Nuevatribuna

Partido Popular: censor de derechos y libertades

La salud, su protección y la atención sanitaria como derecho de las personas no figura en el ADN del Partido Popular

Históricamente y para desgracia de nuestro país, la derecha política se ha caracterizado por obstruir, cuando no impedir, los procesos de progreso que una mayoría social reclamaba. Estas últimas semanas estamos conociendo una serie de actuaciones del Partido Popular, heredero directo de esa derecha, que parecen indicar la intención de superar incluso la histórica posición inmovilista mantenida siempre. La nueva dirección del PP, surgida tras las primarias realizadas hace escaso tiempo con el Sr. Pablo Casado como presidente de la formación conservadora, ha tomado una serie de iniciativas a través de su grupo parlamentario en el Congreso de los Diputados que tienen como único objetivo el tratar de impedir o al menos retrasar todas las propuestas legislativas encaminadas a que los ciudadanos recobren todos los derechos que los sucesivos gobiernos del Sr. Rajoy habían eliminado o restringido. Me referiré a dos de ellas que tienen un indudable calado de cara a la ciudadanía.

El pasado 25 de octubre se debatió en el pleno del Congreso de los Diputados la enmienda a la totalidad que el grupo parlamentario del PP presentaba a la proposición de ley socialista que regulaba la eutanasia y el suicidio asistido y que había sido ya admitida a trámite hace unos meses por el pleno del Congreso por amplísima mayoría (solo contó con los votos en contra del PP). La enmienda a la totalidad se presenta como texto alternativo a la proposición socialista ya admitida a trámite y la sorpresa fue que ese pretendido texto alternativo era en realidad un documento plagiado en su práctica totalidad de textos ya aprobados en varios parlamentos autonómicos. Así lo reconoció la diputada del PP que la defendía y cuya intervención supuso un ridículo tan espantoso que causaba vergüenza ajena; la presentación de un documento plagiado que no aportaba nada al debate suponía además un desprecio al trabajo de muchos parlamentarios que llevan meses trabajando en  una  proposición que aborda las mismas cuestiones (proposición de ley presentada por C´s), y que está en avanzada fase de tramitación, así como en enmiendas a la proposición socialista que regula la eutanasia y el suicidio asistido. La enmienda a la totalidad del PP fue rechazada por amplísima mayoría (el Partido Popular volvió a quedarse solo) y los intervinientes de la casi totalidad de los grupos criticaron duramente la intervención de la diputada popular. Por tanto, nada de texto alternativo, solo un texto plagiado cuyo único objetivo era retrasar la consecución mediante una ley  de un nuevo derecho subjetivo, que permitirá que los ciudadanos que libremente lo soliciten puedan recibir ayuda para morir en el marco que la ley establezca. Una postura coherente una vez más con el inmovilismo de la derecha española que en relación a derechos y libertades lo que más le gusta es negarlos o recortarlos.

La otra iniciativa a la que hacía alusión, ha sido presentación por parte del grupo parlamentario del Partido Popular de una enmienda a la totalidad al proyecto de ley socialista sobre el acceso universal al Sistema Nacional de Salud, que devuelve el carácter de universalidad al sistema sanitario español que lo había perdido como consecuencia de la contrarreforma sanitaria del gobierno del Sr. Rajoy reflejada de manera nítida en el Real Decreto Ley 16/ 2012, conocido por los ciudadanos como el decreto de Ana Mato, cuya ineptitud para desempeñar el cargo de Ministra de Sanidad se comprobó casi a diario .

Conviene recordar que aquel Real Decreto Ley rompió el carácter de universalidad que nuestro sistema de salud tenía desde la aprobación de la Ley General de Sanidad en 1986, impulsada por el añorado Ernest Lluch. El decreto privó de asistencia sanitaria al numeroso colectivo de inmigrantes irregulares, muchos de los cuales llevaban años residiendo en nuestro país empadronados en numerosos municipios. Tan brutal y regresiva fue aquella decisión política del gobierno del PP, que incluso territorios autonómicos donde gobernaban no se sintieron cómodos con aquella medida. Se pudo comprobar entonces que la salud, su protección y la atención sanitaria como derecho de las personas no figura en el ADN del Partido Popular.

Las graves situaciones que entonces y durante años se produjeron, como la negación u obstrucción severa a prestar asistencia a personas de este colectivo con patologías graves , vulnerando en algún caso normativa internacional refrendada por nuestro país, y las movilizaciones masivas en defensa de una sanidad pública y universal por parte de la ciudadanía y muchos profesionales, hizo que en diferentes comunidades autónomas se pusieran en marcha medidas que actuaran como un parche para garantizar al menos la atención a quienes lo tenían garantizado por convenios internacionales firmados por España .

La enmienda a la totalidad presentada ahora por el grupo parlamentario del PP al proyecto de ley sobre el acceso universal al SNS, si puede considerarse como texto alternativo, condición inherente en una enmienda a la totalidad; trataré a continuación de explicar por qué .

El proyecto de ley presentado por el Gobierno pretende restaurar el principio de universalidad en nuestro sistema sanitario que había sido eliminado por el gobierno del Partido Popular en 2012. Por el contrario la enmienda a la totalidad presentada por el P.P contempla en su articulado, por un lado la transcripción literal de una parte de lo recogido en el RD-Ley 16/2012 (conocido como decreto de Ana Mato) que recuperaba la figura de asegurado, lo que supuso entonces y supondría ahora la exclusión de muchos ciudadanos al acceso a la atención sanitaria con plenos derechos y por otro lado incorpora un capítulo XII que se titula como “Prestación de asistencia sanitaria de los extranjeros no registrados ni autorizados como residentes en España” que en el conjunto de sus diez artículos muestra un largo camino lleno de obstáculos que dificultan que los inmigrantes irregulares, colectivo al que este artículo se dirige, puedan llegar a tener reconocido plenamente el acceso a la atención sanitaria. Este capitulo XII establece que incluso conseguido el acceso a la atención sanitaria, ésta solo podrá ser recibida en el territorio de la Comunidad Autónoma donde se establezca la permanencia efectiva; en mi opinión esa limitación territorial para recibir asistencia puede determinar una limitación a la libertad de circulación en el conjunto del territorio nacional por la inseguridad que genera carecer del acceso a la asistencia sanitaria allí donde se desease o necesitase ir.

En mi opinión, esta enmienda a la totalidad SÍ es un texto alternativo porque frente al proyecto del gobierno que recupera el acceso universal al sistema nacional de salud, la enmienda del PP de tomarse en consideración supondría que nuestro sistema nacional de salud perdería un principio esencial de nuestro modelo sanitario: La universalidad.

Para concluir se hace evidente que una vez más el Partido Popular muestra la aversión que tiene al reconocimiento de derechos y libertades y en consecuencia vuelve a interpretar el reaccionario papel de censor de derechos y libertades.