domingo 9/8/20

La eutanasia en el Congreso: debate secuestrado

El Pleno del Congreso de los Diputados del pasado día 22 rechazó pasara a Comisión una proposición de ley orgánica sobre eutanasia presentada por el grupo parlamentario de Unidos-Podemos-En Comú Podem-En Marea, impidiendo así que el texto pudiera ser debatido, enmendado e incluso mejorado.

Impedir que ese debate se pueda llevar a cabo supone, una vez más, que donde se dice radica la soberanía popular se hurte un debate sobre una cuestión trascendente en la que una amplia mayoría social ha manifestado de forma reiterada una opinión favorable al mismo y consecuentemente a la regulación por ley de esta cuestión. Sin duda alguna, el Congreso de los Diputados tomó una decisión que en mi opinión es claramente opuesta al sentir mayoritario de nuestra sociedad.

Por primera vez en nuestra historia democrática una proposición de ley de esta naturaleza era presentada por un grupo parlamentario potente que representa 1/ 5 del número total de diputados y cinco millones de voto ciudadano; las anteriores proposiciones de esta naturaleza habían sido presentadas por Izquierda Unida que contaba con un número reducido de parlamentarios. Dado que el apoyo inicial a la proposición de ley no era ni mucho menos exiguo, parece razonable analizar el posicionamiento político adoptado por aquellos grupos que con su voto podían favorecer o impedir la toma en consideración de la proposición. En la composición actual del Congreso estos grupos son el Grupo Popular y el Socialista.

De entrada no creo oportuno hacer aquí una exposición exhaustiva de las numerosas encuestas serias y rigurosas realizadas por entidades de enorme prestigio y solvencia (CIS,Metroscopia, Ipsos Mori…) preguntando la opinión de los españoles al respecto ; en todas ellas de manera muy mayoritaria( 75-84%)los españoles se han mostrado partidarios de despenalizar la eutanasia y el suicidio asistido promulgando una ley que lo autorice en determinadas condiciones y con todas las garantías que exige el Estado de Derecho. Son estudios sobradamente conocidos que no permiten por tanto alegar ignorancia a ninguno de los diputados, y que a mi juicio evidencian la existencia de un AMPLIO CONSENSO SOCIAL en esta materia.

Veamos ahora cual fue el posicionamiento de los dos grupos antes señalados: Popular y Socialista en el ya citado Pleno del Congreso.

El grupo parlamentario Popular, como era de esperar, votó en contra de la proposición de ley en plena coherencia con su ideario político; los derechos civiles y su pleno ejercicio en libertad no son asuntos que figuren como prioritarios en la acción política de esta formación. Su ADN fundacional le ha llevado una y otra vez a posicionarse en contra de reconocer nuevos derechos( aborto, matrimonio homosexual, ahora eutanasia) y al unísono tratar de recortar y dificultar el ejercicio de los ya conseguidos( la ley mordaza es buen ejemplo de ello);las apelaciones altisonantes que con frecuencia sus dirigentes realizan a la libertad, el derecho a la vida o a la dignidad de las personas, suenan más bien a uso interesado de los conceptos que a una firme convicción en defenderlos. En mi opinión con este Partido Popular, será extremadamente difícil consensuar procesos de profundización democrática que conlleven más derechos de ciudadanía.

Más extraña, decepcionante e inexplicable fue la posición adoptada por el grupo socialista toda vez que tenía la llave para posibilitar al menos se debatiese en sede parlamentaria un asunto de tanta trascendencia y que cuenta con un amplio respaldo social; su vergonzante abstención era en realidad un voto de veto a la proposición de ley presentada y a ese respecto creo oportuno exponer una serie de consideraciones:

En mi opinión la exposición del diputado socialista Sr. Cámara Villar tuvo un marcado carácter inmovilista; enumerando una realidad conocida( pocos países tienen leyes que despenalizan la eutanasia y el suicidio asistido) el diputado parece encontrar en ella razones para no afrontar en nuestro país un proceso despenalizador y en este sentido podríamos recordar junto al diputado Cámara cuantos países tenían legalizado el matrimonio homosexual cuando el gobierno Zapatero llevó al Congreso el texto que posteriormente se aprobó y que colocó a nuestro país como referente en derechos civiles; eran pocos países pero en aquella ocasión el PSOE se alineó con el sentir mayoritario de la ciudadanía y sin embargo ahora ha tomado una posición inmovilista utilizando argumentos que le acercan más a las posiciones defendidas por grupos confesionales que a las defendidas por la mayoría social.

Desde el punto de vista político la decisión tomada por el grupo socialista del Congreso es incongruente, toda vez que varios parlamentos autonómicos han aprobado con el voto de los representantes socialistas resoluciones instando al Congreso inicie el proceso legislativo para despenalizar la eutanasia y el suicidio asistido; incluso en el Parlamento Vasco esa acción se llevó a cabo promovida por los diputados del grupo socialista.

La decisión que tomó el grupo socialista no sólo fue incongruente en relación a lo aprobado en otros territorios con el voto favorable socialista sino que además fue errónea pues es contraria a lo que opinan cerca del 91% de sus votantes y un porcentaje importante de sus militantes. Conoce perfectamente la dirección socialista como se pierde credibilidad y confianza cuando se toman decisiones políticas que chocan con lo que sus votantes esperan, mayo del 2010 es significativo al respecto; la decisión tomada en el pleno del congreso estoy convencido no ayuda a recuperar la credibilidad perdida. La ambigüedad hoy, no es ya un valor en alza.

Para concluir, repetiré una vez más que en nuestro país muchas personas siguen muriendo mal, en condiciones que entienden atentan a su dignidad y pidiendo ayuda para poner fin a una vida que les resulta insufrible e insoportable. Las diferentes leyes autonómicas promulgadas y coloquialmente llamadas de muerte digna se ha demostrado no sirven para evitar esas situaciones que nos conmueven cuando aparecen en los medios de comunicación. Es por ello difícilmente entendible que el PSOE, partido de larga historia de defensa de derechos y libertades, haya secuestrado con su abstención la  posibilidad de debatir en la sede de la soberanía popular una proposición de ley de un tema tan trascendente.

La eutanasia en el Congreso: debate secuestrado