lunes 26/7/21

26-J: Nueva oportunidad

Es un hecho, los españoles tenemos una cita con las urnas el próximo  26 de Junio en unas nuevas elecciones generales, como consecuencia de la imposibilidad de formar gobierno tras los pasados comicios del 20-D.

Conocido por la ciudadanía todo lo acontecido en estos meses y convocadas nuevas elecciones, creo oportuno efectuar una serie de consideraciones:

Frente a quienes pretenden que en la campaña que se avecina, el principal foco de debate se establezca sobre lo acontecido en el periodo transcurrido desde el 20 de diciembre, me parece oportuno recordar que siendo obvio que los electores tomarán en consideración las actuaciones de las distintas fuerzas políticas en este periodo, sin embargo no es razonable hacer caer en el olvido la propia esencia de un proceso de elecciones generales que sin duda alguna es enjuiciar la labor del Ejecutivo saliente, cuestión que el P.P y los sectores económicos y financieros que lo apoyan tratan de minimizar con el apoyo de los medios de comunicación afines.

Los resultados del 20-D mostraron de manera clara un rechazo mayoritario a la política del gobierno de Mariano Rajoy, que pese a ser la fuerza política más votada sufrió una caída en votos y escaños espectacular. Asimismo su absoluto aislamiento político se hizo patente, no consiguiendo el respaldo de ninguna fuerza parlamentaria como consecuencia lógica de su forma prepotente de ejercer el poder, despreciando reiteradamente a la oposición política y hurtando el necesario debate parlamentario que un sistema democrático exige.

Los españoles castigaron duramente la política antisocial del gobierno Rajoy que ha generado niveles de desigualdad jamás conocidos en nuestro país  desde los años cincuenta del siglo pasado, con bolsas de pobreza que causan vergüenza(la última encuesta del INE cifra en 28.6% el porcentaje de españoles en riesgo de pobreza y exclusión social) ; una política que ha desmantelado y expoliado los servicios esenciales del Estado de Bienestar con procesos de privatizaciones no exentas de irregularidades y corruptelas, una política que ha destrozado las bases del derecho laboral otorgando a los empresarios una posición de absoluta preponderancia en la relación con sus asalariados. ES ESA ACCIÓN DE GOBIERNO LO QUE SE DEBE ENJUICIAR EN LA NUEVA CITA ELECTORAL DEL 26-J.  

A pesar de todo lo dicho, es interesante recordar como prácticamente desde el momento en que se conocieron los resultados, responsables de entidades financieras y corporaciones de gran relieve así como grandes empresarios se lanzaron a vender las bondades de una Gran Coalición PP-PSOE donde podría integrarse la nueva derecha (C´s) en aras a salvar a España del desastre que, según ellos, supondría la llegada al poder de un gobierno desde la izquierda. En mi opinión no se contemplaba en esa propuesta lo mejor para una amplia mayoría social, sino más bien se pretendía seguir perpetuando unas políticas favorables a los intereses de los sectores privilegiados a quienes representan.

Mostraron también los resultados del 20-D una pérdida importante de apoyo electoral al Partido Socialista que por primera vez  no era el partido hegemónico de la izquierda política como consecuencia de la irrupción de PODEMOS y las confluencias. Parece razonable pensar que ese resultado conlleve un análisis y reflexión profunda por parte de los máximos responsables de este partido; su larga historia, su importancia para el país y el respeto a sus militantes y votantes así lo exige.

La opinión publicada tras la imposibilidad de formar gobierno, parece mostrar de manera mayoritaria la existencia de una cierta sensación de frustración en la ciudadanía que podría comportar un mayor porcentaje de abstención en la próxima cita electoral de junio; respetando esta hipótesis trataré de explicar mi posición no del todo coincidente con ella:

El escenario que se configuró inmediatamente al resultado electoral era nuevo en nuestra historia democrática reciente y atendiendo a la aritmética parlamentaria muy complicado. La negativa del Sr. Rajoy como candidato de la fuerza política más votada a someterse a la sesión de investidura, lo complicó aún más, impidiendo un debate de investidura que hubiera sido enriquecedor pues hubiera permitido conocer las medidas concretas de su programa de gobierno y sobre todo el posicionamiento de las restantes fuerzas políticas  respecto a los temas más importantes que nuestro país tiene que resolver de manera urgente; un debate de investidura que posiblemente hubiera clarificado que acuerdos eran posibles y las fuerzas políticas que podían materializarlos. Esa sesión de investidura del candidato más votado no se produjo y en mi opinión ello complicó más el escenario para un candidato alternativo, como así ocurrió con el loable y fallido intento del candidato socialista Sr. Sánchez.

Los resultados del 20-D parecían en principio favorecer mejor un entendimiento entre las formaciones que representaban el espacio de la izquierda( PSOE, PODEMOS e IU) cuyos programas electorales tenían un número considerable de coincidencias, sumaban un número muy importantes de escaños y no concitaban el rechazo de la mayoría de restantes formaciones políticas parlamentarias,  más ello no fue posible; en mi opinión ese entendimiento, deseado por una amplia mayoría de los votantes a esas formaciones, debe hacerse posible en la nueva cita electoral del 26-J; el reciente acuerdo entre PODEMOS e IU para formar coalición electoral puede facilitar ese entendimiento y superando errores cometidos posibilitar un Gobierno para el cambio real desde la izquierda.

Recordando lo publicado en los días anteriores y posteriores al 20-D, recuperando memoria sobre las declaraciones de responsables  de entidades financieras muy importantes así como empresarios de gran relevancia, parecía que la posibilidad de que la izquierda (incluyendo a PODEMOS) pudiese formar gobierno significaba una catástrofe de tal nivel que España se despeñaría al abismo. Nada nuevo, se trataba del discurso del miedo siempre utilizado por los poderes económico- financieros de nuestro país que históricamente impidieron que España pudiese confluir en desarrollo y calidad democrática con los países de nuestro entorno; discurso del miedo que ya ha comenzado con vistas a la futura cita electoral y al que ya se ha apuntado la nueva derecha representada por C´s (Ciudadanos). Esas manifestaciones realizadas por cualificadas voces de los sectores más poderosos del país, alguno de ellos corresponsables de la generación de la crisis y sus graves consecuencias para una mayoría social , pretendían por un lado generar miedo en la ciudadanía y por otro condicionar y presionar a las formaciones políticas que podían determinar con su posición un cambio político real desde la izquierda, en concreto al PSOE; hasta que punto consiguieron su propósito es una cuestión a valorar. En mi opinión poco efecto tuvo entre la ciudadanía que votó en un alto porcentaje y a tenor de los resultados, sin miedo a ningún demonio inventado ( a este respecto recordar que en tiempos pasados ese demonio era el PSOE).Si estas presiones influenciaron o no, las decisiones que tomó la dirección socialista es una cuestión que no conozco, más ello no me impide indicar que las decisiones tomadas posteriormente no ayudaban al acuerdo con las formaciones políticas que podían garantizar superar la investidura y consecuentemente formar gobierno. El acuerdo con C´s para la formación de la mesa del Congreso y sobre todo el acuerdo de investidura firmado con la nueva derecha (C´s) hacía prácticamente imposible sumar fuerzas suficientes para investir al Sr. Sánchez, abocando por tanto a nuevas elecciones, como así ocurrió . Si  a ello añadimos que, PODEMOS cometió un error grave en relación a la puesta en escena de su ofrecimiento de gobierno de coalición al PSOE y que la nueva derecha (C´s),cuya representación parlamentaria no era determinante para poder garantizar una investidura y la formación de un gobierno,  supo aprovechar muy bien el protagonismo que se le regaló vetando la presencia de  Podemos en cualquier gobierno que pudiese constituirse,  lo que convertía su acuerdo con el PSOE en un instrumento inservible para lograr apoyos y sólo válido para sus intereses partidistas, consistentes en presentarse ante el electorado como una fuerza  aparentemente capaz de dialogar con todos, eso sí imponiendo vetos a una formación política que le superaba ampliamente en apoyo electoral, mostrando ya cual iba a ser su estrategia futura, recurrir al viejo fantasma del miedo al comunismo al más puro estilo de una rancia y vieja forma de hacer política. El reciente viaje de su líder Sr. Rivera a Venezuela, de claro corte electoralista y exento de cualquier intento de mediación para ayudar a mejorar la situación política en ese país, y sin embargo repleto de referencias a la política española y ataques a Podemos, así lo atestigua.

Conseguir acuerdos es bueno en cualquier faceta de la vida social y quizá con más sentido en la vida política; más no conseguirlos en un momento concreto no determina en absoluto no puedan producirse posteriormente. En mi opinión estos días de precampaña electoral cara al 26-J han mostrado ya  algún ejemplo que puede ayudar a no repetir errores: ante la propuesta realizada por el candidato socialista, Sr. Sánchez,  consistente en la posible implantación de un impuesto especifico  para garantizar nuestro sistema público de pensiones, toda la derecha( P.P y C´s) ha manifestado su desacuerdo; por el contrario la coalición Podemos- Iu- Equo ha manifestado su interés y acuerdo con la misma. Esta clarificación de posiciones en temas de tanta trascendencia, facilita vislumbrar que  tipo de acuerdos serán posibles y que fuerzas políticas podrán concretarlos. Parece lógico que el P.P no comparta la propuesta del Sr. Sánchez  toda vez que su gobierno ha saqueado la hucha de las pensiones , ha eliminado el mantenimiento del poder adquisitivo de las mismas y ha inducido a la ciudadanía a que se provean  de planes privados de pensiones( quienes puedan obviamente, en ningún caso quienes tengan salarios de miseria que hoy por desgracia son muchos españoles) y C´s no parece estar en posición distinta a la del Partido Popular. Este tema tan trascendental, las pensiones públicas, ha mostrado ya quienes representan modelos sociales muy diferentes y por ello intentar acuerdos imposibles no es el camino para poder conformar un cambio real y necesario en nuestro país.

En mi opinión, no hablaría tanto de fracaso  sino de situación nueva y complicada, donde hubo errores graves de la mayoría de actores políticos. Nada dramático por cierto, quizá positivo incluso, si todos, fuerzas políticas y ciudadanos somos capaces de reflexionar buscando lo mejor para una amplia mayoría social.

En relación a la opinión publicada mayoritaria, sosteniendo que la falta de acuerdo y en consecuencia la obligada  repetición de elecciones pueda comportar un mayor nivel de abstención, es innegable que ese hecho puede producirse más en mi opinión no necesariamente, y me lleva a pensarlo mi creencia en la madurez de los españoles que hoy conocen más hechos que podrían incitar aún más, su disposición a ir a las urnas:

 Los españoles saben hoy que la política antisocial del gobierno del Sr. Rajoy no ha servido ni siquiera para conseguir su sacrosanto objetivo de reducir el déficit tal y como le exigía la troika. Sistemáticamente el gobierno del P.P ha incumplido el objetivo de déficit marcado por Bruselas que en consecuencia impone se realicen más recortes que afectarían a los servicios esenciales (sanidad, educación, dependencia); es decir la salvaje austeridad impuesta a las clases media y trabajadora sólo ha servido para generar sufrimiento y desigualdad; conocen también que la deuda pública de nuestro país supera el 100% del PIB cosa que no ocurría desde comienzos del siglo pasado.  Saben también los españoles que un ministro en funciones ha tenido que dimitir por operar en paraísos fiscales, han conocido asimismo que la esposa del exministro y actual comisario europeo ,Sr. Arias Cañete, se acogió a la amnistía fiscal aprobada en un Consejo de Ministros donde él participó, aflorando cifras muy importantes de dinero, así como que ha aparecido en los Papeles de Panamá; asimismo han conocido los ciudadanos que la corrupción estructural del P.P en Valencia era aún más brutal y escandalosa de lo que ya se conocía, financiación ilegal y blanqueo de dinero  son algunos de los graves delitos que se imputan a los populares valencianos, también conocen que al Sr. Cotino exdirector general de la policía y expresidente de las Cortes Valencianas se le imputan gravísimos delitos en relación con el viaje del anterior Papa  a Valencia(asociación ilícita, malversación de caudales públicos, fraude en la Administración Pública, cohecho pasivo y prevaricación continuada). Asimismo los ciudadanos han asistido a la actuación de un gobierno en funciones negándose a rendir cuentas ante un Parlamento legalmente constituido, mostrando así su escaso talante democrático. Saben también que si el P.P sigue gobernando después del 26-J, seguirá aplicando la política austericida que nos ha llevado a ser uno de los países con más desigualdad y pobreza; a este respecto los ciudadanos han conocido gracias a los medios que el Sr. Rajoy ha remitido una carta al Presidente de la Comisión Europea, comunicándole que aplicará esos recortes después de las elecciones si sigue gobernando. Una vez más la ocultación y la mentira son señas de identidad del comportamiento político del candidato Rajoy.

Saben también los españoles que en la Comunidad de Madrid sigue gobernando el P.P , a pesar de estar enfangado hasta las cejas en casos de corrupción, con el otrora poderoso Sr Granados entre rejas, con sospechas fundadas e importantes sobre actuaciones del expresidente Sr. Ignacio González, con la Gürtel al completo, la trama Púnica extendida al estilo de la Cosa Nostra por una buena parte del territorio regional, y con la muy posible investigación (imputación) por corrupción política a un diputado regional del actual grupo parlamentario popular. Saben los madrileños que la Sra. Cifuentes es desde hace muchos años dirigente muy cualificada de ese Partido Popular y también tienen la certeza que sólo el apoyo de C´s ha impedido una existente alternativa real de cambio. Saben también los madrileños que tras un año del gobierno  presidido por Cifuentes y apoyado por C´s , la televisión pública madrileña sigue siendo un instrumento propagandista en manos del P.P, la Sanidad pública madrileña sigue privatizada en un porcentaje elevado, las listas de espera son insoportables y se siguen nombrando gestores sanitarios a dedo. Saben también los madrileños que la actual Delegada del Gobierno en Madrid, Sra. Dancausa, tiene una forma muy peculiar de entender el derecho fundamental de libertad de expresión, quizá imbuida de los principios de la ley mordaza.

Una amplia mayoría de madrileños tienen la percepción de que nada ha cambiado y que el P.P madrileño, cuya gestora preside la Sra. Cifuentes, no toma ninguna iniciativa real contra la corrupción y sólo reacciona tarde y mal cuando la justicia o los medios afloran nuevos casos; también perciben los madrileños la ambigüedad y tolerancia de C´s ante estas situaciones, manteniendo su apoyo al Gobierno de Cifuentes.

Ante las nuevas elecciones , conocido todo lo anteriormente enumerado, se hace necesario que los partidos que apuestan por un cambio real que permita avanzar a mayores niveles de igualdad, participación y progreso, presenten programas electorales con propuestas claras, sin ambigüedades, que beneficien a la mayoría social castigada duramente con la excusa de la crisis. Si esta premisa se cumple, generando por tanto confianza en el electorado, parecería razonable preguntarse:

¿Es razonable esperar que unos ciudadanos responsables, puedan permitir que el P.P siga gobernando? ¿No sería lógico pensar en una afluencia masiva a las urnas para salir de una situación social que está enviando a la pobreza a la clase trabajadora y está destruyendo una parte importante de la clase media?¿ Va a ser posible una vez más, que el miedo impida a una mayoría ser  protagonista activa del cambio económico, social y político que necesita?

En mi opinión, desde la confianza en la ciudadanía espero el próximo 26-J una alta participación; sin ignorar el razonable cansancio que puede producir tantas campañas electorales como las habidas en nuestro país en los últimos tiempos, creo sin embargo que los españoles en libertad garantizarán con su voto la posibilidad de realizar un cambio real que pasa por políticas absolutamente opuestas a las realizadas por el gobierno del P.P. Un cambio real que sólo puede hacerse desde la izquierda y que será apoyado por amplios sectores de las clases medias que saben hoy que la persistencia de la política neoliberal defendida por la vieja y nueva derecha lleva a su destrucción. Nos jugamos el porvenir de nuestras generaciones futuras, no podemos dimitir de este compromiso. NO PODEMOS FALLAR.

26-J: Nueva oportunidad