones que la política austericida del gobierno del P.P ha llevado a cabo.

Desde las elecciones acá hemos asistido a toda una serie de maniobras y estrategias por parte de las distintas formaciones políticas; así hemos visto como el P.P tras su gran descalabro electoral ha reiterado una y otra vez su intención de formar un gobierno con los socialistas. Es la Gran Coalición tan deseada por los poderes económico- financieros, que podría integrar a la derecha emergente que representa CIUDADANOS, toda vez que esta formación una y otra vez defiende la necesidad de integrar al P.P en todo posible acuerdo.

El PSOE ha descartado una y otra vez cualquier posibilidad de acuerdo con el P.P consciente que de realizarse supondría su suicidio político.

PODEMOS ha planteado un gobierno de coalición desde la izquierda;  la puesta en escena de esa propuesta se realizó de una manera manifiestamente mejorable, más ello no invalida la posibilidad de hacerla posible.

El acuerdo PSOE- C’s para la formación de la mesa del Congreso gracias a la abstención del P.P, significó una composición de la misma con mayoría conservadora y un Presidente socialista; la ausencia de PODEMOS en dicho acuerdo no parecía un buen comienzo para un posible pacto de izquierdas.

La irresponsable renuncia de Rajoy a someterse a la sesión de investidura tras ser propuesto por el Jefe del Estado, generó un bloqueo institucional que fue resuelto al aceptar someterse a la misma el candidato socialista Pedro Sánchez quien inició contactos para conseguir sumar apoyos. El posterior acuerdo alcanzado con C´s y la imposibilidad de hacerlo extensivo a ninguna otra formación política ,no sólo era insuficiente para lograr la investidura como se demostró después, sino que era una dificultad añadida a un posible pacto de izquierdas; dicho acuerdo en mi opinión ha permitido a C´s tener un  protagonismo mayor que su representación parlamentaria le otorga, toda vez que  su apoyo o rechazo, por si sólo, no garantiza ni impide en ningún caso  la formación de un gobierno.  

Resuelta negativamente la investidura, comenzó el plazo de dos meses para que algún candidato intente conseguir apoyos suficientes para ser investido o en su defecto convocar elecciones; estamos pues en el segundo tiempo de un partido que no tiene prórroga y es aquí donde en mi opinión quien más se juega es el PSOE. Veamos:

  • En mi opinión, a pesar del voto afirmativo del 80% del 51% de militantes que votaron en la consulta que la dirección socialista hizo a su militancia, ese acuerdo no ha generado ninguna euforia e ilusión entre los militantes y tradicionales votantes socialistas.
  • El acuerdo firmado con C´s limita enormemente las posibilidades de conseguir apoyos suficientes para superar una investidura y poder formar gobierno; todos los grupos parlamentarios a excepción de CC  lo rechazaron .
  • Respetando todas las encuestas recientes que parecen mostrar un cierto desgaste de PODEMOS por su negativa a apoyar el acuerdo o permitir una investidura mediante su abstención, en mi opinión es  arriesgado pensar que ello se haga realidad en una futura repetición de elecciones; los ciudadanos votaron mayoritariamente  el 20-D por un profundo cambio en las políticas de austeridad y sufrimiento llevadas a cabo por la derecha y puede convenirse que PODEMOS ha conseguido ser visualizado como agente muy activo contra ellas.
  • Ciertamente la socialdemocracia no pasa por sus mejores momentos en el contexto europeo; incapaz de plantear alternativas claras a las políticas neoliberales, sus propuestas son posibilistas, con dosis de conformismo y ambigüedad excesivas.  No son percibidas por los ciudadanos como consistentes para cambiar un modelo social que genera insoportables niveles de desigualdad, desmantela el estado de bienestar y pone en grave peligro la imprescindible cohesión social. En mi opinión sería grave que el PSOE transmitiese una imagen similar pues probablemente ello le llevaría a resultados electorales aún peores.
  • El PSOE, que ha gobernado durante largos periodos de la democracia, que modernizó el país, que puso en pie un estado de bienestar inexistente anteriormente, tiene que tener la visión política necesaria para asumir un papel importante en un gobierno de cambio que según el sentir de la mayoría social está en la izquierda , no en el centro derecha.
  • La larga historia del PSOE  le proporciona la suficiente experiencia para, entendiendo que hoy la izquierda es más plural, intentar formar un gobierno para el cambio real que aborde la necesaria regeneración democrática que el país necesita, ejecute una política económica que permita reducir las enormes desigualdades y saque de la exclusión social a millones de personas, que devuelva los derechos laborales dinamitados por la reforma laboral, que restablezca y garantice los servicios esenciales de nuestro estado de bienestar y favorezca el diálogo político para resolver el enorme problema que hoy supone la cuestión territorial.

NO HAY PRÓRROGA, queda poco más de un mes y no conseguir ese gobierno para el cambio real será un fracaso estrepitoso de toda la izquierda política y quizá en mayor  proporción del PSOE.

Desde mi permanente compromiso con los valores del socialismo democrático espero el acuerdo y un gobierno desde la izquierda.

PSOE en la encrucijada