lunes 26/7/21

Por favor: No defrauden

El resultado de las elecciones del 20D puso de relieve que una mayoría votó contra la política antisocial del gobierno saliente.

El resultado de las elecciones del 20D puso de relieve que una mayoría votó contra la política antisocial del gobierno saliente, su prepotencia en el ejercicio de sus funciones, sus intentos de recortar derechos y libertades así como contra la corrupción existente en el Partido que lo sustentaba; el hecho de que el P.P fuese la lista más votada no permite en ningún caso refutar la evidencia del amplio rechazo a sus políticas y forma de gobernar.

 En mi opinión el resultado electoral reflejó el deseo de cambio de una mayoría de españoles en una jornada con alta participación. Si esto se considera como cierto, a mi juicio lo es, sería difícilmente explicable a la ciudadanía que las formaciones que en sus programas electorales ofertaban medidas reales de cambio no sean capaces ahora de conformar acuerdos para formar un gobierno de progreso.

Se ha iniciado por tanto un tiempo político de cambios donde razonablemente el P.P no puede llevar la iniciativa, no sólo por el enorme rechazo social recibido en las urnas sino porque la corrupción existente en sus filas no ha supuesto aún la asunción de responsabilidad política alguna por parte de sus máximos dirigentes; en la sesión inaugural del Congreso la imagen bochornosa del día no fue la presencia en el hemiciclo del bebé de la diputada Bescansa, ni las rastas de algún parlamentario, sino la presencia del Sr. Gómez de la Serna, elegido diputado en las listas del P.P en la provincia de Segovia , investigado por delitos de corrupción política, blanqueo, cohecho y delito fiscal.  

Lo expresado por los españoles en las urnas exige se logren  acuerdos entre diferentes formaciones políticas para conseguir la formación de un gobierno que pueda abordar una lucha clara contra la corrupción iniciando así la regeneración democrática que el país exige y necesita, un gobierno con la suficiente sensibilidad social para abordar de manera inmediata las medidas que permitan recuperar a sectores importantes de ciudadanos que hoy están en la exclusión social(desahuciados de sus casas sin alternativa alguna, en la pobreza extrema o en el umbral de la misma, desempleados sin ninguna cobertura y prestación). Un gobierno que restablezca los derechos de los trabajadores eliminados por la Reforma Laboral vigente, reequilibrando la relación empresario- trabajador, impidiendo salarios de miseria con abusivos horarios laborales, un gobierno que apueste por un pacto educativo con los máximos consensos  para legislar una Ley de Educación que garantice igualdad de oportunidades y cuente con la financiación adecuada  en los Presupuestos de las Instituciones del  Estado, un gobierno que vuelva a dar a nuestro sistema nacional de salud el atributo de universalidad que eliminó el RDL 16/ 2012( conocido como decreto Mato). Un gobierno que aborde una reforma fiscal progresiva que garantice mayores ingresos al Estado y  luche con contundencia contra el fraude fiscal, como mejor garantía de sostenibilidad de los servicios públicos esenciales. Un gobierno que desde la realidad de ser España la cuarta potencia económica de la Unión Europea ,  garantice a sus socios el cumplimiento  del objetivo de reducción del déficit, pero de manera más flexible y no a costa de llevar a la indigencia a una parte importante de sus ciudadanos. Un gobierno que con inteligencia y desde la política aborde con tacto y finura los problemas territoriales existentes.

Creo sinceramente que una mayoría de las fuerzas políticas que concurrieron a las elecciones  llevaban en sus programas en alguna medida estas cuestiones, sino todas algunas de ellas al menos, y por tanto no debiera ser imposible negociar, acordar y propiciar en consecuencia un gobierno alternativo que iniciase su puesta en marcha.

Desde el absoluto respeto a las decisiones que cada formación política decida tomar o haya ya tomado (este texto no pretende analizarlas) y sin ignorar las grandes dificultades que toda negociación compleja presenta, creo expresar el sentir de muchos ciudadanos si reclamo se llegue a un acuerdo que permita formar un gobierno de cambio para abordar de manera inmediata las posibles soluciones a los graves problemas que hoy tiene la sociedad española.

En mi opinión no son momentos de tacticismos, racanería y partidismos absurdos; los graves asuntos pendientes requieren políticos de altura; los españoles hemos expresado en las urnas un profundo deseo de cambio y  las formaciones políticas, que de una u otra forma han manifestado quererlo, no nos pueden defraudar.

Los españoles, a pesar de todo, el pasado 20D hemos vuelto a confiar en la democracia , hemos votado con una alta participación y reclamamos un Gobierno de progreso para España.

Por favor NO NOS DEFRAUDEN

Por favor: No defrauden